jueves, 25 de diciembre de 2014

- "¡¡¡Navidaaaaaaaaaaaaaaaaaaaad, Navidaaaaaaaaaaaaaaad, dulce Navidaaaaaaaaaaaad, la, la...!" - ¡Basta, abuela o emigraré a las antípodas! - "Ni espíritu navideño tienes ¿a quién has salido? Seguro que cuando naciste, la comadrona te cambió y nos quedamos con la más tonta" - Llevas dos días a grito pelado y eso no hay cristiano que lo aguante. Hasta el vecino de arriba ha preferido ir a casa de su suegra, que no se tragan, a tener que aguantar tus gritos. - "¿Qué gritos? ¿Tampoco tienes oído musical? Canto como los ruiseñores. Mi voz es armoniosa y llena de matices extremadamente delicados." - Deja ya el chinchón o acabarás con un coma etílico y yo en el manicomio. - "Escucha, resalá y aprende: ¡¡¡Ay, del chiquirritín, chiquirriquitín, queridín, queriditoooooooo del alllllllllllmaaaaaaaaaaaaaa...!!! - ¡Avemariapurísimaaaaaaa! que alegría da entrar en casa y escuchar los villancicos ¡Espera, que saco la carraca!

Pascualita tampoco soporta la tortura china a las que nos condena la abuela y se ha esconido en el barco hundido. De vez en cuando, sale a la superficie y lanza chorritos de agua envenenada a la abuela pero, cmo se mueve tanto mientrs canta, no le acierta en los ojos.

- Abuela ¿Ya tienes la maleta echa? - "¿Para qué?"  - Para ir  Inglaterra. - "¡Ah, si. He quedado con la reina para tomar el té, juntas... ¡Huy! que tarde es ¿por qué no me has dicho nada, boba de Coria? Me voy corriendo. Geoooorge tiene que hacer las maletas y tengo que supervisarlo" - ¿Por qué no te haces la tuya? - "Porque soy rica. Que pregunta más tonta.

Está convencida de que se va sola con el inglés pero vamos a darle una sorpresa porque nos vamos las cuatro: Pascualita, la Momia, la abuela y yo. Sé que se llevará una gran alegría cuando nos vea.

Voy a hacer la maleta y ha despedirme de tod@s hasta el Año que viene. Empezad el año 2015 con buen pie. Cuando volvamos del viaje prometo contaros cómo ha ido... Eso si no salimos en los periódicos en la sección de Sucesos porque,con mi familia de por medio, puede pasar cualquier cosa.

                                             ¡¡¡MOLTS D´ANYS A TOTS!!!

miércoles, 24 de diciembre de 2014

Si no sabía que día era hoy, la Cotilla y la abuela se han encargado de informarme. Bien temprano se ha abierto de golpe la puerta de la calle y la Cotilla ha entrado cantando - ¡¡¡Esta noche es Nochebuena y mañana Navidad, saca la bota Maríaaaaaaaaaa, que me voy a emborrachaaaaaaaaaar!!!- Usted lo ha dicho: es Nochebuena, ¡N O C H E!

- ¿No puedes estar un poquito simpática aunque sea una vez al año, sosaina? - Necesito dormiiiiiiiiiiiir. Ya tendrá tiempo de darme la tabarra. - Anda, hazme sitio y dormiré yo también. - ¡¿Aquí?!

- A media mañana llegó la abuela seguida de Geoooorge cargado de bolsas de cotillón. - "Dame la zambomba, inglés, que voy a dar un concierto de villancicos" - ¡Y a mi la trompeta! (gritó la Cotilla) - El pobre Unitetillo me preguntó si podía hacerme algún recado porque la abuela llevaba así desde las cinco de la mañana y él ya no podía más. - Señor Andresitou irse corriendou a tomar café a playa solitaria... yo querer ir también pero madame pescarme y no dejar. - Ajo y agua, porque la que se va soy yo, aunque tenga que pasarme el día paseando por Palma. - ¡Pliiiiiiiiisssss! (me rogó, pero no di mi brazo a torcer)

Volví a la hora de comer porque me moría de hambre y estando la abuela en casa, habría cosa buena. Y no me equivoqué. Además había un comensal inesperado, a pesar de haber gente extraña en casa: Pascualita. Llevaba encasquetado un diminuto gorro de Papa Noel y se notaba que había bebido algo más que agua... la botella de chinchón había bajado de nivel.

A la comida le siguió una siesta reparadora para ellas y para nuestros oídos. Pero todo volvió a empezar dos horas después. Esta vez los villancicos los cantaban ante el Belen montado en la salita.Ocupando el pesebre, como ya es tradicional, estaba Pascualita que seguía durmiendo la mona Y entre pastores, corderitos, río, patos, etc, descubrí al Juez Castro. Una foto suya asomaba sobre el Portal como el Angel guardián de la Ley y el Orden. - Pero... abuela, esto no cuadra aquí... - "¡Naturalmente que cuadra! Representa a todos los jueces valientes. Así el Niño puede dormir tranquilo. Los corruptos no se arrimarán  cuando los Reyes le traigan oro, incienso y mirra" - Visto así.

Volvieron a sonar los villancicos, la zambomba, las trompeta y la carraca: ¡¡¡ANDE, ANDE, ANDEEEEEEEEEE, LA MARIMORENA. ANDE, ANDE, ANDEEEEEEEEEEE QUE ES LA NOCHEBUENAAAAAAAAAAAA!!!

La familia de PASCUALITA en pleno, os desea unas FELICES FIESTAS Y UN FANTASTICO AÑO DE LA INFANTA, 2015.

martes, 23 de diciembre de 2014

La abuela ha llegado a casa echa un basilisco - "No podrás creer lo que me ha pasado ¡No me ha tocado el Gordo!" - Anda, ni a mí. - Pero tu eres una pobretona. En cambio yo soy rica y dicen que el dinero llama al dinero... ¡Mira Fabra, el de Castellón y su aeropuerto. A éste, que está forrado, todos los años le tocaba un buen pico en la Lotería... ¿Y a mí por qué no? Voy a tener que hablar muy seriamente con Andresito y que me enseñe los saldos de sus cuentas. A lo mejor no es oro todo lo que reluce"

La Momia estaba dormitando delante de su café con leche cuando Pascualita saltó en plancha dentro de la taza y la puso perdida. Eso ocurrió en el momento exacto en que la abuela dudaba de la riqueza de su marido. - Si que es rico mi hijo, ¿por qué lo dudas? - "Porque han salido todos los números menos el nuestro" . - ¿Habías comprado décimos? - "No. De eso se encarga él" - Nunca compra porque no considera justo que le toque un premio en metálico, teniendo tanto. - "¿No compra? Y ¿para eso me he pasado la mañana pendiente del sorteo y apuntado los premios a pesar de los locutores que no paran de hablar? Y el disgusto que me he llevado al final ¿quién me lo paga?"

- ¡Avemariapurísimaaaaaaaaaaaa! ¡Me ha tocado un reintegrooooooo! ¡saca el chinchón, nena, que vamos a celebrarlo! - ¿Y tengo que poner yo el chinchón? - Claro ¿Crees que con lo que he ganado puedo comprarme una botella y llegar a fin de mes? Además, el décimo lo compramos entre cuatro. - Vaya birria de premio entonces. - Por lo menos no he perdido... ¿A ti te ha tocado algo? - No. Esos niños de San Ildefonso no tienen ni idea de sacar los números de la lotería. - ¡Has perdido todo jajajajajajaja! - ¿Sabe qué le digo? que si quiere chinchón, lo pinta. - Huy, que mal perdeeeeer tienen algunaaaaaaaaaaas jejejejejejeje (la Cotilla se volvió hacia la abuela) ¿Y a ti cómo te ha ido? - "Como somos ricos, no jugamos" (noté un deje de rabia en su voz) - Eso está muy bien... Pareces cansada. - "Es que he caminado desde muy temprano. No podía dormir. Soñaba que me había tocado el Gordo de Navidad" - ¿Y dónde has ido? - "A buscar gordos" - ¿Gordos de lotería o... señores gordos? - "Esto último. Me he plantado delante del más gordo que he encontrado, me he abierto el abrigo y le he pedido que me tocara ¡Y vaya si me ha tocado el gordo. Menudo repaso me ha dado!"

- Eso no le va a gustar a Andresito (dijo la Momia entre cabezada y cabezada) - "Pues no se lo diremos y en paz" - Vale... Lo pensaré zzzzzzzzzzzzzzzzzz

lunes, 22 de diciembre de 2014

- "Nena, ves preparando el desayuno que en cinco minutos estamos en tu casa" - ¡Es muy temprano!....zzzzzzzzzzzzzz. - "Hay que aprovechar el tiempo" - ¡Sigue siendo muy temprano!.. zzzzzzzzzzzzzzz. "Me acompañará Geoooorge, así que prepara tres tazas de café con leche" - ¡¡¡Abuela!!! ¿por qué no me escuchas? ¡quiero dormir! - "Cuando nos llevemos a Pepe podrás volver a la cama" - Y colgó.

Me senté en la cama, con los ojos como platos y pensando que no había entendido bien a la abuela. ¿Cómo que se va a llevar a Pepe?... ¡Ni hablar del peluquín!

Mientras preparaba el desayuno (¡a ver, qué remedio!) llegó la Cotilla - ¡Avemariapurísimaaaaaaaaaaaaaa! - ¿Qué hace usted aquí a éstas horas? - He visto la luz encendida y me he dicho que estarías enferma? - Gracias, pero no... - Pues es una pena porque podría llevarme tu radio. Hoy dan el Sorteo de Navidad. - Ya me parecía a mi...

La abuela y Geoooorge llegaron antes de que se fuera la vecina y se quedó a desayunar. - "¿No tienes nada para mojar?" - Yo tengo ensaimadas. Están frescas. - Querrá decir que SON frescas. - ¡Si digo que ESTÁN es porque en la calle hace mucho frío y en el contenedor se han quedado heladas! - Geooorge, al oír la palabra contenedor, arrugó la naríz - Mi no querer. -  No te daré ninguna hasta que nos devolváis Gibraltar, Unitetillo (le soltó la Cotilla que se había ofendido)

Desvié la conversación hacia lo que me interesaba - ¿A dónde vas a llevarte a Pepe, abuela? - "A Inglaterra. Geooorge dice que, si está en su tierra, reaccionará" - ¿Pepe? - "A veces, con una impresión fuerte, el cerebro vuelve a funcionar" - ¿Estás hablando en serio? - "Naturalmente. Quiero congraciarme con Geooorge y resarcirlo de la escabechina que le hicieron mis antepasados políticos, al suyo. Si pudiera hablar sabríamos lo que pasó entre ellos, realmente y se aclararían las dudas" - Pepe no hablará nunca más. - "¡Habló el sabio Salomón!. Andresito, Geooorge y yo, vamos a Liverpool, que es la patria de Pepe y esperaremos que suceda un milagro" - Llévate una silla y sientate a esperar que la cosa irá para largo... Yo quiero venir... - Y yo (dijo la Cotilla)


domingo, 21 de diciembre de 2014

- Avemariapurísimaaaaaaaaaaaa! Aquí traigo las ensaimadas recién cogidas del contenedor. - A la Momia le hacen gracia las cosas de la Cotilla y se ríe mucho con ella. - ¡Que graciosa es ésta mujer! jajajajajaja ¡Mira que llamar contenedor a la panadería! Y lo rico que está todo lo que traes de allí. Tienes que darme la dirección de esta tienda y mandaré a Geooooorge a comprar para que no tengas que venir cargada... Aunque, a veces, está el género un poco tieso... - Eso depende del tiempo, abuelastra. -¿Ah, sí' -Del tiempo que lleva en el contenedor (soltó, tan fresca, la Cotilla y recibió, de mi parte, una patada en la espinilla).

La abuela llegó cuando, Pascualita, la abuelastra, la Cotilla y yo, estábamos en pleno debate: - ¿Entonces cómo se llama la lengua que hablamos? (intervino la vecina) - Depende. - ¿De qué depende? - De quién te conteste. - La abuelastra intervino - Yo digo que catalán de las islas - O sea, mallorquín... ¿no? - ¿Pero no teníamos claro éste concepto? (quise saber yo) - Hasta ahora sí pero ha hablado nuestro Pinocho particular y ha dicho que era una lengua ROMÁNTICA y eso no me suena
. -Estará enamorado (le ha defendido la abuelastra. Ya se sabe que ellos son votantes del PP desde que se fundó) - Últimamente, el estar enamorado es un eximente de culpa. (saltó la Cotilla que, desde que no llega a fin de mes,no les perdona ni una).

- "¿Estáis hablando de tonterías como siempre?" - Para variar, estamos hablando de alguien que dice tonterías. - "Pues yo traigo una noticia impactante. En Egipto, unos españoles han descubierto la tumba intacta de una cantora de Amón" - Quedé pensativa... - No tengo el gusto de conocerla. - Es una momia muy bien conservada. - Vaya, abuelastra ¿quizá sea de tu quinta? -  - ¡Pudiera ser! Mirad,estoy tan emocionada que me tiembla las piernas. - La Momia indagó para saber si la conocía. - Puede que fuéramos juntas al colegio (dijo emocionada)

La abuela aprovechó para hacer una paella de esas que le salen de rechupete. Y para congraciarse con Geooooorge, le invitó a comer. Andresito y él llegaron a casa con el rolls royce y ocuparon su sitio en la mesa. El  inglés parecía que se había tragado un palo de tieso que estaba. Aún estaba ofendido. - "Come, hombre y verás lo buena que está" -Con cara de asco, el inglés la probó- Ser tipical spanish paella (dijo con desprecio) - ¡Unitetillo,, me  estás sacando de mi casilllas! - Yo querer mi pobre antepasado Pepe...(estaba a punto de llorar)  - "¡Cómetelo todo o tendremos un conflicto internacional en cuanto te arree la primera torta!" 

Les he dejado discutiendo, después de comerme dos platos de arroz y le he llevado un poco a Pascualita que,como siempre, me lo ha agradecido dando saltos mortales y dejándome echa una sopa .Cuando la Momia me ha visto, ha dicho a su nuera - Esta niña siempre va mojada. Tendrás que enseñarle buenos modales. 

sábado, 20 de diciembre de 2014

La abuela me tiene dicho que tengo que ser muy amable con el butanero y dejarle que entre la bombona hasta la cocina y una vez allí invitarlo a beber lo que quiera. Y eso sí, darle una buena propina. Le hago caso en todo menos en eso, que no están los tiempos para tirar cohetes. Un día le pregunté si en su casa hacía lo mismo y me dijo que no. - "Ya no tengo edad para traer críos al mundo" - ¿Críos? lo que trae este hombre son bombonas de butano... Abuela, estás pallá. - "Y tu eres tonta perdida"

Cuando he oído el entrechocar de las bombonas (un día saldremos todos por los aires por esa costumbre que tienen los butaneros de anunciarse) he salido al balcón y le he pedido que me subiera dos. - ¡¿Está segura?! (me ha gritado) - Claro que sí. - ¡¿Para qué las quiere?! - ¿Tengo que explicárselo desde aquí? (impertinente, pensé) - ¡Lo digo por su bien. No vale la pena enterrarse en vida! - ¡No beba más que, por hoy, ya va servido! (grité yo, a mi vez) - ¡No le consiento que me llame borracho delante de mis clientas! - ¡Pues no diga chorradas! - ¡Era por su bien. Allá usted!

A todo esto, los balcones y ventanas del vecindario aparecían llenos de gente - ¿Qué pasa? - ¡El butanero quería ligar y le ha salido el tiro por la culata! jajajajajajaja - Es que va borracho y la otra también. - Me quedo aquí fuera aunque haga frío. Es más divertido que la Mariló jajajajaja. - ¡Butanero, que se te ha visto el plumero! - ¡Solo quería advertirla de que comprar dos bombonas, al precio que van, la hará sospechosa de atentado! - ¿Pero esa no es la que tiene una abuela rica que aparca donde le sale de los ovarios? ¡anda y que la zurzan!

Yo estaba que trinaba. - ¡¿Me sube las bombonas o qué?! - ¡Pero me firmará un papel que diga: bajo mi responsabilidad. Y lo firmará. Sino no subo! - ¡Déjala que haga lo que quiera con ellas. A lo mejor esta vez hay suerte! - ¡¡¡Suba de una vez!!!

Estaba tan enfadada que no lo invité a beber. Mientras él iba para la cocina, llegó la Cotilla. - ¡Avemariapurísimaaaaaaaaaaaa! ¿Qué haces con la puerta abierta? - Es que está el butranero... - Pues cierra, mujer, que a nadie le interesan vuestras intimidades. - ¿Qué dice? - Eres más corta que las mangas de un chaleco ¡Que cruz tiene tu abuela contigo!

Al salir el hombre con las bombonas vacías, la Cotilla me interrogó. - ¿Piensas atentar? ¡Pero si no tienes coche, alma cándida! - El butanero sacó el bolígrafo paa que le firmara la nota.  Entonces, en el comedor se oyeron varios ¡¡¡CHAFS!!! consecutivos. Pascualita estaba dando saltos mortales. El hombre se paró en seco y, temeroso, preguntó: - ¿Qué... ha sido... ese ruído? - El ánima de mi abuelito que me anuncia su visita. (dije super cabreada)- ¡Ya me advirtió el Municipal y no quise creerle! (gritó, mientras pugnaba por salir de mi casa, apartando a la Cotilla de su camino)




viernes, 19 de diciembre de 2014

Geooorge sigue trabajando en casa de los abuelitos. Con el paro que hay no se puede uno despedir alegremente por muy ofendido que esté.  Eso sí, está tristón. Y en cuanto puede se viene a casa a pasar el luto que lleva por la muerte de su antepasado. No quiere que lo vean llorando en la Torre del Paseo Marítimo - Es que ser casa de asesino. - Que no te oiga mi abuela o te echa a patadas. - ¿Por qué? Mi no entender. Ella decir yo llevar razón ¿y ahora querer patear culo británico? - Sí, hijo. Ya sabes que pueden más dos tetas que cien carretas y ella se ha metido a Andresito en el bolsillo otra vez. Se le cae la baba cuando la ve y ella solo tiene que abrir la boca y pedir que, cinco minutos después, ya tiene en casa su último capricho.

- ¡No ser justo! Ella traidora. - Oye, no te pases ni un pelo que estás hablando de mi abuela. Anda, coge a Pepe y llora todo lo que quieras. - Y así pasa el tiempo en mi casa: llorando como una Magdalena con la cabeza jibarizada en la mano. Cuando se va, tiene que ponerse las gafas de sol aunque llueva, porque tiene los ojos tan hinchados como si le hubiera mordido Pascualita.

Un día que estaba más desconsolado que de costumbre, me dijo que quería llevarse a Pepe. - ¿A dónde? ¿A tomar el té? - jijijijijiji me pasé tres pueblos, porque el pobre tiene la boca cosida pero ¡que caramba! A las penas, puñalás. A Geoooorge no le hizo gracia mi salida de tono... o no lo entendió. El caso es que, con lágrimas en los ojos, dijo que lo llevaría a Inglaterra en cuanto tuviese vacaciones, para enterrarlo en el cementerio de su pueblo. - ¡Ni hablar! Pepe se queda aquí, que es su casa. Mira lo que le pasó por andar zascandileando por ahí. Le dejaron la cabeza tamaño llavero.

- ¡Pero ser familia mía! - ¡Santa Rita, Santa Rita, lo que se da no se quita! Y a mí me lo dio el señor Li. - Entonces al inglés le salió el espíritu de los piratas de su tierra que sembraron el terror en los siete mares y amenazándome, me dijo: - Yo saber donde estar estatuas de santos... Yo decir a Bedulio. Vosotros, a la cárcel... - ¿Te dejo llorar en mi casa y me lo pagas así? ¡Pues te vas a enterar de lo que vale un peine, Unitetillo!

Puse a Pepe en el belén, que había montado la abuela para que su marido viera lo mañosa que es con éstas cosas de la tradición, junto al río de papel de plata y a su lado a Pascualita disfrazada de pastora. Y marqué el teléfono de la Torre del Paseo Marítimo - ¡Abuela. Geooooorge quiere desmontar el belén!

En un santiamén se presentaron los abuelitos. Ella entró gritando - "¡Protestón, más que protestón. Ni se te ocurra tocarlo!" - ¿Por qué le llamas protestón? (pregunté, curiosa) - ¿Por que va a ser? ¡Porque es  protestante!