domingo, 30 de noviembre de 2014

Pascualita y yo boqueamos... ¿por qué? Ella porque es un ¿pez?. Yo porque me siento pez. Llueve y llueve y vuelve a llover... Creo que me ha salido un villancico y por el picor que tengo en el cuerpo, pronto me saldrán escamas y tendré que trasladarme a vivir a la bañera, porque yo soy de agua dulce.

He encontrado a Pascualita languideciendo al borde del water. ¿Habrá llegado al final de su ciclo vital? No sé la edad que tiene pero, seguro que cuando nació aún no exisitían los dinosaurios. Preocupada, decidí llamara a la abuela para ver qué podíamos hacer. Así que fui a comprarme la ensaimada y preparé una sola taza de cola cao: la mía. Repasé el periódico de arriba abajo mientras desayunaba, recogí la cocina y llamé a la abuela. Contestó el mayordomo. - ¿Quién es, por favour? - No te hagas el tonto, Unitetillo, que me conoces de sobra. Dile a la abuela que se ponga, plis. - Dejó de lado su tono arrogante, por otro, sibilino y amenazador. - ¿Pepe ser pariente mio o nou? - ¿Qué pasa si digo que no? - No hablar con señora abuela. - ¿Y si digo que sí? - Hablar, en seguida con señora. - ¡Eres un chantajista de tres al cuarto! - ¿Ser sí... o ser no? (su tono era tranquilo) - Vale. Sí. Pepe es tu antepasado. - Un minuto después se puso la abuela - "¿Qué quieres a éstas horas, alma de cántaro?"

En un plís, plás, el rolls royce aparcó en la parada del autobús. Sin siquiera mirarme, la abuela pasó a ver a Pascualita. Geoooorge, que la seguía, se me acercó para decirme - Luego yo llevarme mi pariente. - ¡Y un pimiento!

 - ¡Avemariapurísimaaaaaaaaaaa! Pimientos ¿asados? ¡Hum, placer de dioses. Con sardinas y huevos fritos. Me apunto. - Usted va a pasar de Cotilla a Miss Colesterol... ¿Quién ha hablado aquí de sardinas y huevos? - ¡Hay, no digas esa palabra que me recuerda la fortuna que hemos dejado de ganar, ¡¿Cómo pudiste tirar la reliquia a la basura (esa fue la excusa que di) ¡No se puede ser más tonta! - Estaba distraída quitándo el polvo y, sin querer, la recogí con la mano y de allí, al cubo de basura. - ¡Calla, calla que pareces Monago que, cada vez que miente sube el pan. ¿Tan difícil es decir la verdad? - ESA es la verdad. Te lo juro por la antena parabólica que no tengo (dije, poniendo carita de pena y la voz llorosa del presidente de Extremadura¡Pero si no has limpiado el polvo desde que Anibal cruzó los Pirineos a lomo de elefantes!

Mientras la abuela trataba de averiguar qué le pasaba a Pascualita, Geoooorge acariciaba la cabeza de Pepe y le susurraba palabras en inglés - Háblale en cristiano ¿No ves que no te entiende? - El ser inglés (dijo con orgullo) - Dirás ELLA. - "¿Quién es ella?" - ¡Pepe. El hombre al que le cortaron la reliquia! - La abuela entró mandando - "Cámbiale el agua a Pascualita que está contaminada: Ya no sabe a mar" - Mientras solucionaba el problema, la Momia se acercó sonriente y dijo - Que buena idea la de poner un water aquí, nena. Así no tengo que andar hasta el cuarto de baño para orinar... - ¿Lo usa usted mucho? ... Cada media hora, más o menos. - La abuela corrió a hacer gárgaras con chinchón.

sábado, 29 de noviembre de 2014

El retrato del santo Mandinga, echo cuando aún era un bala perdida, está sobre el aparador y a su lado he colocado a Pepe. Cada vez que paso por allí les echo una ojeada para ver si encuentro parecido entre el señor de la pintura y la cabeza jivarizada... De momento no lo he encontrado.

La Momia está encantada de que nos guste tanto su antepasado que hasta le hemos puesto un altar, con velas y todo. Lo que no acaba de entender es porque he trasladado la lupa de la reliquia al aparador. A ella no le gusta Pepe. Dice que está fuera de lugar poner un llavero junto a una obra de arte. - Es cuestión de gustos abuelastra. Nuestra tendencia artística no coincide. Eso es todo... ¿Notas algún parecido entre ambos... por mínimo que sea? - ¿Entre el santo y este mamarracho de los chinos? No, hija. Es imposible. Sus caminos, en la vida, fueron diametralmente opuestos - ¿Acaso sabes cual era el trabajo del hombre que perdió la cabeza?... ¿Tal vez fuera un misionero? - ¡Que disparate! Mira sus ojos. Son achinados. - Lo parecen... Lleva el pelo muy tirante... - Anda, dame un chinchón y  deja de decir tonterías.
- ¡Abuelastra!

Geoooorge viene por casa cada vez que tiene un rato libre. Se apoya en el aparador y observa las dos caras. El tampoco ve ninguna semejanza, así que no ha perdido la ilusión de que Pepe sea su pariente lejano . Mientras, la Cotilla, está cada vez está más contenta con nuestro santo. - Verás como te oiga la Momia que dices "nuestro" - Estoy tan contenta con él. Tengo para llegar a fin de mes y comprar turrones y mazapanes para Navidad. - Pues ya está repartiendo porque yo pongo la casa, aguanto las molestias de los pergrinos y aún no he visto un euro. - Es que el negocio se me ocurrió a mi. Y las velas las traen los devotos porque yo lo he dicho... A ti lo único que se te ha ocurrido es decir que la porquería esa de Pepe es lo mismo que la reliquia ¡¿Tu estás tonta?! Cállate. No des tres cuartos al pregonero, boba de Coria, ¿no ves que nos las van a robar porque pensarán que con una nos basta? - ¿Para qué? - Para lo mismo que lo que nosotras ¡Para hacer negocio!

Ultimamente, el teléfono no para de sonar. Suelen ser creyentes para dar testimonio de que el santo ha echo un milagro. Una mujer, muy emocionada, me dijo - El santo Milagrero ha conseguido que me visite el oculista 6 meses antes de lo que me habían dicho. Con lo difícil que es esto. - Y eso ¿cuándo será? - A mediados del 2016. De la otra manera, era a finales ¡que agradecida estoy!.

Una tarde pensé en Pascualita. Ella era amiga de Pepe. Su mejor amiga diría yo... ¿Reconocería ambas reliquias como pertenecientes al mismo cuerpo? Sería como cotejar el ADN. Me llevé a ambos a la salita y los coloqué junto a la reliquia... Si los trozos pertenecían a la misma persona, Pascualita les haría el mismo caso... Al cabo de un buen rato, la sirena reptó hasta la cabeza jivarizada y le dio unos mordisquitos, luego la empujó con violencia y la tiró al suelo. Se asomó al borde del altar y vio como su amigo rebotaba unas cuantas veces antes de quedar bajo el sofá. Entonces se acercó a la reliquia, la miró y moviéndose a la velocidad del rayo, se la zampó - ¡Noooooooooooooooo! - Grité. - ¡Noooooooooooooooooooooo! - gritó la abuelastra, que me había seguido. - ¡¡¡Nooooooooooooo!!! gritó la Cotilla al llegar a casa y ver que su Gallina de los huevos de oro había desaparecido.

viernes, 28 de noviembre de 2014

Alucino en colores. El señor Li ha venido dispuesto a comprarme la "leliquia" que tenemos bajo una lupa. Cuando le he dicho que no puedo vendérsela se ha enfadado el hombre. Me ha dicho que ya "no sel mi amigo polque yo quielo vendel-la al mejol postol" Y a montado en cólera, dando gritos en chino y acordándose de mis antepasados. Antes de irse, se ha vuelto hacia mí con el puño cerrado y ha gritado ¡¡¡VOLVELÉ!!! cosa que me ha dejado intrigada... ¿volverá solo o con la mafia china?...

La Momia se pasa el dia mirando a Pascualita nadar tranquilamente en el water. - Nunca había visto un pescadito como éste. ¿Es un híbrido? - ¿Qué quieres decir, abuelastra? - Si los científicos han echo cruces entre peces y... ¿tritones? por ejemplo. Este debió salirles mal porque, aunque es gracioso, es un bicho muy feo... feísimo diría yo ¿no crees? - Estoy de acuerdo contigo pero, mejor no opines de estas cosas delante de él (nunca le dije que era sirena) Es sensible a las críticas negativas y saca el genio a pasear. - No me digas que esta cosita tiene genio... ¿qué hace?... ¿muerde? jajajajajaja Que chistosa eres. - No es un chiste... - Pues a mi no me ha mordido y eso que he estado jugando con ella toda la mañana. - ¿Ah, sí? - ¿Le pasará algo si la cojo un poquito? - A ella no, pero a tí, es posible. - Si he podido lidiar con mi difunto marido, podré hacerlo con este pececito. - Antes de que pudiera impedirlo, cogió a Pascualita y le dio un besito. No quise mirar para no ver el destrozo que haría la sirena en la cara de la anciana. Esperé a oír sus gritos de dolor pero... no ocurrió nada. - ¿Tiene nombre este angelito? - Pascualita.

- ¡Avemariapurísimaaaaaaaaaaaa! - Arranqué a la sirena de las manos de la Momia y la lancé al water sin ningún miramiento. Luego musité a mi abuelastra (a la Cotilla, ni mu) - ¡Esto es un éxito! La reliquia funciona mejor de lo esperado. - ¿De quién habla, nena? - De San Mandinga, abuelastra. - Sí, es muy milagroso. Siempre lo ha sido. Y eso que cuando vivía fue un mal hombre. Se decía, por aquel entonces, que por donde pasaba dejaba olor a azúfre porque era discípulo aplicado del Demonio. - ¡Caray! - Según documentos que figuran en nuestros archivos, mi antepasado marchó a tierra de negros (¡Aquí di un respingo!) para vigilar su floreciente negocio de trata de esclavos... - ¡Que me dices! Menudo hijo de su madre. - Eran otros tiempos, nena. - Ya, ya. - La cuestión es que hubo una revuelta y lo mataron. Se dijo que fueron unos indios, los jíbaros, expertos en reducir cabezas... Nunca he creído en esa patraña porque ¿cómo lo hacían? ¿Cociéndola muchas horas en la olla exprés? jejejejejejeje ¡Si no había!... El caso es que lo más grande que nos llegó de él fue este trocito de... vamos, de... en fin, de lo que ya sabéis. - Del pene (soltó la Cotilla) y la Momia se puso roja como un tomate - Una señora nunca dice estas cosas (la recriminó)

Nos tomamos unas cuantas copas de chinchón e hice partícipe también a Pascualita... ¿Sería posible que tuvieramos en casa, dos trozos del cuerpo de aquel mal hombre?... - ¿Tenéis algún retrato? - Pues... sí. Hay una pintura que le hicieron antes de partir en el que sería su último viaje... Está en la Torre del Paseo Marítimo, junto a la biblioteca... ¿Te gustaría verlo? - Un minuto después llamaba a mi abuela. Y diez minutos más tarde, el rolls royce aparcó en la parada del autobús.La abuela entró en casa como el caballo de Atila, seguida de Geooooooge con un objeto en la mano. - "¡Nena, trae a Pepe!" 


jueves, 27 de noviembre de 2014

- ¡Avemariapurísimaaaaaaaaaaaa! Levantate que tenemos que hablar... Y de paso prepara el desayuno que traigo croasanes del contenedor. Fresquitos. - ¡Están helados! - Claro, en la calle hace frío, alma de cántaro. - No grite que la Momia duerme. - Huy, no me acordaba, como ni pía ni muge...¡Escucha!... - Agucé los oídos... - Bonito ¿eh? Son los creyentes que vienen a venerar a San Mandinga. - ¿A dónde "vienen"?... ¡¿Aquí?!

Me asomé al balcón. Una larga procesión de desarrapados doblaba, la esquina. Traían velas encendidas (entre otras cosas porque era de noche) y cantaban una especie de mantra. La gente se asomaba a las ventanas a ver qué pasaba - ¡Gamberros! ... ¡A dormir la mona a otro sitio!... ¡Llama a la policía, Mariano!... ¡No me llames Mariano, a ver si se van a aconfundir y la liamos!...

- Cotilla ¿viene a mi casa? - A pedir un milagro. - ¡Qué milagro ni que leches! ¡Que se vayan ahora mismo! - Corrí a buscar a Pascualita. La sirena dormía plácidamente y no hay nada que la ponga de peor humor que ser despertada bruscamente. Y eso era lo que yo necesitaba. Que fuera una fiera corrupia y no dejara que nadie entrara en casa.

Al volver a la salita, una riada de personas enfervorecidas venían pasillo adelante guiados por la Cotilla que las dejaba entrar, previo pago de ¡cinco euros! - ¿Pero qué hace? - Les garantizo que sus deseos serán escuchados y eso vale algo ¿no te parece? - Lo que me parece es que nos van a linchar. - Mientras Pascualita se debatía por soltarse de mi mano, protegida por el guante de acero, algunas personas se me acercaron pensando que era la reliquia. - ¡No, no! Está allí. Bajo la lupa...

Una hora después de que la gente se hubiese ido, aún discutía con los vecinos de la escalera a los que los mantras no habían dejado dormir - ¡Y que sepas que hemos llamado a la policía! - gritaron algunos.
Casualmente, Bedulio estaba de guardia esta noche y llegó reticente y con cara de pocos amigos. - Dicen que has montado una iglesia paralela... ¿no será verdad? - ¡Claro que es verdad! (saltó la Cotilla) Tenemos una reliquia y hay que aprovecharla. De momento ya ha echo el milagro de que pueda llegar a fin de mes sin apuros.

Cerré la puerta porque los vecinos se volvían a alborotar. - ¿Tenéis una reliquia?... ¿no será... tu abuelito? - No. Él es un fantasma. - El corpachón de Bedulio se estremeció. - Mírala. Está en la salita bajo una lupa. - A mi estas cosas no me gustan... - ¡Mírala, hombre, que  no muerde! - Permaneció inclinado sobre la lupa tanto tiempo que creí que se había dormido de pie. - ¿Qué es "eso"? - Una rebanada del pene de San Mandinga. - El estemecimiento del Municipal fue más agudo - ¿Le habéis... ¡glub!... Habéis sido... capaces ... ¡glub, glub!... Con un ... cuchillo... - Bedulio inició una extraña danza con las piernas muy juntas, balanceándose de izquierda a derecha y doblando las rodillas. Luego dió saltitos y comprendí lo que le pasaba - El cuarto de baño está por allí... Cuidado con la tapa del wáter. Tiene los tornillos flojos y a veces se cae. No te vaya a pillar - Se quedó quieto,. con los ojos cerrados y la respiración entrecortada. Y cuando una vocecita sonó a su espalda, preguntó - ¿Qui...qui...én... es? - La Momia. (respondí)  - Desde entonces no he vuelto a verle.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Me he levantado temprano para acondicionar la habitación que fue de la abuela, para la Momia. Y de paso  deshacerme de toda la parafernalia del dichoso altar de los Amigos de lo Ajeno. Ahora la salita parece más grande. Luego iré a la tienda de los chinos del señor Li a comprar cosas para montar el altar del santo Mandinga. Pero primero hablaré con Pascualita. Es mejor consultar las cosas porque del intercambio de ideas surge la inspiración... Creo que también pediré la opinión de Pepe. Ha recorrido mucho mundo y visto muchas cosas... Quizá la idea buena salga de él.

Después de desayunar y cansarme de hablar intentando que mis ¿amigos? entraran en la conversación, lo único que he sacado en claro es que lo del altar al santo les importa un pimiento... No pensé yo que fueran ateos. Y casualmente, los dos... ¿Se conocen de antes de entrar ambos en mi casa?... ¿Se traerán algo entre manos contra mi?... Es una idea inquietante... ¿Por qué no me habla Pepe? Ya sé que tiene el cuello cortado y la boca cosida pero, como dice el refrán, quién quiere, puede... ¿Será el pequeño Nicolás camuflado? Si, son dos pero, con éste tío, nunca se sabe...

- ¡Avemariapurísimaaaaaaaaaaaaaaa! ¡Aaaaaaaaaahhhhhhhhhhhh! ¿Qué has echo con mis gurús? - Si se refiere a las fotos, aquí están. Al resto le he dado puerta. Bueno, me he quedado algunas velas poco usadas que aprovecharé para el nuevo altar. Cotilla, desde hoy, en ésta casa, habrá una santa reliquia de verdad y no de pacotilla como todo lo suyo. - ¿La has robado? - No. Vendrá con la Momia. - ¿Andando? - ¿Andando, quién? - La reliquia. - ¡Como va a caminar una rebanadita de pene ! jajajajajajaja - ¿Tú te escuchas? Cuando tu abuela y yo te decimos que estás mustia y falta de riego, no nos escuchas. ¡Y ahora tienes alucinaciones erótico-festivas!

Me fui a ver al señor Li mientras la Cotilla seguía con el tema. A mediodía, cuando el rolls royce aparcó en la parada del autobús y Geooorge subió a mi abuelastra en brazos hasta la salita, una tela adamasquinada cubría un pequeño palé que me dio el señor Li al ver que no estaba dispuesta a gastarme más allá de 5 euros en una mesita, dos metros de damasco, dos candelabros de cristal y poco más. Al despedirme me dijo : Hale, con esto vas que xutas. Y cerró con un portazo, .

Pasé de la Momia y concentré toda mi atención en la reliquia de San Mandinga - ¿Dónde ésta. Dónde está? - apremié al Unitetillo que, con su flema británica, sacó del bolsillo una botellita de cristal de unos 10 centímetros de largo y con mucha parsimonia, la puso sobre el "altar" - ¿Esto que es? - Geliquia. - ¡¡¡¿Esto?!!!

La Momia estaba encantada con el resultado del altar. - A quedado precioso... Y ese detalle final me ha emocionado, nena. -

La Cotilla, que no ha cejado en su empeño de encontrar una lupa en la basura para poder ver su menguada pensión, por fin la encontró. Hoy mismo. En cuanto la vi, se la compré. - Tu tramas algo (me dijo) - Coloqué la lupa sobre la botellita y entonces vimos la reliquia con toda claridad. - Que desilusión (dijo la abuelastra) Nadie diría que esto es... lo que es. - Pero lo que cuenta es que lo es (dije sin estar muy segura de lo que decía). - Sí... Tienes razón... Vamos a rezarle el rosario. - La Cotilla y yo, al alimón y sin haberlo planeado, dijimos - ¡Primero habrá que bendecirla! - La abuela, que entraba en ese momento, gritó - "¡Niña, trae el chinchón!"

martes, 25 de noviembre de 2014

El abuelito ha venido a traerme un regalo porque, está convencido de que su madre ha mejorado tanto, gracias a mi. - No sé que le dijiste... (aquí se sorbió los mocos)... ni siquiera sé si le dijiste algo... ejem... pero el caso es que está mucho mejor... Y no ha echo falta poner la relíquia junto a la... (volvió a sorber mientras se enjugaba un lagrimón) cama... - ¿Qué relíquia? - La de san Mandinga... ejem, ejem... Un pariente nuestro nacido en la Edad Media...

- Tómate un chinchón, abuelito y te levantará el ánimo... Así que tenemos un santo en la familia. ¿Es milagroso? - Tiene fama de serlo. - Si se lo pedimos ¿puede tocarnos el Gordo de Navidad? - Claro que no. San Mandinga trata cosas serias. - ¿Y no te parece serio que te toque el Gordo? - Mi madre quiere venirse a vivir contigo. - ¡¿La Momia?! ... Vale, pero con la condición de que traigas también la reliquia... Por cierto ¿de qué parte del cuerpo se trata? - Del pene. - ¡Jopé! - Tenía fama en toda la tierra conocida de aquel entonces. - ¡Que me dices! - Había largas colas de gentes que llegaban a su cueva... - ¿Era un anacoreta? - Que yo sepa, no. Según cuentan las crónicas, las casas estaban muy caras, había mucha especulación y él recibía el pago a su trabajo, en especias, lo más económico que encontró fue una cueva - ¿Y en qué consistía su trabajo? - En aquellos tiempos eran mucho de tocar... - ¡Calla, calla. No sigas! - y milagrosamente, al crecer su fama de milagrero, creció también su apéndice. Dicen que era algo descomunal aunque, a nosotros nos llegó muy disminuído. Apenas es como un cacahuete. - ¡Que desilusión, abuelito! - Cuando lo mataron, cortaron el pene en plan chorizo y lo repartiron por villas y aldeas a fin de que todo el mundo quedara contento.- ¿Quién lo mató? - Sus acólitos que comprendieron que el hombre, al ser tan longevo, se cargaría el negocio por cansino. - ¿Por eso tuvieron que matarlo? . Por eso y porque vivo no se dejaba cortar nada.

- ¡Avemariapurísimaaaaaaaaaaa! Hola, Andresito ¿Ya se ha muerto la Momia?... Bueno, todo se andará y cuando ocurra, llámame que tengo unas croquetas muy buenas para el velatorio. Las congelaré - ¿Vienes del supermercado? - No. De su contenedor. 


lunes, 24 de noviembre de 2014

Esta vez parece que va en serio y me quedaré sin abuelastra. Ella quería batir el record alcanzado (y nunca superado) de Matusalem. Quería llegar al año 3.000 pero me temo que no va a poder ser. De madrugada me ha llamado la abuela para decirme que se llevaban a su suegra a Urgencias. - "Si quieres verla con vida ¡corre! o no llegarás a tiempo"

No le hice caso y más a esas horas en las que solo me apetecía dormir ¿Es que mi abuela solo sabe darme recados de noche? Así que di media vuelta y no me he despertado hasta casi las 9 de la mañana. Y he desayunado con Pascualita para no perder la costumbre. La sirena ha descubierto que le gusta la miel porque, el otro día saltó dentro del tarro, que estaba lleno y se puso las botas. La saqué cogiéndola de los pelo-algas tan pringosos que me daban grima. Y encima se enfadó conmigo porque estaba tan ricamente comiendo a dos carrillos. Tuve que ponerme el guante de acero para bañarla.

Hubo miel y agua por toda la cocina mientras ella intentaba librarse de mi y yo de sus dentelladas. No hacía más que gritarle que se estuviera quieta. De buen grado le hubiese dado un revés mandándola de cabeza al water pero no me atreví, por si fallaba y embadurnaba también el comedor. Desde ese día le unto una tostada colmada de miel y se reboza en ella. Luego salta a su taza de cola cao y allí termina de hacer su primera guarrería del día.

En la mesa pongo un hule y un periódico extendido en el suelo para que salpique a gusto y no manche nada más pero no siempre lo consigo, sobre todo cuando le da por reptar a lo alto del frutero y se tira de cabeza en la taza. De todas maneras, no hay mal que por bien no venga. Ahora las moscas, que están pesadísimas, se concentran sobre el water a beber el agua de mar que de salada ya debe tener poco.

Finalmente he ido al hospital. He sido recibida con una bronca monumental por los abuelitos. Luego he pasado a ver a la Momia. Parecía un pulpo con los tentáculos enchufados a unas máquinas - ¡Jopé! Menuda puesta en escena, abuelastra... ¿Estás de coña, verdad? - No... hija.... Y tengo un ... disgusto muy grande... (a penas le salía la voz) ¿Por qué Messi... ha batido un ... record y yo... no voy a ... poder? - El suyo era más fácil. Pero no desesperes, solo te faltan 986 años para conseguir el tuyo. - ¿Crees que... lo conseguiré...? - ¿Apostamos? - jejeje... ayayayayayay... ¿cinco mil... euros? - No. La Torre del Paseo Marítimo contra un tetrabrik de caldo de cocido. - Jejejejejeje... ¡Que ... jodía ... ayayayayaya... Ahora ... no puedo morirme... porque no... me gusta... ese ...caldo.

Al día siguiente salió del hospital.