La Cotilla ha ido al Ayuntamiento donde celebraban un Pleno. - ¿Y eso? (pregunté) - Como ciudadana que soy tenía ganas de ver como era eso. - ¿Le ha gustado? - Pues... no he notado diferencia de cuando salen los políticos por la tele: uno dice blanco, otros dicen negro. Sale el famoso "y tú más".Finalmente todos recogen sus notas y móviles como cuando en el colegio se termina y cada mochuelo regresa a su olivo. - Entonces ¿la ha decepcionado? - Claro porque yo quería intervenir.
Mientras comíamos las albóndigas de lata me estuvo dando la murga con eso. Al final le dije que volviese al ayuntamiento, bien tempranito y así sería la primera en hablar.
Más tarde, mientras comíamos, tuvimos una trifulca: - ¡Me han echado del Ayuntamiento! - Contó que, en cuanto entró el Alcalde en la Sala, se puso a hablar como si no hubiera un mañana. Por más que hicieron por callarla, no hubo manera. Tanto gritó y se quejó que tuvieron que intervenir los Municipales. De pronto se escuchó: - ¡Bedulio! menos mal que estás aquí.
- ¡Oh, nooooooo! - gritó el municipal - A continuación se oyó un tercer grito: - ¡Pascualitaaaaa! - ¡Ostras: la abuela con Pascualita! - Por último sonó la voz de La Cotilla: - - ¡¡¡ Andresito, la adúltera de tu mujer se ha traído a su Pascual al Ayuntamiento!!!