miércoles, 26 de noviembre de 2025

!Que pesados!

 Pascualita, a pesar de los millones de años que lleva encima, no acaba de gustarle el frío y cada dos por tres tengo que poner más agua caliente en la pila de lavar del comedor. Si no, le entra una tiritona tan exagerada que mueve hasta los cimientos de la finca.

Mi primer abuelito ha traducido el guirigay que es el idioma sirenil: - Dice que fue tanto el frío que pasó durante la Era Glaciar que no soporta el más pequeño escalofrío. Y como no quiero quedarme sin casa tengo que mantener el agua calentita.

Por cierto, que mi primer abuelito ha venido echo un esquimal de lo más tradicional, vistiendo un sudario de piel de morsa. Mira que le tengo dicho que use piel sintética pero los grandes modistos, que ya se han ganado el cielo, han dicho que donde esté lo auténtico que se quite lo demás. Lo que tiene de malo esto es que el olor persiste a través del tiempo. Menos mal que perdí el olfato hace años, anticipándome al Covi.

De la cocina llegó la voz, perentoria,  de Pepe el jibarizado: - OOOOOOOOOOOOOOOOO - ¿Qué quiere? (preguntaron las bolas de polvo a coro) - ¡¡¡EL LLAVERO QUIERE MAS AGUA CALIENTEEEEE!!!

 

 


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