martes, 7 de marzo de 2023

Tapones.

 La Cotilla me ha dicho que estoy en boca de todo el vecindario. Me ha echo mucha ilusión porque siempre he querido ser famosa. - Hay famas y famas, boba de Coria, una buena y otra mala. - ¡Claro. El yin y el yan, como ese dibujito en blanco y negro que se puso de moda  hace unos años y encontrábamos hasta en la sopa ¿Y yo qué soy, el yin o el yan? . Ahora no me acuerdo cual me han dicho porque el chino no lo domino pero que sepas que es el malo.

- ¡Vaya! ¿cómo que el malo? - A mi no me mires. Lo ha dicho la del segundo piso - Ah... Es una histérica y hay que echarle de comer aparte - Muy tranquila no estaba, es verdad pero podrías haber tenido más tacto con ella y leerle el Porvenir. - ¿Y yo qué se cuál es? - ¡Da igual! Anda que no está lejos el Porvenir. - Según se mire... - Tu míralo siempre como los euros que podríamos ganar con eso. Que cruz tengo contigo.

La Cotilla, enfurruñada por un negocio perdido, se fue a su cuarto remugando y poniéndome como hoja de perejil. - ¡La estoy oyendo! - Me extraña porque cada día estás más teniente. Sorda como una tapia. - Pues hoy tengo las orejas limpias como los chorros del oro. - ¿Has usado la fregona? 

Todo esto viene a cuento por el volumen del televisor. ¡Si es que las películas modernas apenas se entienden! ¡Los actores no vocalizan! (ha sido mi queja de las últimas semanas) Al final pensé: - ¿Y si tengo un tapón en las orejas? 

Me senté junto a la pila de lavar del comedor donde Pascualita disfrutaba del rayo de sol que entraba por la ventana. Le conté el episodio. - Armada con una jeringa que asusta, llena de agua templada, ha atacado a mis pobres orejas que, asustadas, intentaban huir.

De repente, una retahíla de palabrotas salíó de los oídos. Eran trocitos desgajados de los tapones cayendo en una palagana. Mientras tanto, los oídos aplaudían a rabiar: - ¡¡¡FUERAAAA, OKUPAS, FUFERAAAAAAAAA!!! 

Ay, Pascualita, que a gusto me he quedado... ¿Tu también tienes tapones?... o debería preguntarte ¿las sirenas tiene orejas? jijijijiji...

 

lunes, 6 de marzo de 2023

Malas influencias.

 Mis ojos, una vez conocida la libertad de salir o entrar en sus órbitas cuando les da la gana, paran poco en las cuencas. Se han echo amigas de las bolas de polvo y no paran de corretear bajo los muebles. Creo que las bolas no son buena compañía para los ojos... Al final tendré que ponerme a limpiar a fondo la casa para acabar con ellas y restituir las buenas costumbres.

Una vecina ha llamado a la puerta. - Hola, nena. Soy Angustias la del segundo... Que me ha dicho la Cotilla que en tu casa hay fantasmas... - Solo cuando está ella (respondí enfadada) - También me ha dicho que hablas con ellos... - ¡Y también les leo el periódico! - Que interesante! No sabía yo que tenías éstas facultades... - ¡Ni yo! - Que modesta eres. Pues, fíjate, hasta ahora pensaba que no servías para nada de provecho.

Como mantenía la puerta abierta solo tuve que hacer el gesto con la cabeza de ¡FUERA! Lo entendió al momento y salió despavorida hacia su piso. Me alegró sentirme poderosa echando a esa cantamañanas... Claro que coincidió el incidente con el regreso de mis ojos a sus cuencas después de estar toda la tarde de picos pardos por los rincones de casa.


domingo, 5 de marzo de 2023

Manos heladas.

 Al volver de comprar el pan ésta mañana, tenía las manos heladas y al ver que los primeros rayos de sol empezaban a calentar el balcón, he ido a por Pascualita para calentarnos juntas.

La sirena dormía a cola suelta y, a pesar de que la he cogido con delicadeza porque tiene muy mal despertar, en cuanto la he tocado ha dado tal salto que ha quedado colgada de la lámpara del comedor ¡Que susto me he llevado y cómo me he reído!

Al ir a por la escalera para bajar a la medio sardina he visto a Pepe el jibarizado adormilado en su estantería de la cocina. Al ponerle la mano encima para cogerlo, ha soltado un estridente: ¡¡¡OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!! que ha retumbado en toda la casa - ¿Qué te pasa? (le he preguntado) - Por toda respuesta ha temblado como un conejo. Entonces me he dado cuenta de que la culpa de tanto aspaviento es de mis manos heladas... jejejejeje ¡No se ha escapado nadie de sentir el frío.

Los comensales de la Santa Cena, la Cristalera, el balcón, el árbol de la calle, sus ramas, Pompilio, alguna de las bolas de polvo ¡hasta la Cotilla ha sentido mi mano en su espalda y ha corrido a encerrarse en el antiguo cuarto de la abuela.

¡Que risa, que risa! ¡que bien lo he pasado! Pero me faltaba uno para rematar mi "gracieta" He tenido que esperar un poco: mi primer abuelito se estaba probándo un nuevo y espectacular sudario. Por fin apareció, tan espectacular como siempre. ¡Y encina, llevaba en la espalda un escote hasta la cintura ¡y allí puse mis manos heladas!

¡¡¡AAAAAAAYYYYYYY!!! Saltó como un resorte hacia el techo aporreándose la cabeza una y otra vez contra el techo.

Por poco me da un infarto de tanto reir. Al final todos estaban enfadados conmigo ¡Pero que poca correa tiene la gente! Y la peor, Pascualita que, en cuanto se repuso de la impresión, aguardó pacientemente a tenerme a tiro para escupirme a la cara un buchito de saliva envenenada que me hizo ver las estrellas de tres o cuatro galaxias mayores que la nuestra.

Ahora tengo los ojos taaaan hinchados como una pelota de tenis. Y el caso es que se salen de las órbitas para tirarse al suelo y volver a subir como un yoyo. Y así llevan horas: ¡arriba y abajo y vuelta a empezar!

sábado, 4 de marzo de 2023

Otra versión más de Pepe el jibarizado.

 Es "tan" agradable desayunar con Pascualita...  y mira que me digo todos los días: ¡Se acabó lo que se daba! Desayunarás sola, jodía.

No hay manera de que use la cucharita que le pongo junto a la taza de cola cao para que aprenda buenos modales. Pasa olímpicamente de ella. Lo que le gusta es dar saltos mortales dentro de la taza y ponerse perdida de cola cao, ella y todo lo que la rodea. Los únicos que están contentos son los comensales de la Santa Cena porque, salpicadura que les llega, se la tragan al vuelo. 

La cara interior de la Cristalera está hasta las narices porque la pone perdida de goterones: - ¡No le des más cola cao, boba de Coria! Siempre voy echa un pingo por su culpa ¡Rebozala en harina de garbanzos y cómete frita a la dichosa sirena. - No puedo, Es un ejemplar único. - También yo soy única y mira como me tienes. 

Esto es el detonante para que, entre las dos caras de la cristalera, se organice una discusión de besugos porque nunca se ponen de acuerdo: una habla desde el interior de casa, calentita y la otra, más salvaje, desde el frio exterior. La discusión la para Pepe el jibarizado, o bien con su OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO, o contando lo que le pasó para que le cortaran la cabeza, reduciéndola después hasta quedar como es ahora, un llavero y se comieran su cuerpo con patatas: 

- Estaba imitando al pájaro xouí cantando sobre una rama de la sequoya cuando una tarántula maligna me hizo cosquillas en un pie. Me asusté, a pesar de ser el guerrero más valiente de la tribu y caí al vacío pero no me maté. Amortiguó el golpe el jefe de la tribu contraria que estaba gordo como un ceporro. Ese día hubo Fiesta Mayor y una gran comilona en la tribu enemiga. A mi me cocinaron a la pimienta y al jefe al horno y con la piel crujiente. Fue una lástima que no  pudiera probarme a mi mismo porque los comensales se chupaban los dedos con mi chicha...Ya me decían mis novias que estaba buenísimo.


viernes, 3 de marzo de 2023

Caso omiso.

Me he dado cuenta de que, cuando Pascualita ve la nieve que ha caído en Mallorca en la tele, se pone tiesa, sobre las puntas de su cola de sardina, para no perde detalle de tal fenómeno. ¿Es la nieve, por si sola, capaz de hacer cosa tan antinatural a la sirena o, por el contrario, le trae recuerdos más antiguos que andar pa'lante?

Le he pedido a un vecino, que se iba a ver la nieve porque por los medios de comunicacIón han dicho, por activa y por pasiva, QUE NO SUBA NADIE A VER LA NIEVE A LAS MONTAÑAS PORQUE ES MUY PELIGROSO DEBIDO A LOS TEMPORALES, ETC. ETC. ETC.- Genaro, ya que vas, tráeme algo de nieve. - Se hará lo que se pueda (contestó)

Después de la siesta de rigor de todas las tardes, al abrir los ojos salía en la pantalla del televisor un reportaje de ballenas y Pascualita estaba en el borde del sofá, otra vez tiesa sobre la punta de su cola (éstas cosas no las hacía antes ¿será porque es mayor?) Miré su cara esperpéntica, de piel mortecina y me dije ¿en qué pensará? ¿En un buen filete de ballena a repartir entre otras sirenas? ¡que rabia me da que no hable!

Se hizo de noche y Genaro no había vuelto. Subí a su casa por si se había olvidado de mi pero no había nadie. El telediario local me sacó de dudas. Pusieron su foto en la pantalla y el locutor, con voz impostada, dijo: - El vecino del barrio de Pere Garau, Genaro, ha quedado aislado en una carretera de montaña al patinar en el hielo, caer por un terraplén, y sin posibilidad de escapar al quedar el coche atrapado entre tres árboles tirados por el vendaval casi a la vez. 

Los integrantes de la UME han podido contactar, brevemente, con él. Se ha enfadado porque lo han interrumpido cuando veía el partido Real Madrid, Barça en la tablet. Al despedirse ha dicho a los de la UME - Cuando me recojan recordadme que meta nieve en un cubito que traigo en el coche. - Los profesionales han quedado preocupados, parece ser que los nervios le juegan malas pasadas al susodicho Genaro y dice tontás.

jueves, 2 de marzo de 2023

Duras como el acero.

 Llamó la abuela: - "Nena ¿has visto a la Tamara? - ¿A quién? - "¿No me digas que no sabes quién es?" - Es que no conozco a todas tus amigas... - "¿Cómo puedes ser tan inculta? Ponte al día o me quedo sin bisnieto." - ¿Tu amiga esa los fabrica? - "¿El qué?... ¡¿bisnietos?! ¡Qué cruz tengo contigo!" - Es que no sé de qué me hablas, abuela. Además me has pillado en pleno relleno de agua caliente en la pila de lavar del comedor que la pobre Pascualita está azul de frio.

Me dejó con la palabra en la boca y colgó mientras de su boca salían sapos y culebras.

- ¡Avemariapurísimaaaaaaaaaaaaaaaa! ¡Papam! (la Cotilla cerró dando un portazo que hizo temblar las paredes) - La mujer venía roja como un tomate, sin aliento y con las piernecillas temblorosas. - ¿Otro cura que la persigue? ... Respire, respire.

Boqueando y despatarrada en un sillón de la salita, la Cotilla fue recobrando el aliento: - Los... curas de... hoy en día hacen deporte... y yo estoy muy desentrenada... - Este "trabajo" suyo es de alto riesgo. Debería buscar algo más adecuado a su edad en lugar de dedicarse a "limpiar" los cepillos de las iglesias.

La Cotilla parece no darse cuenta de la edad que tiene, como la abuela, otra que tal baila. Pues los cien años ya no los cumplen las jodías.

 

 

miércoles, 1 de marzo de 2023

Palma enamora y hoy ha vuelto a hacerlo.

 Contra todo pronóstico hoy ha salido el sol. Y sin pensarlo dos veces, Pascualita y yo nos hemos ido a tomarlo a manos llenas.

Hemos salido a la calle, ella metida en el termo de los chinos con agua templada, aunque con una bufandita para que no coja anginas. Ha ido viendo el paisaje todo el camino. La primera parada la hemos hecho en el tramo de Avenidas donde se abrió un socavón de narices debido a la cantidad de agua caída días atrás. 

No éramos las únicas que mirábamos. Hoy es fiesta, el Día de Baleares y la gente se ha dicho ¿A dónde vamos? - ¿Dónde va a ser? ¡a ver el socavón! lógicamente. - Y hemos echo bueno, nuevamente, el dicho castizo de ¿dónde va Vicente? ¡Donde va la gente!

El socavón nos ha permitido ver restos de la antigua muralla de Palma, cosa que le he estado contando a la sirena hasta que un señor, a mi lado, ha comentado con su pareja: - No podemos quejarnos, cariño. Esta tía está peor que nosotros; lleva media hora hablando sola. - Ay, Tomeu, vámonos que puede ser peligrosa (ha dicho la tiparraca)

Después nos acercamos a la Catedral para ver el mar en calma, como un espejo. Se nos alegraron a las dos las pajarillas. Pascualita añorando su hábitat y yo el verano.

Después de la tormenta viene la calma y Palma ha vuelto a hacerlo. Ha sido un placer. 

Pascualita y yo hemos dormido una siesta gloriosa, cansadas pero satisfechas.