viernes, 28 de noviembre de 2025

¡Queremos lo que nos deben!

 Cerca de la puerta de la tienda de los chinos del señor Li, he encontrado varias cajas con botes de potaje de garbanzos y como no eran de nadie los he traído a casa... - Serían del señor Li. - ¿Por qué? Vamos a ver. - No sería la primera vez que ocurre y luego la persigue la mafia china.

- Pero si a los chinos no les gustan los garbanzos, alma de cántaro - Llamaron a la puerta - ¡No abras... por si acaso! (la Cotilla corrió a esconderse en su cuarto) 

Los personajes de casa se escondieron hasta detrás de las bolas de polvo. No me quedó más remedio que dar la cara: - ¿Qué pasa en Cádiz? (pregunté a quien había llamado) - De parte del Alcalde vengo a preguntar si nos permitiría engalanar e iluminar, el platanero que está bajo su balcón.

Quedamos ojiplaticos. - ¡El Alcalde se acordaba de nosotros! Inmediatamente el árbol de la calle dijo que sí con la cabeza lo que se convirtió en un desplazamiento de nidos de acá para allá. - ¡Heyyy. Esto no es una montaña rusa! ¡Quietos todos!

Volaban pajaritos, caían en nidos ajenos, hubo divorcios, peleas sin cuento. ¡Un verdadero follón! El árbol de la calle estaba desatado .- ¡¡¡Siiiiiii!!! ¡Somos los más guapos!- Tardó mucho hasta que lograron que sus raíces se asentaran de nuevo y volviera algo de calma, con lo que se escuchó algo así: - ... y les debemos un encendido que pagaron los comerciantes y no se encendió... - ¡Es verdad! 

Los vecinos empezaron a recordar: - Nuestro encendido se hizo en otra barriada... y  tuvimos que usar bombillas dibujadas y colgarlas de los árboles ...  - ¡Sí, nos las deben! - Solo era una... dijeron los del Ayuntamiento con la boca pequeña.

Pero el barrio ya era un clamor: - ¡Lo queremos todo! 

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