viernes, 31 de marzo de 2023

Menudo cabreo.

En cuanto la Cotilla apareció por la esquina, sus Cosas empezaron a chillar y hacer aspavientos para llamar su atención: - ¡Nos han echado del cuarto! - ¡¿QUEEEEE?! (gritó ella a su vez y echa un basilisco, impuso a sus andares un trotecillo que la llevó, rápidamente, a mi casa).

Después de su ya consabido saludo, la boca de la Cotilla se abrió de nuevo para soltar sapos y culebras por la boca: - ¡No tienes vergüenza!... ¡Mis cosas en el balcón!... ¡Después de toooodo lo que he hecho por ti!... - ¡Te traigo lo mejor del contenedor del súper!... - Caducado (conseguí decir) 

Llevaba un rato queriendo meter baza pero la Cotilla no callaba. Fue Pascualita quién dio fin a tanta retahíla escupiéndole en un ojo un poco de su saliva envenenada. Antes de callarse soltó un: - ¡AAAAAAAAAAAAH! - que hizo temblar el edificio entero. Después llegaron los llantos, saltos, brincos, carreras en torno a la mesa del comedor (ahí aplaudieron los comensales de la Santa Cena, emocionados ante tanta vitalidad) 

Por último cayó derrengada en el sofá de la salita y fue cuando, agarrando la botella de chinchón que le acerqué, dio buena cuenta de ella.

Ahora está en pleno coma etílico. Cuando despierte no recordará nada y yo tendré que comprar otra botella.

jueves, 30 de marzo de 2023

¡Ostras. La Cotilla!

Con las claras del día en mi casa sonó el teléfono. Era Andresito. ¡¿Pero es que en ésta familia no saben llamar a horas normales?! 

Mi segundo abuelito estaba de los nervios: - ¡Nena, te pido asilo familiar! ¡Ayúdame! - Caray, que dramático. - ¡Es que es un drama de tomo y lomo! - ¿Qué te ha hecho mi abuela? -  Reírle las "gracias" a mi madre. Se pasan el día con la música de ritmo sandunguero a todo volúmen. ¡Hasta las paredes tiemblan! - ¿Para quién pides asilo? - Pediría para mi pero en tu casa vive la Cotilla y no la aguanto. Cada vez que la veo me dice que mi mujer tiene un amante llamado Pascual. Vendrá mi madre... ¿te parece bien?

Si quiero que me deje la Torre del Paseo Marítimo en su testamento no me queda otra que decir: sí, wuana.

Poco después, el rolls royce de los abuelitos aparcó en la parada del bus, taponando la calle, como de costumbre y bajaron la bisabuelastra y los cubanitos culitos-respingones sin perder el ritmo de la samba, mientras GeoooorgeBrexit cargaba con un pesado baúl.

Por supuesto la Momia y los cubanitos se instalaron en el antiguo cuarto de la abuela y las cosas de la Cotilla, enfadadísimas, se trasladaron al balcón, bajo amenaza de escobazo, donde pusieron al corriente de su desahucio a todo el que quisiera oírlas. 

Dos horas después, el sonido de la música caribeña se había apoderado de todos los personajes.

Un poco más tarde, atravesando la música, escuché: - ¡Avemariapurisimaaaaaaaaaa!

miércoles, 29 de marzo de 2023

La Momia es feliz.

Me telefoneó la Momia y su voz, un poquito más cascada que antes (no hay que olvidar que mi bisabuelastra es, probablemente, la persona más longeva de la Historia después de Matusalem) y se la notaba contenta e ilusionada:

- ¡Ay, nena, que pena que no te guste mi nieto el Médico porque es tan buena persona...! - A ver, no es que me disguste porque está buenorro pero esa inclinación suya al masoquismo me llega a cansar cuando lo tengo cerca porque, una cosa es darle una patada en la espinilla porque me place y otra estar dando patadas toda una tarde porque disfruta recibiéndolas. - Sé lo que quieres decir, nena. Yo tuve un novio, allá por los finales del siglo XIX, muy besucón y estando con él acababa con la cara chorreando babas...

Me contó que el Médico había estado de viaje_ - ¿Y a qué no sabes qué me ha traído de Cuba? - ¿Unos habanos? - Hay, nena, que obtusa eres... ¡tres cubanitos culito-respingones! ¡Y no veas cómo bailan! Desde entonces no paro de mover las caderas, ayudada con el tacataca porque los años no pasan en balde.

 


 

martes, 28 de marzo de 2023

¡Dichosa abuela!

Cuando la abuela llamó aún no habían puesto las calles. Estaba eufórica y por el ruido de fondo, por la música y el jolgorio, supe que estaba en El Funeral. - ¿Qué hora... es...? - "¡La hora de pasarlo bien! Hoy se ha colgado la foto de Gumersindo en la Pared de los Finados y no hemos parado de bailar reguetón, al que era muy aficionado. Su viuda ha contado chistes con mucha gracia (él siempre lo decía: ¡que gracia tiene mi Juliana contando chascarrillos!) y hemos llorado más que cuando se murió ¡Anda que no hemos hecho visitas al lavabo!"

Media hora después llegó el momento de decirme para qué me llamaba: - "¡Ah, sí! Pues que mañana temprano vendrá la tele a grabarte..." - ¿Perdón? ¿Y me lo dices ahora? ¿Tendré tiempo de ir a la peluquería? - "No" - ¡Pero si llevo unos pelos horribles! - "Mejor. La grabación saldrá en un programa nacional que se llama: ¿Así quieres encontrar novio (o novia)?"

- ¿Por qué se interesan por mi? - "Cuando han preguntado, he levantado el brazo acordándome de ti, diciendo que mi nieta era la persona ideal para ese programa porque, al paso que vas, cuando consigas un padre para mi bisnieto, el niño saldrá con la mili hecha." - Y colgó.

 No he podido dormirme otra vez; o sea que, además de malos pelos, tendré unas ojeras hasta los pies.

 

lunes, 27 de marzo de 2023

Otro negocio de la Cotilla.

Encontré a la Cotilla rebuscando entre mis papeles de la cocina ¡y en mi cartera! - ¿No me estará robando, verdad? - Se sobresaltó e inició un ataque frontal: - ¡Que malhablada eres, jodía! Tu abuela no te lavó la boca con salfumán cuando era hora y así has salido. - ¿Qué hace con la cartera entonces? - Buscar cuentas del supermercado... - Si quiere pagar la mitad estoy dispuesta a cobrar. - ¡No digas tonterías! No ves que soy una pobre pensionista que no llega a fin de mes.

Con voz compungida me explicó que había iniciado otro negocio de los suyos para tratar de reactivar su economía: - Voy a vender blocs de cuentas del súper. Se necesita poca infraestructura: solo cuentas pagadas,y dos grapas para cada bloc. Los venderé a dos euros. - Vaya morro... - ¿Te parece caro? Pues no lo es. Ten en cuenta que las "hojas" serán de distintos tamaños, para listas cortas (de diario) y largas (para la compra de la semana)

Más tarde, tomando unos chinchones a medias con Pascualita, se lo comenté: - ¿Qué te parece la idea? - Como de costumbre no dijo nada. - ¿Sabes lo que me da más rabia? que las cuentas las he pagado yo, venderá muchos blocs ¡y no me dará ni un euro!

La sirena habló luego, telepáticamente, con mi primer abuelito: - ¿Qué te ha dicho la media sardina? (pregunté) - Que no eres más tonta porque no te entrenas.

 

domingo, 26 de marzo de 2023

Llorera.

Cuando, al fin, pude hablar con la abuela sobre la foto de Pascualita, resulta que la quería para hacer una copia para cuando tuviera que colocarla en la Pared de los Finados porque, durante la Pandemia del Covid, murieron bastantes socios y tuvieron que apañar una  pared contígua y hacer las fotos más pequeñas.

- ¿Te estás escuchando, abuela? ¡A Pascualita no puede verla nadie porque es única en el mundo y la meterían en formol para estudiarla por dentro y por fuera! - "¡Anda, pues es verdad! De todas maneras me gustaría tener la foto" - No tengo ni idea de dónde puede estar...

Mi primer abuelito se sentó a mi lado simplemente para hacerme compañía mientras yo me dedicaba a pensar en la dichosa foto. Incluso pregunté a mi neurona si sabía algo de ella y montó un dramón de siete pares de narices - ¡Sola! ¡Estoy sola! ¡Solita en el mundo! ¡Aislada de la sociedad! ¡Soy muuuuuuy desgraciadaaaaaa... ¡buaaaaaaaaaaaaa! ¡¡¡Y encima me preguntas si sé algo de ella!!! ¡Anda que no tienes delito, majadera! - Chiiiiist, sin ofender y menos lobos, Caperucita, que te tengo como a una reina. Todo el sistema neurológico es para ti y ancha es Castilla. - En eso tiene razón mi nieta (le dijo mi abuelito) - ¡Sí, sí, lo reconozco pero... ¡¡¡Estoy taaaaaan solaaaaaaaa!!! 

Entonces dije algo en lo que me vi reflejada y se me encogió el alma: - ¿Me estás pidiendo un Neurono? ¡¿A mi, que soy incapaz de encontrar al futuro padre del bisnieto de mi abuela?!

Estuvimos llorando toda la santa tarde y éramos un montón porque al berrinche se fueron apuntando todos los de casa. Al final tuvimos que parar cuando llegó Bedulio con su bloc de multas: - Por inundar la escalera; montar una catarata del balcón al alcorque del árbol de la calle que casi muere ahogado; por...

 

sábado, 25 de marzo de 2023

Gracias a la Cotilla, tenemos el estómago alicatado.

La abuela me llamó ¡a las seis de la mañana! - "¡Hola, nena! Necesito la foto que le hicimos a Pascualita" - ¿Hummm...? - "¿Duermes? ¿a éstas horas? Espabila y busca la foto." - Supongo que mi contestación fue un rugido de león en celo que la abuela llamó ronquido. - "Dentro de un rato vendré a buscarla."

Algo de la "conversación" debió captar mi neurona porque, mientras desayunaba, la recordé - ¿Para qué querrá la foto? Y, sobretodo ¿dónde estará? - Para buscar respuestas solo tenía que hablar con la abuela, por eso llamé a la Torre del Paseo Marítimo... y no contestó nadie. Entonces llamé a El Funeral y, de nuevo, recibí la callada por respuesta.

- ¡Avemariapurísimaaaaaaaaaaaaa! ¿Está lista la comida, boba de Coria? - Ay, no, Cotilla. Llevo toda la mañana pensando donde estará al foto de Pascu... a... l ... -¿A que te la ha pedido tu abuela? ¡Si es que no tiene vergüenza1 ¡Pedirle a una nieta la foto de su amante! ¡Esto se lo voy a contar, de pe a pa, a Andresito! ¡Que se entere, de una vez por todas, que su mujer le pone unos cuernos de recórd Guinnes!

- No quería decir Pascual, Cotilla. Me he equivocado. Venga, vamos a comer las albóndigas con tomate del bote que trajo usted ayer. - ¡Hum, están buenas! y eso que, según pone aquí, caducaron anteayer.

Una mosca que chupó la salsa con su trompa solo pudo volar hasta el extremo de la mesa antes de caer muerta... La Cotilla dijo: - Las moscas de hoy en día no son como las de antes que comían de todo y no las partía un rayo. Aaayyy, si Darwin levantara la cabeza y viera cómo degenera la especie, se moriría otra vez... Pásame el pan, nena que esta salsa está muy rica...