miércoles, 1 de julio de 2015

El calor.

Pongo en conocimiento de todos que he sido sacada, bruscamente, de mi cama cuando dormía a pierna suelta y las calles aún estaban sin poner. Entre la costalada que me he dado y los gritos de la abuela, se me han quedado unos ojos abiertos como platos. Ni los búhos tiene una mirada igual. - "¡¡¡¿Cómo puedes dormir tapada hasta las cejas con el calor que hace?!!!" - Porque tengo sueño... - "¡¡¡Nadie duerme en Palma con estas temperaturas, boba de Coria!!!" - Yo sí... hasta que has llegado. - "¡¡¡Ni siquiera estás empapada en sudor como la gente normal. ¿De dónde has salido tú? ¿Quién sería tu padre?!!!..." - Una vez me dijiste que era un tío muy rápido... - "¡¡¡Ya lo sé. Es una forma de hablar!!!"

El toc, toc de la escoba del vecino de arriba, resonó en toda la casa - "¡Otro que no duerme!" - Pareces de mal humor ¿Te has peleado con Andresito? - "¿Por qué?" - Tu sabrás... - "¡¡¡No sé nada. Salvo que no puedo dormir con estos calores!!!" - ¿A qué has venido? - "¡¡¡A confirmar lo que me suponía: que dormías tapada!!!"

El calor y la falta de descanso han puesto a la abuela fuera de sí. Y si yo quería dormir un poco más debía ofrecerle algo que la relajara y se largara de una vez. - ¿Has traído ensaimadas? - "¿A éstas horas? ¡¡¡Aún estarán calientes!!!" - Bueno... quedan unos croasanes que trajo la Cotilla la semana pasada. ¿Quiéres un café con leche? - "¡¡¡Leche fría!!!" - Mi cerebro marchaba al ralentí a esas horas brujas de la madrugada y sin darme cuenta, metí la leche en el microondas y marqué dos minutos. El grito de la abuela, a la que casi se le funden las muelas postizas, se escuchó en toda la Bahía y las campanas de la Catedral tocaron ¡Alarma!

A pesar de que aún tiene algunos michelines que perder, Pascualita saltó del acuario al oír a su amiga y reptó tras de mi, que corría para salvar mi vida. La abuela me perseguía con el cuchillo jamonero en ristre. Hay que ver el arte que tiene corriendo con los stilettos esta mujer.

- ¡Avemariapurísimaaaaaaaaaaaa! ¿estáis de juerga? - "¡¡¡Ba voy a batar! ¡Me ha abrasado ba boca, jodía!!!" - ¿Te ayudo? - ¡¡¡Cotilla!!! - Entonces vi a la sirena, con los dientes hacia afuera y una mirada asesina en sus ojos de pez. Para evitar que la vecina la viera, de una patada la mandé al acuario de vuelta. - ¿Habéis oído un chof? ... ¿No será el fantasma de ayer? - "¡¡¡NO!!!"

Media hora dando vueltas a la mesa del comedor, agota a cualquiera. Y terminamos sentadas en la salita, despatarradas por los sofás. - "¿Te puedes creer que dormía tapada?" - De tu nieta me lo creo todo ¡que cruz tienes con ella!... Y yo también, porque mira que quedaba bien aquí el altar de los Amigos de lo Ajeno. - ¿Nos tomamos un chinchón y nos vamos a dormir? - "El chinchón, sí... dormir ya es otro cantar" -

Salí con sigilo de la salita. Estaban hablando de sus cosas y pensé que podría escaquearme se que me vieran me acosté pero la voz severa de la abuela gritó: - "¡¡¡Esta mañana sales a la calle con esto puesto en la boca!!!" - ¿Un esparadrapo? - "No es un esparadrapo sino un símbolo contra la Ley Mordaza que votarán los Pinochos hoy" - Al llegar a mi cuarto cerré la puerta con llave porque, si no me cubro hasta las orejas, no duermo.

martes, 30 de junio de 2015

El fantasma.

- ¡Avemariapurísimaaaaaaaaaa! - Empezamos bien el día. - Me sigue un hombre (dice la vecina con la voz turbada por la emoción) - Qué más quisiera usted. Debe ser un acreedor. - No le debo nada a este hombre. - ¿Le conoce? - ¡Ya lo creo! (su voz tiembla y me doy cuenta de que no es de emoción sino, de miedo) Desapareció hace casi 80 años.

La abuela entró como un torbellino y se instaló en la cocina. Temblaba como una hoja mecida por la tormenta. - "Me ha seguido un hombre" - ¿A ti también? Voy a bajar a ver si ligo. - "¡Quieta ahí, boba de Coria! Ese hombre no existe." - ¿En qué quedamos? - Pues yo lo he visto como te veo a ti (protestó la Cotilla) - "¿Me ves con 80 años menos?" - No... eso... no...

Mientras ellas se enredaron en una discusión de esas que no llevan a ninguna parte, me asomé al balcón para ver al hombre en cuestión. Pero no vi nada de particular, salvo a Bedulio haciendo su ronda por el barrio. Le saludé con la mano pero no me vio, así que le llamé a gritos - ¡Bedulioooo, o Bedulioooooo! - Tampoco me oyó. Ahora sí que me oiría - ¡¡¡POLICIAAAAAAAAAAAAAAA. SOCORROOOOOOOOOOO. ME ESTAN VIOLANDO LOS MARCIANOOOOOOOOOS!!!

La gente que había en la calle, tanto en las aceras como en los coches, comercios y autobuses, levantaron la cabeza hacia el balcón, en cambio el Municipal, pegado a la pared, intentaba llegar a la esquina para desaparecer. Pero la gente le recriminó que se desentendiera ante un delito. Al final y cogiéndolo como escudo, un grupo de ciudadanos subieron a casa dispuestos a vérselas con los habitantes de otro planeta. - ¿Son verdes? - me preguntó una de las mujeres que acompañaba a un asustado Municipal - Sí. - ¡Lo sabía! Diego Valor tenía razón. - Oiga (quiso saber otra) ¿qué tal funcionan...? vamos, ya me entiende... ¿Hay diferencia entre tener que fingir un orgasmo con un terrícola a tener un orgasmo real con un tio verde? - Siendo verde, es todo más ecológico. Más... terrenal. - ¿Lo que usted quiere decir es que el meneo es más salvaje? - Podría decirse... que sí. - Vaya. ¿No podría prestarme un marciano para un ratito? - Creo que la nave se ha ido porque no está en la terraza... - Que le vamos a hacer. Seguiré fingiendo con mi Julián.

A Bedulio le iba a caer un paquete. -Y ahora le denunciaremos a sus jefes por no socorrer a esta mujer. - Cuando nos quedamos solo, descargó su enfado conmigo - ¡Con vosotras siempre acabo metido en líos! - La culpa es tuya por no hacerme caso cuando te llamo. Abuela, dile cómo es el hombre que os sigue. - "Joven. Unos 19 años.,Moreno, guapo y bien plantado. Y pinta de antíguo" - ¿Antíguo con 19 años? (preguntó, excéptico el Municipal) - Desapareció hace casi 80 años y ahora está ahí abajo con el mismo aspecto de entonces.

Bedulio palideció. - ¡Ya estamos. Otro fantasma! - Así que era eso (pensé) con razón no lo había visto. - Abuela, asómate y dime quién es. - Fui en busca de Pascualita que dormía a pierna suelta. Despertó bruscamente cuando la cogí y la metí en mi bolsillo sin ningún miramiento. Quería que estuviera muy rabiosa para lo que pensaba hacer. Bajé a la calle y siguiendo las indicaciones de la abuela, me acerqué al hombre (a quién yo no veía) Protegida de su furia con el guante de acero, tiré a Pascualita contra él. La sirena salió del bolsillo dando bocados con sus temibles dientecitos de tiburón... y se dió tal golpe contra la acera que a punto estuvo de entrar en coma. Al subir a casa la abuela me dio un pescozón de los suyos. - ¿Entrenamiento? (le pregunté mientras me rascaba la zona dolorida de la cabeza) - "¡No eres más tonta porque no te entrenas! Un fantasma es un fantasma, aquí o en Sevastopol" - Escuché gemir a Bedulio mientras se tomaba unos cuantos chinchones para regular su hipertensión... O eso dijo él.

lunes, 29 de junio de 2015

A pescozón límpio.

  - "¡Nena, mueve el culo que tenemos trabajo." - Con esta amable frase me ha despertado la abuela. Iba de punta en blanco cuando aún el día estaba amaneciendo. - Zzzzzzzzzzzzz... ¿hummm?... - "Hay que ir a coger sitio al Parlament donde, la posible futura Presidenta, va a contarnos lo que piensa hacer por esta Comunidad los próximos cuatro años" - Ya me zzzzzzzz lo contarássssss ... - "¡Arriba te digo! Quién ocupe los primeros asientos de los invitados, saldrá en la tele" - Dejé de oírla el tiempo que tarda un suspiro, luego recibí un jarro de agua fría que lo empapó todo. Menos mal que las ensaimadas que trajo estaban recién hechas.

Tumbada sobre las naranjas del frutero, estaba Pascualita. También a ella se le cerraban los ojos. - ¿Va a venir con nosotras? - "¡Claro! Así, cuando llegue a su hábitat y forme un Parlament, sabrá de lo que tiene que hablar" - Apañados estarán los peces con ésta de Jefa... ¡Aaaaaaaayyyyy! ¿A qué ha venido el pescozón? - "Estás ninguneando a Pascualita, boba de Coria. Además, me viene bien practicar mi golpe magistral ¿Te ha dolido? ¿sí? ¡Me alegro!"

Andresito no vino con nosotras. Nuestro Pinocho particular ha sido derrotado por los suyos, cosa que mi abuelito considera alta traición. También estará en el Parlament pero no a nuestro lado porque ya está harto de las puyas de la abuela. - "Es que no puedo contenerme jejejejeje Oye, marido ¿ya he brindado con chinchón, verdad?" - ¡Déjame en paz! - "Que mal perder tienes, hijo jejejejeje"

Mientras esperábamos que comenzara el acto político, la abuela no perdió ni un segundo en "promocionarse" arrimándose a los "pesos pesados" de la política local en cuanto entraban en el precioso recinto. No se le escapó ninguno. Mañana estará en todos los periódicos como una lapa, estrambóticamente vestida, haciendo el signo de la victoria.

Una vez terminado el discurso de la futura Presidenta y mientras la abuela corría a darle el pésame, con cara de no haber roto nunca un plato, al derrotado Pinocho, yo la esperé en el rolls royce. Geooorge se frotaba, repetidamente, la coronilla. Entonces me acordé del pescozón que había recibido horas antes. - ¿También te ha pegado mi abuela? - Oh, yes. Madame decir practicar conmigou. Yo sufrir muchou. - ¿Por qué practica? - Oir que fanáticos querer romper Esfinge. Madame querer atacarlos. - ¿Cómo? - Con pescozones fuertes. A mi, doler. - ¡La madre que los parió a todos juntos! - Y le arreé tal pescozón al pobre mayordomo que se le saltaron las lágrimas. - ¡Pega tu también, Geooorge! Hay que sacarles esta idea de la cabeza a los energúmenos ¡¡¡Aaaaaaaaayyyyyyyyyyyy!!! ¿Qué haces, jodío? - Yo practicar pescozón, jijijijijiji

Los abuelitos han entrado en tromba en el coche. - "¡Arranca. Vamos!" - Salimos a toda pastilla de la calle abarrotada de periodistas y curiosos. - ¿Qué ha pasado? (pregunté a la abuela) - Ella señaló el termo de los chinos, abierto, luego susurró en mi oído: - "En un descuido mío, ha saltado sobre la naríz del ex Pinocho. He tenido que arrancarla de allí antes de que la viera alguien. Los periódicos de mañana abrirán portada con las lágrimas del ex President y sacarán conclusiones erróneas. Qué le vamos a hacer. Así se escribe la Historia. Por cierto ¿ya sabes lo de la Esfinge?..." - Geooorge y yo nos tapamos la cabeza con los brazos en un acto reflejo de protección.








domingo, 28 de junio de 2015

Como un churrasco.

Después de la resaca, nada mejor que tumbarme en la arena de una playa desierta,  de aguas cristalinas y fresquitas. Y entregarme al doce far niente. A no hacer Ni brot, como decimos aquí. Y es lo que he hecho.

Levantarme temprano, a las seis de la mañana. Coger el primer autobús y al llegar a la playa, sentirme como Cristóbal Colón cuando descubrió América y extendió la mirada sobre la arena solitaria diciendo: - Playa, date por conquistada.  Después del primer baño del día he tendido la toalla, me he puesto encima y... no recuerdo nada más.

Unas risas estridentes me han despertado. - "¡Se puede freír un huevo encima de su barriga!" jajajajajaja... - ¿Llamamos a los bomberos? - "Vale. Que vengan los del calendario" - ¿Abuela? - "Vaya, el churrasco está vivo"

Entonces la abuela me entregó el termo de los chinos. - "Me voy a nadar. Guarda ésto" - ¿Está... ella... dentro...? -  Mi lengua parecía de esparto. La cabeza reaccionaba lentamente. Y el cuerpo me hervía por dentro y por fuera. Pensé que esta pasando la época del celo... ¿soy una perra?... ¿una vaca? ... ¿quién soy?... No encontré respuesta.

Agarré el termo como si fuera mi tabla de salvación. Entonces llegaron unas personas que me zarandearon, mientras me ponían a parir diciendo que estaba loca, que era una inconsciente y no sé cuantas cosas más. Pensé que me conocían... Pero sus caras estaban borrosas. Alguien cogió el termo y me resistí pero cualquier movimiento me causaba dolor - ¿Pascualita me ha mordido? (me dije)

Me debatí con todas mis fuerzas para proteger a la sirena de los ladrones. Entonces me di cuenta de que me habían tumbado - ¡Oh, Dios! Van a hacerme un biznieto y no estoy en mi mejor día. También es mala suerte. - La música de fondo sonaba a algo así como ¡ni, no, ni no, ni, no...! Era monótona y reiterativa pero, por lo menos, el acto trascendental (que no sabía si había empezado ya porque todo parecía moverse a mi al rededor) tendría su melodía.

De repente sentí un dolor muy fuerte en la boca . Quise gritar, saltar, correr, llorar (eso sí lo hice) pero no pude. La voz de la abuela llegó entre brumas - "¡El termo. Cuidado con el termo!" - ¿Qué demonios lleva? - "Agua de mar" - Otra voz grito: - ¡Mirad, se le ponen los labios como a Kim Basinguer! Dejádme ese termo. - "Mi nieta es alérgica" (dijo con aplomo) - Y  ¿por qué lleva agua de mar? - "Porque es tonta. No saben la cruz que tengo con ella" - Viendo la insolación que ha pillado, nos hacemos una idea. - ¿Insolación? (pensé)... Entonces ¿de biznieto... nada de nada? Casi mejor porque no tengo el cuerpo para alegrías eróticas...

sábado, 27 de junio de 2015

¿Traicionada?

He dormido dos días seguidos. A pierna suelta. Y me he despertado descansadísima y animada hasta que me he dado cuenta de que nadie se ha preocupado por saber qué me pasaba, por qué no daba señales de vida.

¿Tan poco valgo?... snif... Estoy sola en el mundo y ni siquiera tengo un perrito que me ladre... snif, snif... Nadie ha cogido el teléfono para llamarme y preguntar ¿estás bien?... ¡buaaaaaaaaaaaa!... Ni Pascualita se ha arrastrado hasta mi cama... ¡Ostras, lleva dos días sin comer!

Con el guante de acero puesto, en previsión a las mordeduras de una hambrienta sirena, me he acercado al acuario... pero no había nadie dando bocados al aire por si pillaba una mosca que llevarse al estómago. ¿Nadie? entonces la sirena andará bajo algún mueble, camino de mi cuarto o de la cocina, en busca de alimento... ¿Y si ha muerto en el intento? ¡Oh, no! Pobrecilla.

He barrido por todos los rincones de la casa y he sacado un montón de borra y pelusas que llevaban afincadas aquí desde que la abuela se casó. Me ha dado pena tirarlas porque ya son de la familia y he vuelto a colocarlas en su sitio. Pero de Pascualita no he encontrado ni rastro.

He preguntado a Pepe pero se ha mostrado tan parco como siempre. Debe pensar que en boca cerrada no entran moscas y que las mejores palabras son las que no se dicen porque no ofenden pero, bueno, en caso de emergencia como ahora, podría soltar prenda la puñetera cabeza jivarizada.

Al final no he tenido más remedio que llamar a la abuela. Contestó Geooorge. - Dile a mi abuela que se ponga, porfa. - Madame y Mister Andresito estar en Venecia. - ¿Por qué? - Porque pagar pasajes. - ¿Para qué? - Llevar pequeñou monstruitou a mister científicou. - ¡¿Cómo?! - En termo de chinos. - ¡No puede ser! - Oh, yes. - Colgué el teléfono de golpe. La abuela había entregdo a la sirena a la ciencia... ¡Claro! A cambio de dinero.

Sonó el teléfono. Era Geooorge. - Yo olvidar decir que señora Cotilla estar también en Venecia.

¡Traicionada por los míos. Cambiada por la Cotilla. Y sin recibir ni un euro de la venta de Pascualita! Estaba tan furiosa que, solo matando a alguien, me calmaría, pero... ¿A quién? porque Pepe hacía años que criaba malvas, por lo menos el resto de su cuerpo.

Llamaron a la puerta. Era Bedulio. ¡Magnífica víctima! Y sin dudarlo un segundo, le clavé un cuchillo en medio del corazón. Ni siquiera gritó, ni manchó el suelo. Eso es morirse con categoría... Bueno, al menos me había desahogado... - "¡¡¡Nenaaaaaaaaaa!!! Que cruz tengo contigo. ¡Abre los ojos, jodía. Y aprende a beber de una vez! Menuda borrachera llevas"

 

jueves, 25 de junio de 2015

La orquídea

He comprado una orquídea para alegrarme la vista. El vendedor dice que debo hablarle para que no se sienta sola... Llevo una hora mirándola y no se me ocurre qué contarle. Y el caso es que tendría que merendar y no me atrevo a hacerlo delante de ella porque no sé si tengo que invitarla o no.

Las flores exóticas me descolocan. Se me ha olvidado preguntar en qué idioma debo decirle las cosas... aunque yo soy muy limitada en eso, solo domino la lengua materna y hablar por teléfono... Me arriesgaré, a ver qué pasa? - ¡¡¡Hola... orquídea...!!! (anda, tampoco sé si es señor o señora) Si lo sé me compro un bistec de ternera en lugar de la planta. Es menos complicado... aunque no tan bonito... o bonita ¡jope!

Pascualita lleva un rato apoyada en el borde del acuario sin perderme de vista. Es una pena que yo no tenga la facilidad de palabra de la abuela porque ya le habría contado a la planta la historia de nuestra familia... Bueno, a ver... - ¡¡¡Yo ser la Nieta ¿comprender?!!! - ¡Avemariapurísimaaaaaaa! ¿A qué vienen esos gritos? - Intento comunicarme con esta planta. - ¿Es sorda? Ya te han timado. Eres más tonta que mandada a hacer por encargo. - Lo que pasa es que es extranjera. - Ah, bueno. Siendo así retiro lo de que te han timado. - ¿Y lo de tonta? - Eso no.

La abuela entró en ese momento - "Cotilla ¿la has traído para mí?" -  ¿La planta? Pues sí. ¿Te gusta? - "Me encanta" - ¡Eh, un momento! La maceta es mía (protesté) - ¿Qué egoísta eres? ¿dejarás que me la lleve sin maceta? - TODO es mío, abuela. - "Sigue así, con ese egoísmo y no te comerás un rosco en tu vida" - Quiero decir que la Cotilla no te ha traído nada... - "¡Calla, hipócrita! encima te quieres poner las medallas que corresponden a otra." - ¡Que la he comprado para mi! Cotilla, diga algo... - Contigo no se puede hablar (dijo, muy digna)

En este momento, cuando las voces elevaban el tono, Pascualita, lanzó un chorrito de agua envenenada sobre la flor, que se estremeció. Y yo grité: - ¡Pascual...! (y me tapé la boca)- ¿La ha traído Pascual? (saltó la vecina como un resorte) ¡Lo sabía! Te sigues viendo con él a espaldas de tu marido. - "¿Pero qué dices, Cotilla?" - ¡Ajajá! Te tengo en mis manos. En cuanto le vaya con el cuento de tu amante a Andresito, date por divorciada, sin Torre del Paseo Marítimo y todo lo que eso conlleva. Y será mío. Hasta tu suegra jajajajajaja. Por toda respuesta, la abuela cogió la maceta y se la estrelló a la Cotilla en lo alto de la cabeza. La mujer cayó al suelo como un saco de patatas. - ¡Abuela, te has cargado la orquídea!

Afortunadamente a la planta no se pasó nada. Simplemente le busqué otro tiesto donde plantarla. Luego la coloqué junto al acuario porque pensé que dos bichos exóticos como ellos, acabarían entendiéndose. Pascualita le arrancó un pétalo y se lo llevó a la boca. Escupió con cara de asco. Una suave brisa entró por el balcón y la rama de la orquídea rozó los pelos-alga de la sirena que tuvo un estremecimiento. Alargó de nuevo la mano y se limitó a acariciar las flores. A la abuela y a mi nos cayeron unos lagrimones como puños de la emoción: nuestra Pascualita había encontrado una amiga... o amigo.

A la Cotilla le vendamos la cabeza con un fulard a rayas, como si fuese un turco, después de frenar la hemorragia que me puso el suelo perdido. Cuando despertó le dimos unas cuantas copas, seguidas, de chinchón y poco después se partía de risa delante de un espejo al verse. - ¿Estás segura de que esto es la última moda de París? jajajajajaja Pues... no estoy mal ¿verdad? - "No, hija. Hasta puede que encuentres novio y todo"

miércoles, 24 de junio de 2015

Que cansancio.

¡Ay, ay, ay, ay, ayyyyyyyy... Tengo los pies que me llaman de todo menos bonita. Para contentarlos los he tenido en remojo durante casi una hora y siguen cansados. Amenazan con demandarme al sindicatos de Pies por abusar de ellos sin entrenamiento previo. Hasta esclavista me han dicho. "Y mañana te llevará tu tía a pasear por Palma".

Menudo tute nos hemos dado esta mañana y esta tarde también. Asustada me tenían pensando que se declararían en huelga de pies caídos y tendría que volver a casa en taxi sin apenas dinero en la cartera. Hay que ver lo que quejicas que son, hoy en día, algunas partes de nuestro cuerpo. Se acomodan a lo bueno y después no hay quién les haga trabajar más de la cuenta.

Pero ya les he dicho que mañana tendrán otra tanda de caminar-trotando-hacia-la-Catedral. Y antes de que reanudaran las protestas, he tirado un chorrito de chinchón al agua de la palangana y ha sido mano de santo. Se han relajado.

He pensado que era un buen momento para que Pascualita hiciera sus ejercicios y la he metido en el agua. Al probar el agua a empezado a nadar como si compitiera por la medalla olímpica. Verdaderamente este licor hace milagros. Ya no sé las vueltas que lleva dadas y sigue y sigue como si le hubiesen dado cuerda. Cuando le he querido parar me ha enseñado los dientes y ha seguido nadando con más ímpetu. Creo que voy a proponer al Ministerio que se encarga de las cosas del deporte, que lo incluyan como "agua milagrosa" Así los atletas rendirán más... o se tirarán más al suelo... No sé.

Mañana saldré con el termo de los chinos lleno de chinchón ya que Pascualita aún no puede usarlo porque los michelines (ya tiene menos) le impiden el paso. - ¡Avemariapurísimaaaaaaaaa! ¿qué haces con esta botella en las manos? ¿No sabes que es malo beber sola? - Voy a llenar el termo... - ¡Ni hablar! Es para compartir ¿Cómo puedes ser tan egoísta? ¡Trae acá!

Como si tuviese que tocar un solo de trompeta, se puso la botella en la boca y bebió hasta que no quedó una gota - ¡Cotilla! Luego la egoísta soy yo. - ¡Pues sí! Para que no seas una cosa tan fea, he acabado con la tentación.

Mientras todo ésto ocurría y para que la Cotilla no descubriera a Pascualita, le había puesto un pie encima, medio aplastandola. La sirena lanzaba bocados a diestro y siniestro, afortunadamente el chinchón hizo efecto antes de que me mordiera y se quedó dormida como un ceporro. Tuve que hechar a la Cotilla con cajas destempladas - ¡Ya se está largando a compar otra botella! - Antes me pasaré por los contenedores de los barrios ricos, a ver si encuentro alguna - (dijo mientras esquivaba el listín telefónico que le lancé.