La abuela lleva media mañana murmurando algo que no llego a entender. A Pascualita le repite, una y otra vez, una palabra que la otra escucha con la atención de siempre, sin parpadear ¿qué va a hacer la pobre si no tiene párpados, jejeje...?
¿Qué te pasa hoy. Parece que hablas en extranjero? - "Es francés, inculta. Estoy recordando el que aprendí en la escuela..." - ¿En tiempos de la República? ¡Anda que no ha llovido desde entonces! Seguro que tu francés es el que hablaba Juana de Arco en la Edad Media jajajaja... - "Pascualita, no le hagas caso a ésta loca... ¿se puede saber qué te pasa?" - Perdón pero yo he preguntado antes - "Quiero que la sirena aprenda el nombre del nuevo presidente de Francia, Françoise Hollander..." - Ahora que ya conocíamos a Zarcozy, con esa mujer tan chic que tiene - "Ninguno de ellos es francés, por lo menos de nacimiento" - ¡Ah, no! ¿Son inmigrantes? - "Lo fueron, pero con dinerito en los bolsillos. A estos sí que el Gobierno les daría asistencia sanitaria... Ahora son franceses" - De todas maneras, hay que ver como han prosperado... ¿Crees que en España, algún día gobernará un ... uno que no sea español? - "¡Y yo qué sé!" - Si tuviera una mujer como la Bruni sería un chollo para las revistas del corazón - "Pero se ha quedado fondona desde que ha tenido la niña" - ¡Eso que dices es envidia cochina! - "¿Qué yo le tengo envidia a esa? Pero si estoy mucho mejor que ella... ¡Mira, mira que tipito tengo a mis años! ¡Que más quisieras tú que haber heredado mi elegancia!"
¿Estás contenta porque ha ganado ese señor? ¡Pero si todos son iguales! - "Tengo la esperanza de que le pegue una patada al culo gordo de la Merkel, no como el otro baboso que siempre la estaba sobando" - Abuela, no te pases - "¡Pero si fue ella quién se quejó!... ¿Y a tí que te pasa. Te ha tocado la lotería?" - Pues casi porque, a día de hoy, sigo teniendo trabajo - "Pónle una vela y una ramita de perejil a San Pancracio por lo que pueda pasar... y sobre todo no airees el nombre de tu empresa. Mejor que pase desapercibida"
La llegada de la Cotilla nos sobresaltó y Pascualita tuvo el tiempo justo de zambullirse y esconderse entre las algas del fondo del "acuario". El único que no se inmutó fue Pepe (como dice la abuela "el hombre de la casa"). - Vengo del médico y he salido peor que cuando he entrado - Ya es difícil - ¿Te puedes creer (a mi ni me miraba) que si nos rompemos un hueso tendremos que comprar el yeso y llevarlo al hospital para que nos lo pongan? - "¡No des ideas, Cotilla! ¿quién te ha contado eso?" - Una mujer lo decía mientras estábamos en la sala de espera.. Y puede que sea verdad porque yo he ido para ver cómo estoy de la menopausia (¿?) y me han dicho que la gine no podrá visitarme ¡hasta el verano de 2014! - Puede que para entonces ya esté embarzada jajajajajaja - " Menos reirte del prójimo y más ponerse a lo que interesa que la embarzada tendrías que ser tú, pero no dentro de dos años si no ahora porque, si no ya no lo veré" - Venga, abuela. No te vengas abajo ¡claro que lo verás! . "Me extraña porque, por entonces, ya se te habrá pasado el arroz" - ¿Así que era eso? - "Claro... ¿qué pensabas...? ¿que me habría muerto? jajajajajaja... ¡ay, no guapa! Mientras siga disfrutando de la Torre del Paseo Marítimo de Andresito y tenga una botella de chinchón a mano ¡imposible morirme!" -La Cotilla cogió la ocasión al vuelo y sirvió tres copas ¡esta tía se cree que está en su casa! Al levantarla para brindar percibió un movimiento en la bañera rosa que le hizo girar rapidamente la cabeza. Pascualita, al olor del licor, se había subido de un salto al borde -¡El bicho ese otra vez!... Maldita sea, me ha dado el vértigo al girarme... ¡todo me da vueltas! ¡Ay, que mareo! ... pónme otra copita a ver si se me pasa... ¡qué cosa más mala, Señor!
lunes, 7 de mayo de 2012
domingo, 6 de mayo de 2012
Toda la casa está llena de letreros que dicen : Día de la Madre. Día de la Madre... Los había tipo tarjeta de visita y algunos enormes como el que ha aparecido en la puerta de mi cuarto. - ¿Quién ha puesto estas cosas? - "Han aparecido como por arte de magia" - ¿De verdad? - "¡No eres más tonta porque no te entrenas!... Es una indirecta ¿no lo ves?" - Pero si no soy madre... ¡Ah, una indirecta! ... ¿qué quieres decir con esto? ¿Qué no soy madre? - "¡Bingo! Mi nieta se ha caído del guindo... A ver cuándo te pones a ello que al final me iré de este mundo sin poder presumir de bisnieto" - ¡Que pesada te pones! ... ¡Me voy! - "Pues ya que vas a la calle, no pierdas el tiempo y busca un padre adecuado para el crío.. Alguno te servirá ¿no?"
Salí corriendo pero ella no dejó de presionarme. Asomada al balcón me gritó: "¡Piénsatelo bien. Tiene que ser ahora porque luego te harán parir a las bravas. Acuerdate de los recortes!" - Casi me doy de bruces con la Cotilla - ¡Pobre mujer. Que cruz tiene contigo... ¿Qué te cuesta hacerle caso? Total, es un revolcón de nada.-
¡Aquello parecía una epidemia!
Blas vino muy ilusionado. Había vendido dos docenas de croquetas y traía una bandeja de pasteles - "¿Pero no te gastes el dinero en eso, alma de cántaro?" - Solo son seis y no me riña que estoy muy contento - Nos los comimos después de la paella dominical- El Municipal llegó a los postres. Al ver los pasteles se le alegraron las pajarillas - ¿A qué viene esta fiesta? - He vendido croquetas... - No tendrías que decírmelo, hombre... aunque ¡que caramba! si los mandamases se saltan las normas, que ellos mismo ponen, cuando les da la gana, por qué no te las vas a saltar tú que lo necesitas. - "¡Bien dicho! cada día me cae mejor este hombre... Por cierto, ¿está usted casado, verdad?" - Sí ¿por qué? - "Por nada, cosas mías" - ¡Abuela!
Salí corriendo pero ella no dejó de presionarme. Asomada al balcón me gritó: "¡Piénsatelo bien. Tiene que ser ahora porque luego te harán parir a las bravas. Acuerdate de los recortes!" - Casi me doy de bruces con la Cotilla - ¡Pobre mujer. Que cruz tiene contigo... ¿Qué te cuesta hacerle caso? Total, es un revolcón de nada.-
¡Aquello parecía una epidemia!
Blas vino muy ilusionado. Había vendido dos docenas de croquetas y traía una bandeja de pasteles - "¿Pero no te gastes el dinero en eso, alma de cántaro?" - Solo son seis y no me riña que estoy muy contento - Nos los comimos después de la paella dominical- El Municipal llegó a los postres. Al ver los pasteles se le alegraron las pajarillas - ¿A qué viene esta fiesta? - He vendido croquetas... - No tendrías que decírmelo, hombre... aunque ¡que caramba! si los mandamases se saltan las normas, que ellos mismo ponen, cuando les da la gana, por qué no te las vas a saltar tú que lo necesitas. - "¡Bien dicho! cada día me cae mejor este hombre... Por cierto, ¿está usted casado, verdad?" - Sí ¿por qué? - "Por nada, cosas mías" - ¡Abuela!
sábado, 5 de mayo de 2012
A media mañana ha venido Blas, el Parado. Necesitaba un amigo (en este caso, amiga) a quien contar sus penas... Como ya no es el primero, he pensado que podríamos poner un negocio que se llamara algo así: "Desahóguese por 5 euros", que nos ayudara a capear la dichosa crisis. Cuando se lo he comentado a la abuela me ha llamado Borrica.
A causa de las penurias que hay en su casa, Blas no usa colonia pero, aún así, la Cotilla parece olerlo y como es muy celosa, aparece por casa en cuanto él pone un pie dentro. - Aunque sea un sinverguenza no puedo dejar de amarle y no consiento que se quede a solas con vosotras dos que sois unas pajarracas de mucho cuidado. - ¡Fuera de mi casa, chafardera! - Me iré, pero volveré cuando me de la gana... sobre todo la de comer, por cierto ¿qué menú pondrás hoy? - Con gusto la tiraría por el balcón pero la abuela no me deja, no por nada, sino porque la conoce desde que eran niñas y ya está acostumbrada a sus cosas.
Los tres hijos mayores de Blas van a la Universidad. Son unos magníficos estudiantes y se están sacando los cursos a base de becas pero ahora, con los recortes, no saben si podrán seguir y como no tienen dónde caerse muertos, tendrán que buscarse la vida de tiqueteros, pizzeros o repartidores de propaganda, aunque esto tampoco es seguro porque hay mucha competencia - "A ver si se nos ocurre algo para ayudarles... ¡Venga, poneros a pensar!" - Lo único que se me ocurre (dijo la Cotilla) es que Blas se venga a vivir a casa - "¿Y qué arreglamos con eso?" - No lo sé pero yo estaría encantada.
- "¡Ya está!" Vamos a vender croquetas a domicilio. Yo las hago y tú las vendes ¿qué te parece?" - Blas dudaba. No sabía si eso era legal. - "Seguramente no porque la ganancia sería en negro pero si lo hacen otros, ¿por qué no nosotros?" - Un rato después llegó el Municipal y le pedimos consejo - Debido a lo mal administrados que hemos estado durante bastantes años y que los administradores se hayan ido de rositas; a lo calentito que se lo han llevado algunos y aún están en la calle y con los bolsillos llenos y a lo mal que nos lo están haciendo pasar con los recortes, haré la vista gorda. Es más, os buscaré clientes entre mis compañeros, algunos de los cuales me envidian por haber comido esa delicatesen que hace usted - La abuela se hinchó como un pavo real. - ¿Y cual será mi parte en este negocio? - "La de socio capitalista, como hasta ahora jejeje" - ¿Sin ganar nada? - "Pero si es para ayudar a los chicos de Blas" - Pero yo pongo el dinero - "Ven conmigo" - Me llevó a la cocina y sin darme tiempo a reaccionar, cogió a Pascualita y la metió, de sopetón, entre mis pechos. Grité al sentir el cuerpo frío y resbaladizo de la sirena y no se me ocurrió nada mejor que apretarla con las manos para que no siguiera bajando. Acto seguido grité a pleno pulmón al sentir el mordisco salvaje de los dientecitos de tiburón - "¿Para quién será el dinero?" - me preguntó muy seria la abuela - Para Blas - mi voz fue a penas un suspiro - "Que no se te olvide" - Lo único que me levantó un poco el ánimo fue ver la mirada golosa que los dos hombres dirigieron a mi hinchado escote. Ya dice el refrán que para estar guapa hay que sufrir.
A causa de las penurias que hay en su casa, Blas no usa colonia pero, aún así, la Cotilla parece olerlo y como es muy celosa, aparece por casa en cuanto él pone un pie dentro. - Aunque sea un sinverguenza no puedo dejar de amarle y no consiento que se quede a solas con vosotras dos que sois unas pajarracas de mucho cuidado. - ¡Fuera de mi casa, chafardera! - Me iré, pero volveré cuando me de la gana... sobre todo la de comer, por cierto ¿qué menú pondrás hoy? - Con gusto la tiraría por el balcón pero la abuela no me deja, no por nada, sino porque la conoce desde que eran niñas y ya está acostumbrada a sus cosas.
Los tres hijos mayores de Blas van a la Universidad. Son unos magníficos estudiantes y se están sacando los cursos a base de becas pero ahora, con los recortes, no saben si podrán seguir y como no tienen dónde caerse muertos, tendrán que buscarse la vida de tiqueteros, pizzeros o repartidores de propaganda, aunque esto tampoco es seguro porque hay mucha competencia - "A ver si se nos ocurre algo para ayudarles... ¡Venga, poneros a pensar!" - Lo único que se me ocurre (dijo la Cotilla) es que Blas se venga a vivir a casa - "¿Y qué arreglamos con eso?" - No lo sé pero yo estaría encantada.
- "¡Ya está!" Vamos a vender croquetas a domicilio. Yo las hago y tú las vendes ¿qué te parece?" - Blas dudaba. No sabía si eso era legal. - "Seguramente no porque la ganancia sería en negro pero si lo hacen otros, ¿por qué no nosotros?" - Un rato después llegó el Municipal y le pedimos consejo - Debido a lo mal administrados que hemos estado durante bastantes años y que los administradores se hayan ido de rositas; a lo calentito que se lo han llevado algunos y aún están en la calle y con los bolsillos llenos y a lo mal que nos lo están haciendo pasar con los recortes, haré la vista gorda. Es más, os buscaré clientes entre mis compañeros, algunos de los cuales me envidian por haber comido esa delicatesen que hace usted - La abuela se hinchó como un pavo real. - ¿Y cual será mi parte en este negocio? - "La de socio capitalista, como hasta ahora jejeje" - ¿Sin ganar nada? - "Pero si es para ayudar a los chicos de Blas" - Pero yo pongo el dinero - "Ven conmigo" - Me llevó a la cocina y sin darme tiempo a reaccionar, cogió a Pascualita y la metió, de sopetón, entre mis pechos. Grité al sentir el cuerpo frío y resbaladizo de la sirena y no se me ocurrió nada mejor que apretarla con las manos para que no siguiera bajando. Acto seguido grité a pleno pulmón al sentir el mordisco salvaje de los dientecitos de tiburón - "¿Para quién será el dinero?" - me preguntó muy seria la abuela - Para Blas - mi voz fue a penas un suspiro - "Que no se te olvide" - Lo único que me levantó un poco el ánimo fue ver la mirada golosa que los dos hombres dirigieron a mi hinchado escote. Ya dice el refrán que para estar guapa hay que sufrir.
viernes, 4 de mayo de 2012
- "¡Oh, que historia de amor tan bonita! No todo van a ser desgracias... por cierto, si tienes que ponerte enferma hazlo ahora que todavía no han cerrado ningún hospital ni han echado la gente a la calle porque luego será difícil encontrar cama, médico y enfermera... a no ser que pagues" - ¿Cómo quieres que me ponga enferma ahora? eso no se puede programar. Cuando toca, toca - "Tú misma. Yo ya te he avisado"
- ¿Qué decías de una historia de amor? No es que me interese mucho pero, ya que estás... - "Tú eres como todo el que dice que pasa del programa de la Esteban y luego resulta que se lo sabe de pe a pa... Espera, que quiero que Pascualita y Pepe lo escuchen" - Colocó a la sirena sobre la cabeza jibarizada - " Ha vuelto el romántico Cyrano... ¡ay!..." - ¿Reponen la película? - "No, ha vuelto de cuerpo presente" - ¡Caray!... ¿crees que estos dos te entenderán? No creo que hayan oído hablar nunca de él... bueno, tengo mis dudas con Pepe, como no sabemos quién fue... - "Cyrano fue un hombre con una nariz descomunal. Se enamoró pérdidamente de Rossana, que a su vez, bebía los vientos por un joven galán de buen porte. Este quería enviarle cartas de amor pero no sabía hacerlo. Cyrano se ofreció y puso en aquellas cartas todo el amor que sentía por la chica. Ella nunca sospechó que esas frases que la hacían suspirar fueran escritas por aquel hombre feo" - ¡Ay, si yo encontrara un Cyrano...! - "¡No le mirarías de cara, con lo bruta que eres!"
- ¡Hola! ¿De qué habláis? - ¿Por qué no llama a la puerta como todo el mundo? Un día me cogerá en bragas ... - ¡Ya ves tú! cosas peores he visto. ¿Todavía tenéis esa guarrada por aquí? (dijo fijándose en Pascualita que se había quedado muy quieta y la miraba, fijamente, con sus ojos saltones) Yo ya la habría tirado a la basura hace tiempo... Creo que decías algo de un hombre feo... - "Hablaba de Cyrano" - Sí que era feo el jodío. ¿Qué pasa con él? - "Pues que he encontrado similitud con el gesto romántico que ha tenido el Conseller Delgado con su amada. No le ha importado saltarse las normas impuestas por su President con tal de que ella pueda tener un nuevo puesto de trabajo" - ¡Que bonito! ¿Y cobrará algo? - "Sí, 46.200 euros" - ¡¡¡Jopé!!! (gritamos la Cotilla y yo al mismo tiempo) - "Nada de sobresaltos. Dice él que hace un favor a la Administración (o sea, a nosotros) porque con ella nos ahorraremos 50.000 euros" - ¿Tú lo entiendes? - "Quiero pensar que todo es consecuencia del amor" - ¡Del amor al dinero! Abuela ¿estás segura de que no ofendes a Cyrano al compararlos? - "Ahora que lo pienso..."
- ¿Qué decías de una historia de amor? No es que me interese mucho pero, ya que estás... - "Tú eres como todo el que dice que pasa del programa de la Esteban y luego resulta que se lo sabe de pe a pa... Espera, que quiero que Pascualita y Pepe lo escuchen" - Colocó a la sirena sobre la cabeza jibarizada - " Ha vuelto el romántico Cyrano... ¡ay!..." - ¿Reponen la película? - "No, ha vuelto de cuerpo presente" - ¡Caray!... ¿crees que estos dos te entenderán? No creo que hayan oído hablar nunca de él... bueno, tengo mis dudas con Pepe, como no sabemos quién fue... - "Cyrano fue un hombre con una nariz descomunal. Se enamoró pérdidamente de Rossana, que a su vez, bebía los vientos por un joven galán de buen porte. Este quería enviarle cartas de amor pero no sabía hacerlo. Cyrano se ofreció y puso en aquellas cartas todo el amor que sentía por la chica. Ella nunca sospechó que esas frases que la hacían suspirar fueran escritas por aquel hombre feo" - ¡Ay, si yo encontrara un Cyrano...! - "¡No le mirarías de cara, con lo bruta que eres!"
- ¡Hola! ¿De qué habláis? - ¿Por qué no llama a la puerta como todo el mundo? Un día me cogerá en bragas ... - ¡Ya ves tú! cosas peores he visto. ¿Todavía tenéis esa guarrada por aquí? (dijo fijándose en Pascualita que se había quedado muy quieta y la miraba, fijamente, con sus ojos saltones) Yo ya la habría tirado a la basura hace tiempo... Creo que decías algo de un hombre feo... - "Hablaba de Cyrano" - Sí que era feo el jodío. ¿Qué pasa con él? - "Pues que he encontrado similitud con el gesto romántico que ha tenido el Conseller Delgado con su amada. No le ha importado saltarse las normas impuestas por su President con tal de que ella pueda tener un nuevo puesto de trabajo" - ¡Que bonito! ¿Y cobrará algo? - "Sí, 46.200 euros" - ¡¡¡Jopé!!! (gritamos la Cotilla y yo al mismo tiempo) - "Nada de sobresaltos. Dice él que hace un favor a la Administración (o sea, a nosotros) porque con ella nos ahorraremos 50.000 euros" - ¿Tú lo entiendes? - "Quiero pensar que todo es consecuencia del amor" - ¡Del amor al dinero! Abuela ¿estás segura de que no ofendes a Cyrano al compararlos? - "Ahora que lo pienso..."
jueves, 3 de mayo de 2012
- "¿Te acuerdas de aquella famosa frase "Houston, tenemos un problema"? Pues eso es lo que tengo yo, un problema. Esta tarde nos juntamos todos en el Funeral... " - Y no sabes qué ponerte - "Y no sé si podré contenerme" - ¿Vas a atacar en plan vampiro a Andresito? Ve con cuidado que el hombre ya tiene una edad y puede quedarse en el sitio y tu sin viaje a Londres - "Creo que me llevaré a Pascualita..." - Bailarás mejor sin el peso del termo y yo me quedaré más tranquila porque, cuando perdéis el norte sois muy peligrosos" - No creo que haya baile esta noche aunque sí jarana" - Ves como tengo razón.
Blas y la Cotilla se presentaron en casa a la hora de comer. Al ir a sentarnos a la mesa llamaron al timbre. Era el Municipal - "¿Has vuelto a denunciarnos, Cotilla?" - Desde hace unos días, no. - "Pase y resgistre. Ya conoce el camino, nosotros vamos a comer... por cierto, ¿gusta?" - A eso venía, si no les importa - "¿A comer?".
Además de a comer, el Municipal vino a buscar consuelo. No temía por su empleo que, de momento era fijo, pero había cosas que le destrozaban los esquemas. Se ponía malo cuando tenía que ir a desahuciar a familias, se pasaba muchas noches sin dormir, antes y después. No podía levantar la porra contra los manifestantes de los recortes o del cierre de hospitales, o de las quejas de los maestros. Eran tantas las protestas que se les amontonaba el trabajo y lo peor era que le gustaría estar del otro lado porque llevaban más razón que un santo -... Y esta noche tengo que acompañar a dos peces gordos a una cafetería que se llama El Funeral, que también son ganas... Les han invitado. - ¿Y tienen que ir escoltados? dicen que quién no se fía no es de fiar - Y eso que vamos a un local de la tercera edad. A los viejos les gusta que los políticos les doren la píldora. No creo que les arreen con los bastones, jejejeje... - "Hacen más daño las palabras que los golpes y van a oír muchas" - No me diga que estará allí ¡Ay, Dios mío! - "Sí, es nuestro punto de reunión" - ¿Y para qué les habéis invitado? - "Es una sorpresa...Conocerán las consecuencias de sus recortes de primera mano... Analía era muy alegre pero, como a muchos, su vida dio un giro y lo perdió todo. Nuestras ayudas eran una gota de agua en un océano. Y no es verdad que lo perdiera todo, le quedó la dignidad y no consintió que se la quitaran, por eso ayer la encontraron tumbada en su cama, arregladita como siempre, junto a unos botes de pastillas vacíos..." - Abuela, creo que debes llevar a nuestra amiga para que aprenda... Ahora voy a por el chinchón. Analía se merece un brindis
Blas y la Cotilla se presentaron en casa a la hora de comer. Al ir a sentarnos a la mesa llamaron al timbre. Era el Municipal - "¿Has vuelto a denunciarnos, Cotilla?" - Desde hace unos días, no. - "Pase y resgistre. Ya conoce el camino, nosotros vamos a comer... por cierto, ¿gusta?" - A eso venía, si no les importa - "¿A comer?".
Además de a comer, el Municipal vino a buscar consuelo. No temía por su empleo que, de momento era fijo, pero había cosas que le destrozaban los esquemas. Se ponía malo cuando tenía que ir a desahuciar a familias, se pasaba muchas noches sin dormir, antes y después. No podía levantar la porra contra los manifestantes de los recortes o del cierre de hospitales, o de las quejas de los maestros. Eran tantas las protestas que se les amontonaba el trabajo y lo peor era que le gustaría estar del otro lado porque llevaban más razón que un santo -... Y esta noche tengo que acompañar a dos peces gordos a una cafetería que se llama El Funeral, que también son ganas... Les han invitado. - ¿Y tienen que ir escoltados? dicen que quién no se fía no es de fiar - Y eso que vamos a un local de la tercera edad. A los viejos les gusta que los políticos les doren la píldora. No creo que les arreen con los bastones, jejejeje... - "Hacen más daño las palabras que los golpes y van a oír muchas" - No me diga que estará allí ¡Ay, Dios mío! - "Sí, es nuestro punto de reunión" - ¿Y para qué les habéis invitado? - "Es una sorpresa...Conocerán las consecuencias de sus recortes de primera mano... Analía era muy alegre pero, como a muchos, su vida dio un giro y lo perdió todo. Nuestras ayudas eran una gota de agua en un océano. Y no es verdad que lo perdiera todo, le quedó la dignidad y no consintió que se la quitaran, por eso ayer la encontraron tumbada en su cama, arregladita como siempre, junto a unos botes de pastillas vacíos..." - Abuela, creo que debes llevar a nuestra amiga para que aprenda... Ahora voy a por el chinchón. Analía se merece un brindis
miércoles, 2 de mayo de 2012
La abuela me ha comentado que si tiene tantas ganas de ir a Londres, debe ser porque allí hay algo que la estira - ¿Cómo que te estira? - "Creo que, en otra vida, viví allí. Lo he estado pensando y cada vez estoy más convencida de ello" - ¿Y quién se supone que fuiste? - "La Reina Victoria" - Las carcajadas fueron tan fuertes que, alertada por ellas, la Cotilla se presentó, ipso facto, en el comedor de casa - ¿Qué pasa?
Al rato éramos dos las que nos reíamos, en cambio, la abuela estaba muy seria - "Os lo tomáis todo a pitorreo, no sé para qué os cuento nada" - Es que ¿por qué no has podido ser, por ejemplo, una de las pobres fulanas que se cargó Jack el Destripador? - "Porque no. Yo tengo más categoría que eso. Además, mira mi piel. De porcelana. Solo pudo pertenecer a alguien de la alta aristocracia" - Creo que lo que cambia de cuerpo es el alma, según dicen los que creen en la reencarnación, así que lo de la piel es herencia familiar y no otra cosa - ¿Entonces, si fuiste la Reina esa por qué no quieres tomar el té cuando estés allí jajajajaja? - "¡Por culpa de la boba ésta y la trola que me contó!"
La discusión se fue alargando y la Cotilla acabó declarando ella también había vivido otra vida - ¿Cómo lo sabe? - Me lo dijo mi abuela: no sé a quién sales, eres una niña especial - Tenía razón ¡una cotilla especial! jajaja - Estoy hablando en serio... Dijo que había sido Matahari - ¡Toma! Le viene como anillo al dedo. Aplíquese el cuento que ya sabe como murió, fusilada por "largar" demasiado con unos y otros jajajaja... - No se puede hablar con esta nieta tuya ¡Que cruz tienes con ella! - "Ya puedes decirlo... ¿Qué te apuestas a que también ella tuvo otra vida?... Anda, dinos quién fuiste" - Que yo sepa ésta es mi primera vida - "¡Eres tonta! ¿Dónde esta tu imaginación" - La cosa se estaba poniendo fea para mí. De repente me había convertido en la diana de los ataques de esas dos brujas. Un suave chapoteo que venía de la cocina me inspiró. Las dejé con la palabra en la boca y busqué a Pascualita. Se sujetó con las manitas al escote de mi jersey - Soy la única de nosotras tres que tiene una prueba de lo que voy a decir:. Esto que llevo colgado aquí demuestra que, siglos atrás, fui una sirena de los mares del Sur. Espectacular. De largos cabellos verdes, ojos azules, una voz que atraía a cuanto marinero se me ponía a tiro... - ¡¡¡Anda ya!!! (dijeron a la vez) - Y esa fue la causa de mi muerte. Me di un atracón de pescadores. Entonces no sabía que la gula era un pecado - ¿Eso que llevas ahí no es del broche de tu abuela? ... ¿es una prueba? Bueno, si, demuestra el mal gusto que tienes para todo. Icluso para contar mentiras - ¿Por qué lo mío es mentira y lo vuestro no? - Por qué las personas que fuimos fueron reales pero... ¡una sirena! No existen, tonta... además nunca tendrían un objeto tan feo y repulsivo como ese... No puedo entender que le tengáis tanto cariño. Lo que os pasa es que no sabéis como deshaceros de él. Trae, lo tiraré cuando me vaya, despues de comer - ¡¡¡No!!! (gritamos, asustadas) "Ya lo haremos nosotras... Ven conmigo, voy a prepara la comida" - La Cotilla tenía a Pascualita bien agarrada y con ella en la mano fue con la abuela a la cocina. Yo me devanaba los sesos pensado en como liberarla cuando un grito terrorífico me indicó que se había soltado ella solita. Corrí a por la botella de chinchón. En estos casos tan evidentes lo mejor es emborrachar al herido para que, horas después, no recuerde nada.
Al rato éramos dos las que nos reíamos, en cambio, la abuela estaba muy seria - "Os lo tomáis todo a pitorreo, no sé para qué os cuento nada" - Es que ¿por qué no has podido ser, por ejemplo, una de las pobres fulanas que se cargó Jack el Destripador? - "Porque no. Yo tengo más categoría que eso. Además, mira mi piel. De porcelana. Solo pudo pertenecer a alguien de la alta aristocracia" - Creo que lo que cambia de cuerpo es el alma, según dicen los que creen en la reencarnación, así que lo de la piel es herencia familiar y no otra cosa - ¿Entonces, si fuiste la Reina esa por qué no quieres tomar el té cuando estés allí jajajajaja? - "¡Por culpa de la boba ésta y la trola que me contó!"
La discusión se fue alargando y la Cotilla acabó declarando ella también había vivido otra vida - ¿Cómo lo sabe? - Me lo dijo mi abuela: no sé a quién sales, eres una niña especial - Tenía razón ¡una cotilla especial! jajaja - Estoy hablando en serio... Dijo que había sido Matahari - ¡Toma! Le viene como anillo al dedo. Aplíquese el cuento que ya sabe como murió, fusilada por "largar" demasiado con unos y otros jajajaja... - No se puede hablar con esta nieta tuya ¡Que cruz tienes con ella! - "Ya puedes decirlo... ¿Qué te apuestas a que también ella tuvo otra vida?... Anda, dinos quién fuiste" - Que yo sepa ésta es mi primera vida - "¡Eres tonta! ¿Dónde esta tu imaginación" - La cosa se estaba poniendo fea para mí. De repente me había convertido en la diana de los ataques de esas dos brujas. Un suave chapoteo que venía de la cocina me inspiró. Las dejé con la palabra en la boca y busqué a Pascualita. Se sujetó con las manitas al escote de mi jersey - Soy la única de nosotras tres que tiene una prueba de lo que voy a decir:. Esto que llevo colgado aquí demuestra que, siglos atrás, fui una sirena de los mares del Sur. Espectacular. De largos cabellos verdes, ojos azules, una voz que atraía a cuanto marinero se me ponía a tiro... - ¡¡¡Anda ya!!! (dijeron a la vez) - Y esa fue la causa de mi muerte. Me di un atracón de pescadores. Entonces no sabía que la gula era un pecado - ¿Eso que llevas ahí no es del broche de tu abuela? ... ¿es una prueba? Bueno, si, demuestra el mal gusto que tienes para todo. Icluso para contar mentiras - ¿Por qué lo mío es mentira y lo vuestro no? - Por qué las personas que fuimos fueron reales pero... ¡una sirena! No existen, tonta... además nunca tendrían un objeto tan feo y repulsivo como ese... No puedo entender que le tengáis tanto cariño. Lo que os pasa es que no sabéis como deshaceros de él. Trae, lo tiraré cuando me vaya, despues de comer - ¡¡¡No!!! (gritamos, asustadas) "Ya lo haremos nosotras... Ven conmigo, voy a prepara la comida" - La Cotilla tenía a Pascualita bien agarrada y con ella en la mano fue con la abuela a la cocina. Yo me devanaba los sesos pensado en como liberarla cuando un grito terrorífico me indicó que se había soltado ella solita. Corrí a por la botella de chinchón. En estos casos tan evidentes lo mejor es emborrachar al herido para que, horas después, no recuerde nada.
martes, 1 de mayo de 2012
- "¡Heil, Hitler. Heil, Hitler...!" - No ha sido un agradable despertar oyendo esta cantinela, prefiero el trino de los gorriones y el chillido de los vencejos, pero esto es lo que sonaba por el pasillo de casa de buena mañana. Al asomarme he visto a la abuela y a la Cotilla marcando el paso de la oca, con más o menos fortuna (más bien menos). - ¿Llamo al Manicomio? - "Ponte detrás de nosotras y marca el paso. Tenemos que ir con los tiempos y éstos dicen que quién manda es la Fürer Merkel. Ni Rajoys, ni Bauzás, ni Perico de los Palotes" - La abuela llevaba prendido el broche con Pascualita incorporada, en su bata.
- ¿A qué viene esto? ¿y qué hace ésta aquí tan temprano? - He venido a darle noticias frescas y de paso, a desayunar. El Gobern de Boquita de Pinón va a cerrar dos hospitales: Caubet y La Sang.- ¿Ya le habéis dado al chinchón de buena mañana? - La abuela, muy marcial ella, ha contestado sin perder el paso - La Fürer alemana ha abierto la boca para pedir más y se lo hemos dado. El día que nos pida que nos pongamos todos mirando para Pamplona también lo haremos y se montara una orgía nacional" - Pero, no puede ser. ¿Qué han dicho la oposición y los sindicatos? - "¿Qué van a decir? ¡Quién esté libre de pecado, que tire la primera piedra!... Por lo visto nadie está libre. Así que nosotras, a lo nuestro" - Y si tenemos que creernos que estamos en un País cada día más pobre,(dijo la Cotilla) nos lo creeremos aunque los de siempre sigan ganando un absurdo; los bancos paguen millonadas a sus directivos cuando se jubilan, los ex Presidentes cobren burradas de por vida, etc. etc. Nosotros a decir amén aunque, eso sí, cada día un poco más cabreados. Venga, que no decaiga ¡Heil, Hitler...! - ¡Vaya dos! Se lo han tomado a pecho... La radio me ha confirmado la noticia y me ha amargado el día. Para remate, el alcalde de Campos saca los pies del tiesto y dice que las multas del domingo se pagarán ¡Toma!...
Nos están borrando del mapa. Perdemos nuestras señas de identidad ayudados por los que tendrían que defendernos y pienso que un día no muy lejano, alguien encontrará en un escondido rincón de un museo foráneo, un especímen disecado. Mirará el letrerito a sus pies "Balear. Especie extinguida. Esta tribu pasó, en poco tiempo, de la nada al todo. Poderosos como pocos, no supieron digerir tanta riqueza. Quemaron sus naves (el paisaje) borraron su identidad (la lengua y las costumbres) olvidaron a sus dioses y adoraron al Becerro de Oro. Su declive fue rápido, propiciado en parte por las tribus del Norte que acabaron con ellos adueñándose del territorio (previo pago). Hace muchos años que el último indivíduo de la tribu desapareció.
- ¿A qué viene esto? ¿y qué hace ésta aquí tan temprano? - He venido a darle noticias frescas y de paso, a desayunar. El Gobern de Boquita de Pinón va a cerrar dos hospitales: Caubet y La Sang.- ¿Ya le habéis dado al chinchón de buena mañana? - La abuela, muy marcial ella, ha contestado sin perder el paso - La Fürer alemana ha abierto la boca para pedir más y se lo hemos dado. El día que nos pida que nos pongamos todos mirando para Pamplona también lo haremos y se montara una orgía nacional" - Pero, no puede ser. ¿Qué han dicho la oposición y los sindicatos? - "¿Qué van a decir? ¡Quién esté libre de pecado, que tire la primera piedra!... Por lo visto nadie está libre. Así que nosotras, a lo nuestro" - Y si tenemos que creernos que estamos en un País cada día más pobre,(dijo la Cotilla) nos lo creeremos aunque los de siempre sigan ganando un absurdo; los bancos paguen millonadas a sus directivos cuando se jubilan, los ex Presidentes cobren burradas de por vida, etc. etc. Nosotros a decir amén aunque, eso sí, cada día un poco más cabreados. Venga, que no decaiga ¡Heil, Hitler...! - ¡Vaya dos! Se lo han tomado a pecho... La radio me ha confirmado la noticia y me ha amargado el día. Para remate, el alcalde de Campos saca los pies del tiesto y dice que las multas del domingo se pagarán ¡Toma!...
Nos están borrando del mapa. Perdemos nuestras señas de identidad ayudados por los que tendrían que defendernos y pienso que un día no muy lejano, alguien encontrará en un escondido rincón de un museo foráneo, un especímen disecado. Mirará el letrerito a sus pies "Balear. Especie extinguida. Esta tribu pasó, en poco tiempo, de la nada al todo. Poderosos como pocos, no supieron digerir tanta riqueza. Quemaron sus naves (el paisaje) borraron su identidad (la lengua y las costumbres) olvidaron a sus dioses y adoraron al Becerro de Oro. Su declive fue rápido, propiciado en parte por las tribus del Norte que acabaron con ellos adueñándose del territorio (previo pago). Hace muchos años que el último indivíduo de la tribu desapareció.
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