miércoles, 31 de diciembre de 2025

¡¡¡FELIZ 2026!!!

 Se acaba el Año 2025 y empieza el segundo nuevo cuarto de siglo 21. Parece que hemos cogido carrerilla. ¿Estamos todos?... No. Falta Pascualita... snif. ¡Llaman a la puerta.

Del interfono sale la voz inconfundible del señor Li. - Hola, nena, tú tenel gambas goldas pala cenal esta noche? - Ni gordas ni flacas. No tengo gambas. -Yo pagal bien. El álbol de calle decil que tenel. - Pues cómpresela. 

Antes de colgar el telefonillo escuché la voz de la Cotilla discutiendo con el señor Li. .. ¡Anda, se están felicitando las Pascuas!

Mi primer abuelito ha aparecido sobre la lámpara del comedor. Está hecho un dandi con un sudario de Oscar de la Renta de color vino tinto - ¡Madre mía que figura tiene éste hombre! ¡Y que percha! Debe tener revolucionadas a las ánimas femeninas del Más Allá. 

La abuela llegó a casa con el rolls royce lleno de delicatesen. Al verme hablar con la lámpara del comedor palideció: - ¿ Es mi ex? - Equilicuá, dije y grité: - ¡Mira arriba! 

Por la cara de la abuela supe que el antiguo matrimonio ¡se habían visto! ¡Yujuuuuuu! ¡Dónde las dan,, las toman!

Justo entonces algo helado entró por mi escote y supe que Pascualita venía a cenar con nosotros. Y la fiesta comenzó. ¡¡¡FELIZ 2026!!! 

sábado, 20 de diciembre de 2025

Un tiranosaurio en la Seguridad Social

Los primeros días sin Pascualita fueron una liberación, sin embargo, a medida que iba pasando el tiempo se despertó la añoranza entre nosotros y, sin darnos cuenta, entramos en una suave espiral que nos atraía mucho. Es aquello de ni contigo ni sin mí. Si la sirena pie paso estaremos contentas de dárselo.

La fuerza de la costumbre me llevó el otro día a ir a la playa a llenar garrafas de agua de mar para la pila de lavar del comedor.  A través del agua salada ví el barco hundido, refugió de la medio sardina  en muchas ocasiones. La Cotilla me pilló un día suspirando y me dijo que no era más tonta porque no me entrenaba. - ¿Suspiras por esta birria de plantas? hay que echarte de comer parte...

Estuve el otro día en el Hospital disfrutando del sol mientras esperaba mi turno con el médico cuando la impresionante figura de un enorme diplodocus, transportado sobre un pedazo de camión de aquí te espero. Estaba tapado por una lona para preservar la intimidad del bicharraco... Con razón se dice que tenemos la Sanidad Pública colapsada si con un solo paciente como este ya llena un hospital.

sábado, 13 de diciembre de 2025

Catorce años de buen humor.

No me di cuenta que Pascualita se había metido en el bolsillo del delantal hasta que la vi caer de cabeza al agua de la bañera. - ¡Ay! ¿Qué es esto? (me sorprendí) - ¡Avemaría purísss...! - La Cotilla que acababa de entrar en casa y había oído mi exclamación, de repente ya estaba junto a mí en el cuarto de baño.

Pascualita no estaba en el mejor sitio para una sirena de agua salada y empezaba a dar signos de ahogamiento. - ¡Quite de en medio que se ha caído a la bañera un pajarito del árbol de la calle y no le gusta el agua!

Tiré a la medio sardina a la pila de lavar del comedor y corrió a esconderse en el barco hundido tapándose con las algas del fondo.

- ¡Fiiiiu!. Que poco ha faltado para que la descubriera la Cotilla. Cada vez se acerca más ésta puñetera. A éste paso me va a dar un síncope. 

Cuando todos los personajes de casa nos quedamos solos discutimos  sobre lo que había pasado y llegamos a un acuerdo unánime: Pascualita debe regresar a su hábitat. Aquí puede ser descubierta por la Cotilla y entregada a la Ciencia para que la estudien como única sirena que es. -  ¡¡¡NOOOOOOO!!!

El rolls royce de la abuela aparcó en la parada del bus. Se juntó con los demás en el comedor. Pascualita saltó a los brazos de su amiga y sin mediar palabra todos rompimos a llorar.

Mi primer abuelito apareció luciendo un espectacular sudario tornasolado reflejando el color de las escamas de los peces. Gracias a él y a la eterna sirena, siempre estaremos en contacto.

Después de 14 años disfrutando de Pascualita, Lord Parkinson me conmina a dejarla. Donde hay patrón no manda marinero.

 

 

miércoles, 10 de diciembre de 2025

Se hizo la Luz...

La abuela y la Cotilla pusieron  el grito en el cielo mientras montaban el Belen  sobre el aparador. - Cada día es más difícil de hacer porque es tanta la luz que hoy se usa que, a ver quien es  el guapo que puede hacer una calle en penumbra.

Las figuras llevan gafas de sol. La mula y el buey tienen pedida la hora para que les visite el oculista. El fraile escondido para que lo descubran los niños ya no tiene razón de ser porque se le ve a la legua. Y la Estrella de Belén es un chorro de luz como para iluminar Madrid.

En fin que "¡gracias Alcalde de Vigo" ... ¡No te digo!

 

martes, 9 de diciembre de 2025

Casi descubro a Pascualita...

 A dos palmos del techo apareció mi primer abuelito. - Vaya, vaya (dijo al verme) así que don Millonetis se enfada si le tocan el cochecito. - ¿Es una adivinanza? (pregunté) - Es una afirmación, nena. Espero que a tu abuela la tenga tan celosa como al rolls royce... ¡Mira, ahora llega a casa! pregúntale tu mismo.

- Mejor no me inmiscuyo en matrimonio ajeno. - Ya se lo preguntaré yo. ¡Noooooooo! - Mi primer abuelito no sabía dónde meterse. Tenía delante a las dos mujeres que cambiaron su vida para siempre. Y entonces voy y digo: - A ver, señoras, preguntad lo que queráis. 

De repente, Pacualita, recién salida de la pila de lavar del comedor saltó al escote de la Cotilla y casi estira la pata al sentir el agua fría en el cuerpo - ¡¿Qué es estoooooo?! - En aquel momento todos teníamos cara de espanto. - ESTO es Pa... pppppp fíiiioooo...

- Huy lo que he estado a punto de hacer.  Recuperé la tranquilidad. Metí a la sirena en mi escote, abrí una lata de judías con chorizo y nos sentamos a comer la abuela, la Cotilla, los comensales de la Santa Cena, solo a mirar y algunas bolas de polvo. - ¿No te quedas con nosotros, abuelito?

Al ver abrirse la puerta de la calle sin que nadie la tocara, solo Andresito quedó sentado a la mesa hablándome de su hermoso rolls royce y el  casi invisible arañazo que le causó el mayordomo Geooooorg.

lunes, 8 de diciembre de 2025

Se acabaron las carreras...

¿A qué vienen esas carreras entre cochazos? - Por lo pronto nadie lo sabe a ciencia cierta pero como es espectacular, cada vez tienen más fans. Entre éstos está Pascualita. Me lo ha dicho un  pajarito que anida en el árbol de la calle.

- ¡Avemariapurísimaaaaaaaaaaaaa! Cruzar la calle  se complica más cada día. La cosa está en ver quién ocupa primero la parada del autobús. Lo que empezó siendo una tontería se está convirtiendo una tontería, como tantas pero con coches grandes - dijo la Cotilla. - Por cierto ¿sabe Andresito que a su coche lo usa el mayordomo inglés para esas cosas? - No tardé en preguntárselo. 

Andresito puso el grito en el cielo y faltó el canto de un duro para que echara al mayordomo con cajas destempladas. Al final se impuso el genio de la abuela y se quedó en casa ¡menuda es ella!

El chófer del Alcalde no era muy ducho en carreras con coches tan potentes y el coche acabó hecho añicos contra una farola. - ¡¡¡...y lo pagarás, euro a euro, de tu bolsillo, sin importarme que seas el sobrino del Alcalde.

 

sábado, 6 de diciembre de 2025

A qué viene lo de las carreras?

Pascualita ha decidido marcharse a recorrer los mares del Sur... ¿Qué cómo lo sé? porque está juntando hojas de revistas, periódicos y folletos de vacaciones, todos hablan sobre esos lugares lejanos.

De pronto la casa se ha llenado de papel mojado y tirado después por ahí pero, la bronca me la he llevado yo. - ¡Avemariapurísimaaaaaaaaaaaaa! - La Cotilla puso el grito en el cielo en cuanto entró en casa. - ¿De qué vas, María Eduvigis? - No ha sido  cosa mía. También me he encontrado con éste panorama al llegar a casa. - Ahora me dirás que la culpa es del árbol de la calle o algún que otro personaje que tienes para curarte en salud y no tener la culpa de nada.

Lo malo de todo esto es que también caían papeles mojados a la calle o colgados de las ramas del platanero. 

Me asomé al balcón al tiempo que dos impresionantes coches hacían carreras para llegar primeros a la parada del bus. Por supuesto ganó el rolls royce de los abuelitos. El Alcalde, que viajaba en el otro cochazo, traía cara de pocos amigos. 

Me mantuve a distancia. .. Una mirada de la abuela me indicó que estaba preocupada por Pascualita - ¿Dónde estaba?

viernes, 5 de diciembre de 2025

1 a 0.

La abuela entró en casa como una exhalación seguida de Geoooorge, el mayordomo inglés. La puerta de la calle se abrió de nuevo para dar paso a la Cotilla: - ¡Lo traes todo! - se dijeron, sin apenas resuello, las dos amigas.

- Parece que estáis dentro una nube  tóxica y se os han fundido las entendederas - dije viéndola. - ¿Ves como a tu nieta hay que echarle de comer aparte? - " Siempre lo dije y ésta vez con más razón porque no se ha enterado de nada" 

A todo esto Geooooorge había vaciado las bolsas del súper y empezado a preparar  la comida. ¡Alto ahí! (grité mientras mi dedo índice señalaba al inglés) Espero que este mastuerzo no ponga té en su guiso. Y ahora ¿me decís qué se celebra?

- Anoche hubo fútbol  en la tele ... - ¡Menuda noticia! - Ya, pero... ¡Huy! (acababa de ver a Pascualita sacando la cabeza entre algas frondosas de la pila de lavar del comedor. Ese ¡huy! le bastó al guiri para meter en la olla un buen vaso de té de Ceilán y si te he visto no me acuerdo.

- Venga ¿qué pasó? - ¡¡¡Qué el Atlético Baleares le ganó al Español!!! Un primera división. ¿Veis como, finalmente, los cirios que le llevábamos, de niñas, al Cristo de la Sangre comprados con nuestros ahorrillos, han servido para algo?

En casa se formó una algarabía que aproveché para sacar a Pascualita y tirársela al mayordomo de la abuela en venganza por lo del té. 

                                                             

jueves, 4 de diciembre de 2025

¿Por qué no sale un cinco?

Cuando reanudamos el juego habían pasado más de diez horas desde que la sirena y yo decidimos jugar al parchís . Nos pasó lo de casi siempre: el juego sería como coser y cantar pero de repente, los dados sufrieron una especie de cataclismo y nos comimos la una a la otra hasta que todas las fichas quedaron a la espera de que salieran cincos y poder reanudar el juego.

- ¡Nooooo! - ¿Y ahora qué? - Sabíamos que teníamos paciencia por un tubo, pero era aburrido.

 Llevábamos un tiempo empantanados sin saber qué hacer. No salían cincos ni equivocándonos. Teníamos que arreglar aquel desbarajuste. - Mira, salimos con el primer número que salga ¿Vale? - Eso será hacer trampa... - ¿A quién se lo vas a contar tú? - ¡A nadie. Que vergüenza!

Al final fue la abuela quien solucionó el problema. Entró en el comedor hablando con la Cotilla. En un plis plás recogió todo lo que había en la mesa con ayuda de un trapo. Lo sacudió en el cubo de la basura, ató la bolsa y le dijo a Geoooorge que la bajara al contenedor. Poco después estábamos todos merendando un pa amb oli con queso mahonés que nos supo a gloria.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 quere

  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

lunes, 1 de diciembre de 2025

Aquel Circo...

Ha caído la penúltima hoja del calendario. Y he querido retrasarla. Para esto no hay como volver la vista atrás y disfrutar, por ejemplo, yendo al Circo con los abuelitos y los papás.

Hicimos cola para comprar las entradas de esa misma noche. Temblaba de emoción y de frío. De vez en cuando, de miedo porque ese rugido amenazador era de los leones que aguardaban su salida a la pista entre bambalinas.

Todos estábamos de acuerdo en sentarnos en la parte alta del Teatro por lo que pudiera pasar: que cayera sobre nosotros la trapecista. O un león se acercara a saludarnos. ¿Por que sonaba  tan endeble la jaula de las fieras? ¿Sería verdad que desaparecían los gatos del barrio mientras el Circo estaba allí?

Menos mal que los payasos y los saltimbanquis nos alegraban la tarde-noche. Y entre risas, canciones, perritos adiestrados, etc, etc. Aplaudíamos a rabiar a la  bella trapecista Pinito del Oro, valiente donde las haya. 

La salida a la calle, más fría si cabe que antes de entrar en el Circo, era un castañeteo de dientes y palabras entrecortadas por la risa, la admiración y el miedo a esas sombras inquietantes que montaban guardia, subidas a las paredes de la cárcel.  

 

 

 

 

 

domingo, 30 de noviembre de 2025

Menudo potaje,

    La Cotilla ha ido al Ayuntamiento donde celebraban un Pleno. - ¿Y eso? (pregunté) - Como ciudadana que soy tenía ganas de ver como era eso. - ¿Le ha gustado? - Pues... no he notado diferencia de cuando salen los políticos por la tele: uno dice blanco, otros dicen negro. Sale el famoso "y tú más".Finalmente todos recogen sus notas y móviles como cuando en el colegio se termina y cada mochuelo regresa a su olivo. - Entonces ¿la ha decepcionado? - Claro porque yo quería intervenir.

Mientras comíamos las albóndigas de lata me estuvo dando la murga con eso. Al final le dije que volviese al ayuntamiento, bien tempranito y así sería la primera en hablar.

Más tarde, mientras comíamos, tuvimos una trifulca: - ¡Me han echado del Ayuntamiento! - Contó que, en cuanto entró el Alcalde en la Sala, se puso a hablar como si no hubiera un mañana. Por más que hicieron por callarla, no hubo manera. Tanto gritó y se quejó que tuvieron que intervenir los Municipales. De pronto se escuchó:  - ¡Bedulio! menos mal que estás aquí. 

- ¡Oh, nooooooo! - gritó el municipal - A continuación se oyó un tercer grito: - ¡Pascualitaaaaa! - ¡Ostras: la abuela con Pascualita! - Por último sonó la voz de La Cotilla: - - ¡¡¡ Andresito, la adúltera de tu mujer se ha traído a su Pascual al Ayuntamiento!!!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

sábado, 29 de noviembre de 2025

Tortuguitas.

Por la prensa he sabido que en una playa de Mallorca han nacido tortugas de mar. He pensado que a la sirena le gustaría verlo. No son tan antiguas como Pascualita pero sí más viejas que la tos.

A la abuela y le entusiasmó la idea de ver estos nacimientos. Así que el rolls royce, conducido por el mayordomo inglés Geooooorg, pasó a recogerme. Al hombre se le veía entusiasmado. - ¿Te gustan las tortugas? - Yes... hacer buen caldou.

Pascualita iba encantada como siempre que nos acercamos al mar. La verdad es que íbamos un poco a la remanguillé con la sirena.

El inglés aparcó donde más molestaba (le encanta el concierto de pitos) Salí del rolls royce y una gaviota que venía en vuelo rasante estuvo a punto de dejarme sin nariz. - ¡Jopé! con la tía!  - Me tiré en plancha sobre la arena para evitar males mayores y acabé rebozada como una croqueta. La voz de la abuela retumbó: - ¡Pascualita, no está, boba de Coria!

- ¡No estaba, no estaba! - ¡Buscaa!- ¡Vamos, busca, te digo! - le grité al inglés. - ¿Qué buscar? - ¡¡¡Algo que se mueve en la arena, jodío!!! - Entonces la vi. Reptaba a toda velocidad en busca de la pequeña tortuga ¡para comérsela! 

Coincidimos en tiempo y lugar la tortuga, la gaviota que volvía a las andadas. Pascualita a la que cogí de sus pelo-algas y escondí en  mi escote. La abuela, rápida cuando se trata de esconder a su amiga del alma y el tortazo que se llevó la gaviota de parte de alguno de nosotros.

Esta mañana, al levantarme de la cama, tenía un pecho que llegaba al suelo... ¡Jodía sirena! 

viernes, 28 de noviembre de 2025

¡Queremos lo que nos deben!

 Cerca de la puerta de la tienda de los chinos del señor Li, he encontrado varias cajas con botes de potaje de garbanzos y como no eran de nadie los he traído a casa... - Serían del señor Li. - ¿Por qué? Vamos a ver. - No sería la primera vez que ocurre y luego la persigue la mafia china.

- Pero si a los chinos no les gustan los garbanzos, alma de cántaro - Llamaron a la puerta - ¡No abras... por si acaso! (la Cotilla corrió a esconderse en su cuarto) 

Los personajes de casa se escondieron hasta detrás de las bolas de polvo. No me quedó más remedio que dar la cara: - ¿Qué pasa en Cádiz? (pregunté a quien había llamado) - De parte del Alcalde vengo a preguntar si nos permitiría engalanar e iluminar, el platanero que está bajo su balcón.

Quedamos ojiplaticos. - ¡El Alcalde se acordaba de nosotros! Inmediatamente el árbol de la calle dijo que sí con la cabeza lo que se convirtió en un desplazamiento de nidos de acá para allá. - ¡Heyyy. Esto no es una montaña rusa! ¡Quietos todos!

Volaban pajaritos, caían en nidos ajenos, hubo divorcios, peleas sin cuento. ¡Un verdadero follón! El árbol de la calle estaba desatado .- ¡¡¡Siiiiiii!!! ¡Somos los más guapos!- Tardó mucho hasta que lograron que sus raíces se asentaran de nuevo y volviera algo de calma, con lo que se escuchó algo así: - ... y les debemos un encendido que pagaron los comerciantes y no se encendió... - ¡Es verdad! 

Los vecinos empezaron a recordar: - Nuestro encendido se hizo en otra barriada... y  tuvimos que usar bombillas dibujadas y colgarlas de los árboles ...  - ¡Sí, nos las deben! - Solo era una... dijeron los del Ayuntamiento con la boca pequeña.

Pero el barrio ya era un clamor: - ¡Lo queremos todo! 

jueves, 27 de noviembre de 2025

Es raro...

Ahora que falta poco para Navidad parece que en el Ayuntamiento se han puesto las pilas para tener las calles límpias. Sabemos que es casi imposible algo así, entre otras cosas porque tras la patrulla que va limpiando, sale tras ella otra que se dedica a ensuciar. 

¿Estamos pagando doble? ¿Tienen miedo de perder el trabajo si las calles quedan impolutas y no hará falta tanto servidor de la escoba? 

Comentando éste episodio nos dieron las tantas. Menos mal que me di cuenta de la tardanza y corrí a prepararme la comida: bote de fabada ... Cuando acabé de comer vi la fecha de caducidad. Llevaba dos meses caducada pero no creo que me pase nada porque tengo un estómago a prueba de bombas.

La tarde fue tranquila en el trabajo y me olvidé de la fabada. 

Más tarde salí a pasear con Pascualita. No me extrañó que no hiciera frío porque hemos tenido un tiempo raro este mes. Se levantó el viento y llenó las calles de arena. Inmediatamente, unas escobas independientes recogieron la arena y la amontonaron formando una pirámide altísima.

Se oyó la voz de mi primer abuelito: - ¿No tendría que haber sido nieve en lugar de arena lo caído, nena? - Puede que sí. Debe ser cosa de la fabada... - Miré en derredor. Todo un ejército de soldados egipcios y nubios, con escobas a la espalda, aguardaban la òrden de sus superiores para volver a la ribera del Nilo. Entonces pensé: - ¿Seguro que todo esto no es cosa de  la fabada?

miércoles, 26 de noviembre de 2025

!Que pesados!

 Pascualita, a pesar de los millones de años que lleva encima, no acaba de gustarle el frío y cada dos por tres tengo que poner más agua caliente en la pila de lavar del comedor. Si no, le entra una tiritona tan exagerada que mueve hasta los cimientos de la finca.

Mi primer abuelito ha traducido el guirigay que es el idioma sirenil: - Dice que fue tanto el frío que pasó durante la Era Glaciar que no soporta el más pequeño escalofrío. Y como no quiero quedarme sin casa tengo que mantener el agua calentita.

Por cierto, que mi primer abuelito ha venido echo un esquimal de lo más tradicional, vistiendo un sudario de piel de morsa. Mira que le tengo dicho que use piel sintética pero los grandes modistos, que ya se han ganado el cielo, han dicho que donde esté lo auténtico que se quite lo demás. Lo que tiene de malo esto es que el olor persiste a través del tiempo. Menos mal que perdí el olfato hace años, anticipándome al Covi.

De la cocina llegó la voz, perentoria,  de Pepe el jibarizado: - OOOOOOOOOOOOOOOOO - ¿Qué quiere? (preguntaron las bolas de polvo a coro) - ¡¡¡EL LLAVERO QUIERE MAS AGUA CALIENTEEEEE!!!

 

 


lunes, 24 de noviembre de 2025

Pascualita disfruta.

El mayordomo inglés de los abuelitos y el chófer del bus se pelean por ver quien aparcará primero en la parada, poniendo en peligro la vida de los vecinos de mi calle. Antes de decidirse a cruzarla, miran y remiran por si aparecen a lo lejos las siluetas de uno de los dos coches, o ambos a la vez. Si es así, se oye el acelerón de los motores y el griterío de quienes buscan la acera, cueste lo que cueste.

El chófer que gana pinta una estrella en los bajos de la carrocería del vehículo. Y durante días se festeja al ganador. Andresito no sabe nada de ésto. Bueno se pondría si supiera lo que hacen con su adorado rolls royce. La abuela se pica más que nadie y amenaza a Geoooorge, el mayordomo, con bajarle el sueldo si pierde tres veces seguidas.

Esta tarde salimos a dar una vuelta por Palma y ver el encendido de las luces navideñas. A pesar del frío que hacía no nos quedó más remedio que caminar entre el gentío que abarrotaba las calles. Pascualita nunca había tenido tanta gente al rededor y no dudó en aprovechar el anonimato lanzando mordiscos a troche y moche. 

Tardamos mucho tiempo hasta encontrar una mesa libre en la que tomar chocolate con ensaimadas.

Al día siguiente los periódicos se hacían cruces ante tanta orejas, narices, manos, brazos, caras... de gente que arrastraba enorme trozos de su cuerpo entre quejidos y sollozos... Quién aconsejaba tomar botellas enteras de chinchón on the rocks para combatir el dolor? ¿Una agencia de publicidad promocionando el chinchón?

La Cotilla fue la única que recordó que, alguna vez, a ella le pasó algo así. - Sí, hija, sí, Cómo no.

 

viernes, 21 de noviembre de 2025

Tactacatacataca... Así suenan los dientes

 Esta mañana, en casa, hemos amanecido todos y todas con una peculiaridad bien visible : un enorme carámbano colgado de la nariz. - ¡Que mal he dormido ésta noche! (se han quejado algunos) - ¡Que frío he pasado y todo por la pereza de levantarme a buscar de una manta...( han dicho otros)

La cuestión es  que, de una manera u otra, todos hemos festejado la llegada del invierno pero la más ruidosa ha sido Pascualita. ¿Por qué? porque a amanecido envuelta en hielo, como duerme dentro de la pila de lavar del comedor, de lo que presume en verano pero en cuanto le abrimos la puerta al frío no hay quién le gane a tiritonas.

- ¡Ay que frío, que frío ¡¡¡QUE FRIO, SEÑORES!!! - Así está todo el día - ¡Calla ya que eres más seguido que una gotera! - Mira que has tenido tiempo de habituarte después de haber soportado millones de años. - Como decía mi abuela: Tens fret? Idó estreny es culet.

 

miércoles, 19 de noviembre de 2025

Por listo.

-  Bueno, ya llegó el frío. Pero no era necesario correr para ello. En Primavera se está muy bien... Ya he sacado mantas de los armarios y ésta noche la pasaremos calentitos bajo ellas. Es lo único que me gusta del Invierno... - ¡Y los churros con chocolate! - gritó Pompilio que, desde que casi se queda sin trabajo por falta de calcetines divorciados, encontró placer visitando chocolaterías y comiendo churros. - Nunca llueve a gusto de todos (se quejó el nomo) 

Otro quejoso fue el árbol de la calle: - ¡Ay de mi! Con lo friolero que soy, tengo que pasar el invierno en la calle lloviendo, haga frío o calor. No tardarán en atacarme los sabañones, o el reúma, la gripe, ... Aaayyy, que malito estoy y que poquito me quejoooo...

 El platanero, tan valiente él siempre, ésta vez no hizo caso cuando le advirtieron que no se despojara de su "ropa" 

. Que las cosas ya no son como antes. Hay que escuchar al Cambio Climático pero no lo hizo, así que, ahora se enfrenta, desnudito, tiritando y acordándose de la madre de los tierraplanistas que dejaron su tronco liso como culito de bebé, al crudo invierno.

 Para animarse, dice:

Siempre nos quedará el chocolate con ensaimadas. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

martes, 18 de noviembre de 2025

Hoy es un día especial.

En casa hubo festejos. Pepe el jibarizado no cabía en sí de gozo. Le parecía mentira que la Muerte, en este caso, le estuviera dando tantas alegrías. Pero fue cuando Pascualita puso la guinda al pastel al decir que Pepe el jibarizado y mi primer abuelito  estaban unidos por lazos de desgracia por siempre jamás que todo el mundo lloró de emoción: - ¡La Envidia tiene la culpa!

 Los dos festejados aparecieron radiantes como soles. Mi primer abuelito lucía un maravilloso sudario, auténtica obra de arte de los artistas de la aguja que ya habitan en el Más Allá. Los personajes de casa estaban boquiabiertos.

A Pepe el jibarizado le adornaron el ojo-catalejo con pinceladas de rimel y pintura de ojos de Chanel. 

Era tal la emoción que las raíces del árbol de la calle tuvieron que pedir que parara el lagrimeo porque teníamos riesgo de inundaciones graves.

El árbol de la calle abrió su bocaza de madera y el brindis de la Traviata sonó en todos los rincones del barrio aunque, de todos los vecinos que somos, solo yo pude escucharlo...- ¡Siempre me toca a mi bailar con la más fea... jejejejejeje ¡Hoy es un día especial y vale todo!

lunes, 17 de noviembre de 2025

¡La Clave!


Algo rondaba mi cabeza y no me dejaba dormir. Debía tratarse de algo muy gordo pero no daba con la solución. 

Para tranquilizarme cogí el carrito de la compra. Metí garrafas vacías dentro y salí en busca del bus que me llevaría a la playa, a por agua de mar para Pascualita.

- Mira que sois una familia rara - me dijo el chófer al verme. - Traéis la compra en el rolls royce, vas a buscar agua de mar para cuatro plantas marinas que ya me dirás que pintan en tu casa. Cargas con garrafas en el carrito de la compra... ¿me escuchas? - No le escuchaba porque había dado con la clave. Y lo grité a los cuatro vientos después de ver el letrero: - ¡PARQUES Y JARDINES!

El chófer pegó tal respingo que a punto estuvo el bus de hacer el caballito. Me importaba un pimiento. Lo importante era que Pepe el jibarizado había hablado sin tener posibilidades de hacerlo porque era una cabeza hueca y reducida. Habló contra todo pronóstico. Igual sucedió con su ojo-catalejo.

Como Howar Carter, también puedo decir que veo, en casa, cosas maravillosas.  

domingo, 16 de noviembre de 2025

Cosas que les ocurren a algunos.

Ahora que se sabe que no es verdad que entienda la enrevesada lengua de Pascualita, Pepe el jibarizado  pensó que lo mejor sería que él contara la historia de cuando fue comido por los  vecinos antropófagos  de su poblado.

Lo cierto que me tiene mosca que, cada vez que lo hace, tiene una versión distinta de la historia. 

Pepe el jibarizado jamás dijo que contara mentiras así que nadie dudaba de que todas fueran ciertas. Empezó a hablar y todo el mundo se dispuso a escuchar: 

- ¡OOOOOOOOOOOOOO. OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO; OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO. -OOOOOOO... OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO... Y PARQUES  Y JARDINES ...

Le faltó rematar ese trozo  en que la Abuela y la Cotilla dan la vuelta al ruedo,  con las orejas de Pepe el jibarizado corriendo tras ellas. ¡Aquello fue una faena de las que no se olvidan ni aún lavándolas con lejía. ¡Y olé!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

sábado, 15 de noviembre de 2025

Es su palabra contra la mía.

Después de días dándole vueltas al magín, he llegado a la conclusión de que alguien se ha equivocado en algo. ¡Yo no, por supuesto! pero los comensales de la Santa Cena han insistido tanto en decir que la palabra ESPAGUETI se refiere a la comida italiana que tanto ansían comer que estoy por darles la razón pero... jejejejeje siempre hay un pero, no toda la razón.

- Es que no se dice espagueti sino espaguetTiS. Ahora sí que lo entiendo Y fijaros, ya entiendo a Pepe ¡Que lista soy cuando quiero!

Junto al balcón, para que el árbol de la calle se entere de todo, se inició un monólogo, luego una controversia con algunos personajes de casa que quisieron opinar alzando la voz. Y en casa la voz cantante la tiene el de la boca más grande ¡el árbol de la calle! Y menudo guirigay se montó. 

Ahora nos estamos reponiendo de la afonía generalizada, incluída Pascualita. Su afonía le viene del cabreo que lleva diciendo que seguimos sin entenderla y que la nena (o sea, yo) no es más tonta porque no se entrena.

viernes, 14 de noviembre de 2025

El Cambio Climático.

 Pompilio está depresivo.Ya no corre alocado por casa cargado de calcetines sin pareja. - ¿Qué te pasa? - Cada día es más difícil mi trabajo porque el Cambio Climático hace que, estando en noviembre, haga tanto calor como en setiembre y los hombres tardan más en ponerse los calcetines. - ¿Y qué pasa con eso? - Si no se ponen los calcetines en la lavadora no puedo separar y llevarme una de las parejas... ¡snif!

- El Cambio Climático hace que estemos cambiando nuestro modo de vivir. El único ser que existe en el mundo y puede decirnos cómo adaptarnos a él eres tú, Pascualita, que has vivido varios y aquí sigues, fresca como una lechuga.

La sirena se esponjó como una gallina clueca y comenzó a parlotear - ¡Para, para! No te entendemos. Ya podrías haber aprendido nuestra lengua. Fíjate que aún le doy vueltas a la palabreja que se me quedó grabada en la mente ésta noche: ESPAGUETIS... a saber qué será eso.

Los comensales de la Santa Cena, agolpados al cristal del cuadro, gritaban: ¡Fideos largos que se comen! - ¿Eso que lleva queso rallado, tomate, carne, etc. etc.? - ¡SI! - JAJAJAJA  Qué tontos sois ¿Cómo va a ser eso? Ni que fuerais el Sabio Salomón. Venga, seguid pensando a ver si entendemos algo.

- Pero ...

 

 

jueves, 13 de noviembre de 2025

Traduciendo.

He perdido de vista a Pascualita y me temo que haga una trastada. La he llamado y no ha dado señales de vida. He preguntado al árbol de la calle pero no la ha visto. Ni ha contestado a Pompilio, ni siquiera a las pocas bolas de polvo que no desaparecieron en la tormenta. 

Mi primer abuelito apareció brevemente, solo para decirme que está muy estresado: - Se acerca la Navidad y hay mucho que trabajar para que todo esté apunto esos días. Los talleres de los grandes modisto echan humo. - Vale, abuelito. Te comprendo. Un besitooooo

De la cocina llegó la voz, inconfundible, de Pepe el jibarizado: - OOOOOOOOOOOOOO

Justamente, ahora mismo, no tenemos a un traductor de su idioma - Puse todo mi empeño en entender su extraña lengua. Al final solo logré escuchar algo así: - Tpgupii... - Lo intenté una vez más mientras el Llavero seguía repitiendo: - Gtrtffiiis ... 

Y ocurrió lo esperado: Pepe se quedó afónico. - ¡Oh, noooooo! A ver, di otra vez la palabra, poco a poco, como decimos los mallorquines: a poc, a poc. - Se aclaró la garganta con media botella de chinchón on the rock y dijo: - ESPAGUETIS.

No fue hasta media noche que me desperté con esa palabra en la mente. - El caso es que me suena... ¿Querrá decir algo? 

miércoles, 12 de noviembre de 2025

Menudo despertar.

Hoy he tenido un despertar que no se lo deseo a nadie. Estaba durmiendo la siesta cuando he dado un respingo en el sofá de tal calibre que he chocado contra el techo de la salita. Mi cabeza ha sonado como el bombo de Manolo y no era para menos. Pascualita ha saltado desde la pila de lavar del comedor, chorreando agua fresca, hasta mi barriga que aún estaba haciendo la digestión y estaba calentita.

¡Para darme un corte de digestión!

Del techo reboté  contra el cuadro de la Santa Cena y ahora los comensales están histéricos perdidos porque pensaron que llegaba un avión con toneladas de comida para ellos. Les he dicho que hasta Pascua no hay nada que hacer y han montado un pollo: - ¡La culpa la tiene la nena de las narices! - ¿¡¡¡YOOOOOOOOOOOOOO!!!? - ¡Se han movido los cimientos de la finca! - Algo así despierta el hambre por muy dormido que estés. 

A todo esto, la medio sardina se arrastraba por el suelo camino de la cocina. Los comensales, asomados al cristal de su cuadro la alentaban: - ¡Animoooooo! ¡No te lo comas todooooo!

 Puse toda mi atención en lo que habían visto todos menos yo, más preocupada por lo grande que se iba haciendo el chichón de mi cabeza. 

- Un saltamontes verde fosfi descansaba encima de una barra de pan. Sentí que éramos afines. Allí se mascaba la tragedia cuando..., a la par, saltaron el insecto y Pascualita, en direcciones opuestas. El saltamontes hacia la ventana que da a una rama del árbol de la calle. Pascualita al bote de cola cao donde se rebozó tan ricamente..

martes, 11 de noviembre de 2025

Cuando encontré a Pascualita.

Cuando abrí el bote de cola cao, la medio sardina parecía un bombón rebozado de chocolate. Menudo salto dio, desde la cocina al aparador y de allí a la pila de lavar que, por cierto tuve que limpiar de arriba abajo. Me llevó su tiempo: cambiar las plantas acuáticas y hacer varios viajes a la playa a llenar garrafas de agua de mar.

Horas después la sirena había recuperado su color y su mal genio poniéndome de vuelta y media por haberlo dejado en el bote de cola cao - ¿Por qué? - preguntó a través de mi primer abuelito, que ya se había dado cuenta de mi nula disposición para aprender idiomas.

- Llovía mucha agua dulce, cosa que no te sienta bien. Tenía el cola cao a mano, que te encanta. No lo pensé dos veces y te encerré en él... Además, eres la reina de los supervivientes. ¡No te quejes!

Di media vuelta en el momento justo en que me lanzó su saliva venenosa y me mojó media oreja... Sí, la que llevo arrastrando por el suelo... 

 

lunes, 10 de noviembre de 2025

Llover a cántaros.

Llevamos dos días buscando a Pascualita y no hay manera de dar con ella. Hasta he mirado en casa de la Cotilla, aprovechando que ahora no tiene huéspedes. Pero no la hemos encontrado . Luego hemos interrogado a todo bicho viviente de mi casa. Y nada. Estoy a punto de darme por vencida y santas Pascuas. 

Salí un rato al balcón y me cayó encima un diluvio. Y solo entonces caí en la cuenta de que, tal vez, a la sirena se la pudo llevar el agua. El aguacero duró lo que mi estancia en el balcón casa. 

Hubo un momento que brilló el sol y salí al balcón a tomarlo. Un diluvio, acompañado de tormenta de rayos y truenos, me dejó mojada como un pollo, que duró lo que tardé en entrar en casa. - ¡¡¡LA MADRE QUE LOS PARIO !!! 

 Comenté con el árbol que no podía salir a la calle. - Las nubes negras me tienen ojeriza... - Suele pasar. Piensa que cada vez llueve menos y si no hay matraca escandalosa, las nubes no se divierten.

Sonó la voz de Pepe el jibarizado desde la cocina - OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO - (Nena, Pascualita dice que está hasta el moño de esperarte para que vayas a buscarla) 

- ¡¿Dónde está?! 

-  Encerrada en el bote del cola cao ... Para que no se mojara porque llovía a mares 

- Sonó de nuevo la voz de Pepe el jibarizado: OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO - ¿Y ahora qué dice?

No puedo traducirlo sin jugarme mi puesto privilegiado en el Más Allá ...

jueves, 6 de noviembre de 2025

La tormenta.

Estaba anunciado de antemano: Tormentas fuertes en Mallorca. El Aemet avisó y no se equivocó. Algunos de los personajes de casa estaban emocionados. - Es que hace tiempo que no vemos un buen tormentón (dijo uno de los comensales de la Santa Cena) - A mi no me hacen ni pizca de gracia, que queréis que os diga (le rebatió otro) 

- Pues no pienso perdérmelo (gritó, entusiasmada, una de las bolas de polvo mientras jugaba al escondite con otras compañeras bajo los muebles de la salita) - ¡Ayyyy, que nerviooooos ¿A qué hora será el evento!? - Ay, hija, cualquiera sabe. 

El cielo se fue tiñendo con negras nubes que no presagiaban nada bueno y todo el mundo tomó asiento. La cara exterior de la Cristalera del balcón se enfadó porque le tocó bailar con la más fea - ¡Como casi siempre! - Poco después el cielo volvió a ser azul para cabreo de unos y alivio de otros. - ¡Falsa alarma! - El árbol de la calle aprovechó la bonanza para recordar que: - ¡Oído, cocina! Santa Bárbara es la patrona de estos temas. Y hay que recurrir a ella si la cosa se desmadra... En ese momento, me dormí. Me despertó Pascualita cuando, mojada, saltó a mi escote,  - ¡La madre que te parió, jodía!

El árbol de la calle temblaba como hoja en la tormenta: - `¡Que bestia! ¡Casi me arranca de cuajo! ¡Que mal lo he pasado! - Pepe el jibarizado dejó oír su voz: - ¡OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO! (¿dónde están las bolas de polvo?) - Se las llevó el temporal ... snif... snif... buaaaaaaaaaaaaaaaaa

Entre temblores, pánico, llantos, enloquecida por los truenos y relámpagos y furiosas ráfagas de viento huracanado, la Cotilla, viendo que acababa de despertarme tan pancha! , dijo: ¡Eres... rara... hasta... para eso... boba de ... Coriaaaaa...  snif... snif...!

 

 

 

 

miércoles, 5 de noviembre de 2025

Angelicos.

- Mientes más que un político - le soltaron los comensales de la Santa Cena a su compañero, el de las treinta monedas cuando, impulsado por el hambre (esa fue su excusa) contó que comerían, en cuanto desviasen uno de los camiones de ayuda humanitaria a Palestina. - ¿Cómo lo lograrás? - Con mis treinta monedas.

Todos sabían que era mentira pero, por si acaso, decidieron esperar un tiempo por si había suerte y sonaba la flauta, por casualidad.

- ¿Y ese traje? - De político ¡Mira cuántos bolsillos lleva! - Muchos me parecen.- Creo que me he quedado corto. - Encontré a Bedulio en la calle, repartiendo propaganda electoral. - ¿Quién se presenta? - Yo. - (Quedamos boquiabiertos) Prometo hacer un Parque para la ciudadanía 1º mentira. (serán dos) .2ª mentira: No se tirará el puente del tren, tan útil para la circulación de aquel tramo. 3º mentira.¡Se tirará! - 4º Se hará otro Parque Para ello era "imprescindible" deshacerse del que ya hay. - ¡Uep! De eso, nada dijimos los vecinos, hartos de ver caer bajo la piqueta sitios emblemáticos de la ciudad. Pero, tal día como hoy la gente que se levantó temprano fueron testigos del puentecidio llevado a cabo con nocturnidad y alevosía. 

Finalmente, los bolsillos del traje de político corrupto acabaron llenos. Algunos pasaron por la cárcel y, encima les regalamos una ensaimada porque tenemos el corazón blando... 

 

martes, 4 de noviembre de 2025

Ojo al parche.

Los gorriones del árbol de la calle han empezado a entrar en tromba en casa. - ¿Qué pasa? - (grité asombrada ante tanto pío, pío) - Que ya tenemos cerca al "añorado" invierno y creo que, antes, nos ofrecerá alguna de sus habituales rabietas.

Unos vencejos, rápidos como el viento  llegaron de Egipto, poniéndonos a todos los dientes largos. Estuvieron en la inauguración del Gran Museo animando con sus trinos las noches egipcias. - Buenas carreras hemos hecho en aquel enorme espacio. cuidando siempre que, para entrar en ese recinto se tiene que venir "aliviado" de casa.

- ¡Oh, cuantas pegas ponen a todo los humanos. - ¿Que hace un barco enorme fuera del agua...? - Tiene más de cuatro mil años... - Dicen que no tiene ni un clavo.- ¡Se hundirá! - Los dioses los cuidan. - ¿Harán caja? - Como está mandado...

¡Y ya sabéis (gritó un vencejo en vuelo rasante) antes de entrar en el Gran Museo, hay que ¡¡¡ALIVIARSE!!! 

 

lunes, 3 de noviembre de 2025

Despiste, va. Despiste viene.

He tenido que echarle una ojeada de los relatos de setiembre de éste año porque me ha dado el pálpito de que se me pasó felicitar a Pascualita cuando cumplió los 14 años de su estancia entre nosotros. 

¡Catorce años ya y la bruja sigue sin arrugas! ... Ahora comprendo mi despiste de aquellos días: murió Robert Redford. Me siento perdonada por la sirena porque a ella también le gustaba.

Llamé a la abuela: - "¡Vaya por Dios! Con semejante noticia como vas a pensar en otra cosa. Pobrecita mi chiquitina. Habrá que comprarle algo..." - ¡Un Sí, señor y un calle usted! - Salté rápida para congeniarme con ella dándole una idea barata y original pero no tuve éxito. - ¡Porque te tengo lejos que, si no, te tragabas el sofá!

- ¡Avemariapurísimaaaaaaaaaaaaaaaaaa! ¿ Qué le pasa a tu abuela? - Estamos discutiendo a cuenta de Pasc... esto...¡Atchíiiiiis! - ¿Sigue sin dejar al maromo éste? ¡No le da vergüenza! - ¿A quién? - "A tu abuela, boba de Coria" - Esta vez ha faltado poco para descubrir Pascualita. Hay que ver lo nerviosa que me pongo con éstas cosas.

Luego, siguiendo con mi despiste, dije: -  ¡Venga, vamos a brindar por Pasccccc...!

 

domingo, 2 de noviembre de 2025

Acercándonos al invierno.

Estamos en noviembre y la tropa que vive en mi casa empieza a acercarse a la cocina. ¿Acaso ya tienen frío? No, pero lo tendrán. Es cuestión de tener un buen sitio para cuando llegue el invierno.

El único que tiene el sitio reservado es Pepe el jibarizado. Siempre hay quien se queja pero lo cierto es que el único que pasa todo el verano en la cocina es él. Y Pascualita lo tiene muy en cuenta ¡Buena es ella para éstas cosas!

Las bolas de polvo se esparcen por cualquier rincón y ya se han producido los primeros conatos de violencia entre ellas y las COFRE. La escoba y la fregona no paran de trabajar. También Pompilio tiene su parte de culpa porque va a tal velocidad que levanta todas las bolas de polvo que le salen al paso.

Menos mal que está mi primer abuelito para calmar el ambiente contando o mostrando los maravillosos sudarios creados por los virtuosos de la aguja del Más Allá. Como hoy, por ejemplo. Egipto brilla en el firmamento con toda la fuerza de sus dioses y de su civilización. Para celebrarlo, Pascualita luce una peluca adornada con estrellas fugaces a las que conoce de muchos milenios atrás. Como a la sirena la peluca le tapa media cara, nadie sale corriendo cuando la ven. Las COFRE lo agradecen.

sábado, 1 de noviembre de 2025

Vaya chasco.

Cantando bajo la ducha me quedé afónica. No hay duda de que puse toda mi pasión en la canción y, de echo, recibí un aplauso extraordinario, espectacular, algo fuera de serie. - ¡Caray! (pensé) Tendría que darme una vuelta por el Teatro del Liceo para que me escuchara cantar alguien importante.

Con el ego subido a más no poder, salí del cuarto de baño como si fuese una prima dona, Quise agradecer el aplauso pero no salió ni una sola palabra de mi boca. El aplauso se reanudó. Fue tan largo que me empecé a escamar. - Vale, vale, ya está bien (quise decir pero estaba muda) 

Por la ventana del baño entraron la Urraca con Pascualita al hombro. Se habían echo muy amigas y eso me daba que pensar, sobretodo cuando al dúo se unió el árbol de la calle y la Cotilla. 

Reptando por el pasillo, la sirena llegó al balcón. La Cristalera se abrió de par en par: - Pasad, pasad, ¿Cómo se os ha dado el día? (preguntó) Algunos gorriones protestaron furiosos: - ¡Esto  tendrá consecuencias! ¡Nos quedaremos sin casa! 

Un furgoneta de Parques y Jardines aparcó junto a la acera. Los operarios sacaron una escalera que apoyaron en el tronco del árbol de la calle: - ¡Oh, no! ¡Oh, noooooo! Gritaron a la vez la Urraca y la Cotilla. - ¡Bingoooooo! (la exclamación resonó en toda la calle) - ¡Aquí está el botín, En la copa del árbol!

La Urraca huyó volando. La Cotilla se escondió en su piso del 4º . Pascualita reptó a toda velocidad pasando bajo los muebles y escondiéndose en la pila de lavar del comedor. Una bola de polvo preguntó porque me aplaudieron antes. Contestó Pepe el jibarizado: - OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO: (¡porque no cantará en un mes por lo menos!)

jueves, 30 de octubre de 2025

Que lista.

Desde que la Cotilla corrió la voz de que en casa vivía una ladrona, tememos todos los días a Bedulio montando guardia junto al árbol de la calle. - ¿Por qué no ha dicho que no somos ni usted ni yo... - ¿A qué vienen esos puntos suspensivos, boba de Coria? - Pues que a mi no me persigue la mafia china del señor Li. - Que lengua tienes, niña. Una cosa es robar y la otra es recoger cosas que no son de nadie porque están abandonadas y para que se lo lleve otro, me lo llevo yo.

La vecindad dio su opinión sobre el caso: cuando pasaban a nuestro lado alguien decía ¡ojito con las carteras!

Pasaron unas semanas y allí no robó nadie. Bedulio se aburría como una ostra. Le bajé una silla plegable y aunque dijo que el reglamento le prohibía estar sentado mientras vigilaba, acabó sentándose. Otro día le bajé un periódico. Y como sigue haciendo calor, le bajé un botijo que él colocó a la sombra del árbol de la calle.

De repente, un día sonó la estridente voz de una vecina: - ¡Me han robado!  - Alguien oyó murmurar a Bedulio: - Que poco dura la alegría en casa del pobre, ¡mecáchis. Con lo bien que estaba ahora.

Poco a poco la calle traía el eco de los damnificados y una mañana, al abrir el balcón, encontramos una manifestación pidiendo que noa fuéramos de allí: - ¡¡¡No hemos sido nosotras!!! pero nadie nos oyó.

Pompilio trajo la solución: la urraca, que es más lista que el hambre, aprendió a abrir su jaula. Se hizo amiga de Pascualita y todos los días la medio sardina, subida a lomos del ave. volaban por los cielos de Palma sin que lo supiese nadie. Y afanaban cuanta cosa valiosa brillante llamaba su atención que el escondite  .Les gustó tanto este "juego" que acabaron montando una sucursal de Objetos Encontrados "por casualidad" en dos nidos vacíos y cercanos.

miércoles, 29 de octubre de 2025

¡Shiiuuuiiiiiit, pom!

La Cotilla ha llegado a casa hecha un basilisco: - ¡La madre que lo parió! (gritó al entrar) - ¿Qué le pasa, mujer? - Me he encontrado con la mafia china con el señor Li al frente preguntándome: ¿Dónde estal? - ¿Quién? - ¡Tú sabel! ¡Quielo mi joya blillante! -  Se ha empeñado en que tengo una joya ¡Que mal le sienta el sake a ésta gente!

 - Y usted que mala fama tiene. Pues sí. Hubo una joya que brillaba tanto que llamó la atención de una ladrona de campeonato: una urraca. - Vaya cuento chino... - ¿No ha visto la tele éstos días? Han robado en el Louvre y según parece no a sido usted jajajajaja

La Cotilla salió de casa dispuesta a informarse. - ¿Por qué no usa internet? - Mi amigo el trapero recorta de los periódicos cualquier cosa por inverosímil que parezca.

Al día siguiente, la vecina llegó de sus trapicheos con ojeras hasta el suelo. Colgada de un hombro llevaba la bolsa sinfín. En la otra mano llevaba una jaula con ¡una urraca! - ¿No me diga que ha encontrado el broche brillante? - Naturaca. - A ver ... ¡Oh, no - Volvíamos a tener el problema en casa y la guillotina a los pies de mi cama.

martes, 28 de octubre de 2025

Que susto.

Las bolas de polvo estaban extrañamente silenciosas y apelotonadas bajo el aparador. Por otro lado hacía horas que no veía a la sirena, claro que habiéndole pedido asilo familiar lo lógico era que estuviera escondida por el árbol de la calle.

La abuela aparecía en casa a cualquier hora. - "¿Qué, seguimos sin saber nada del broche brillante?" (preguntaba) - Sé lo poco que hablan de ello en los telediarios... - Después nos sentábamos a hacer conjeturas a cuenta de lo que haríamos con la joya.

- "¿Tu te la quedarías, nena?" - ¡Nooooo! A ver si la encontramos, la devolvemos y desaparece de mis sueños la dichosa guillotina. - "¿Y si te preguntan los franceses que de dónde la has sacado qué dirás: DE MI CASA?" - Claro... aunque no suena muy bien. Huy, en qué lío nos hemos metido... o NOS han metido. ¿No será cosa de la Cotilla? - "Lo pensé pero se la ve tranquila" - ¿Del señor Li?  - "No"

Siempre acabábamos sin encontrar la respuesta.

De repente un pájaro grande, blanco y negro, entró por el balcón y se posó bajo el aparador. Temblando como conejos, nos acercamos al sitio, escoba y fregona en mano, para echar al pájaro de mal agüero que, batiendo las alas expulsó al montón de bolas de polvo.

Pascualita, pillada in fraganti, reaccionó tarde y la Urraca, ladrona de objetos brillantes, salió por donde había llegado con el broche francés en el pico. 

Esa noche la guillotina había desaparecido.

 

lunes, 27 de octubre de 2025

Echando la tarde...

 Fue tal el escándalo que formó la Cotilla cuado fue mordida por Pasculita que hasta salimos en la televisión

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 Fue tal el escándalo que montó la Cotilla cuando fue mordida por Pascualita que hasta la televisión vino a hacer un reportaje bajo el lema: Gritos y sonidos de las Baleares, desde los cromañones hasta nuestros días.

Tuve que pedirle asilo familiar al árbol de la calle: - Serán, solo, unos días hasta que se calme el revuelo. Sobre todo, que no se te escape. Nadie debe saber que existe. - Me dijo: - Vaaaaale... ¿Podré ver le broche de vez en cuando, nena?

- ¡Ostras, el broche! - Me había olvidado de él con tanto jaleo. Media hora después confirmé que el broche había desaparecido y con él, Pascualita. 

Las piernas me temblaban. Durante la noche tuve una pesadilla: una enorme guillotina, colocada a los pies de mi cama, no deja de subir y bajar haciendo un ruido siniestro. No sabía qué hacer hasta que, desde la cocina, llegó la voz de Pepe el jibarizado. - ¡OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!  

- Ay, que a gusto me he quedado. Tenía un hipo atravesado desde que me he levantado... ¿De qué hablábamos, nena? -Del broche. Antes hay que encontrarlo. - ¿Merece la pena? - Por supuesto, caballero del alto plumero y otras zarandajas ¿Por qué no - ¡Ah, a mi que me registren que me voy pa Cai.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

domingo, 26 de octubre de 2025

Que mala es la envidia.

Estaba sentada en el comedor, pensando. Igual que hacían los personajes de casa. Al principio hubo quejas: - ¿Que qué se nos ha perdido a nosotros para dejarnos las cabezas como bombos? - No tengo práctica en ese trabajo... Uf, es complicadísimo. - Los comensales de la Santa Cena eran más expertos que los demás porque siempre estaban pensando triquiñuelas que les permitieran comer... aunque nunca sacaban nada en claro.

Las dos caras de la Cristalera empezaron protestando y acabaron como de costumbre, peleándose. Las bolas de polvo ni se inmutaron: - ¿Para qué? (dijo una) - Para ná. (le contestó otra)

La abuela colocó a la sirena en plan broche, sujeto a su blusa de Christian Dior. Lucía bonito en la seda y ocurrió en el momento en que la Cotilla, que salía de su cuarto, fue deslumbrada por un nuevo arco iris. 

- ¡Caray, vaya luminaria! ¿De dónde sale? - Tardó ná y menos en encontrar el broche. - Que suerte tuviste (le dijo a la abuela rezumando envidia cochina) de cazar a Andresito después de la faena que le hicimos a tu primer marido. - ¿"A qué viene hablar de eso ahora?" - Viene a que yo tendría que tener un tanto por ciento por el trabajito... ¡Regalame el broche!

La Cotilla tiró del broche sin sospechar que la jodía de Pascualita, al verla, le arreó tal mordisco que, en un suspiro tuvo una gigantesca nariz que me rio yo de la de Pinocho.

sábado, 25 de octubre de 2025

El robo del Louvre.

 Tenía que contarle a alguien lo del broche de la sirena tenía que comentarlo con alguien porque soy propensa a la verborrea y se lo soltaré al primero que vea. Eso no puede ser. Sería peligroso para Pascualita si la descubrían.

Llamé a mi primer abuelito pero no estaba "operativo". Los grandes modistos y modistas, están terminando de crear las últimas creaciones, Primavera-Verano,  de los  nuevos sudarios para el año que viene. ¿Y quién es el modelo favorito de éstos artistas de la aguja?  ¡Mi primer abuelito! Cuando le llamé me dijo: - Estoy estresado, nena. - Lo único que he sacado en claro es que en el Más Allá también hay quien se estresa... Que cosas...

Llamé a la abuela: - Tengo que contarte una cosa... - Madame decir que no está en casa. - ¡La madre que te parió GeoooorgeBrexit! - Costó un poco pero, finalmente, le pasó el teléfono a mi señora abuela: - "¿Qué pasa en Cádiz, nena?"

Le conté lo del broche brillante y dijo: - "¡Ves abriendo la puerta que vengo enseguida!"

Y así fue. - "¡A VER ESE BROCHE, BOBA DE CORIA! ... 

- Justo lo que pensaba ¡Es de Eugenia de Montijo! - No conozco a esa señora. - ¡Pertenece a Francia! - Una porra. Yo lo encontré ¡EN MI CASA! Santa Rita, Santa Rita, lo que se da, no se quita. 

viernes, 24 de octubre de 2025

Cambios generacionales

Recogí el broche del suelo. Era bonito pero lo que me llamó la atención fue que brillaba mucho. Parecía recién echo... Así que el señor Li  va a vender bisutería fina (pensé) 

Sentada en el suelo del balcón jugaba con los rayos de sol. Era bonito ver a los los cristales descomponerse en montones de arco iris. 

La sirena llegó hasta mi reptando y quedó perpleja ante tanto colorido pero en cuanto quise cogerla no me lo permitió. Es más, me agarró de un dedo mientras mostraba su pequeña boca de tiburón abierta de par en par. -¿Quieres comerte mi dedo? ¡¡¡SOCORROOOOOOOO!!! 

 En éstas estábamos cuando apareció mi primer abuelito que venía preguntado a santo de qué formamos, tanto jaleo. - ¡Porque he pensado que, de ahora en adelante,  Pascualita irá enganchada en ese broche y arrinconaremos el adefesio que ha llevado hasta ahora para pasar inadvertida en las reuniones en las que haya gente extraña.

Ha gustado la idea de cambiar de broche y nos dieron las tantas  brindando por ello.

 

jueves, 23 de octubre de 2025

¡Vaya...!

Las ramas del árbol de la calle repiqueteaban en la Cristalera sin cesar. - ¡Para ya, animal de bellota! (se quejaba ésta) ¡Me vas a romper! - No es culpa mía sino de este viento huracanado que se nos ha colado en el Barrio.

Siguieron discutiendo hasta que se escuchó un CRIS! - ¡Lo sabía! Ya estáis llamando a los de Carglas. - El viento se encrespó más aún. - Jijijijijijijiji Ni que fuerais el parabrisas del rolls royce que he visto en la calle.

¿Qué hacía el rolls de los abuelitos por aquí? - Quise asomarme al balcón pero estaba clausurado. - Dichoso viento, Molestas más que una pestaña dentro de un ojo.

Bajé a la calle dejando la puerta de casa abierta. Fue solo un minuto lo que estuve fuera pero bastó para que se colaran tooodas las hojas secas que corrían de acá para allá sin encontrar un lugar ameno donde cobijarse. 

Mientras todas buscaban acomodo, la Cotilla, cargada de velas, velitas y velones, entró en casa como una exhalación. A penas me dio tiempo a decirle: - ¡Se le ha caído algo! - Ni me oyó. De repente me entró curiosidad por ver qué había encontrado "abandonado" cerca de la tienda de los chinos del señor Li... ¿Un broche antiguo?

miércoles, 22 de octubre de 2025

Veremos a ver...

- ¡Que bien se está en Palma ésta noche, en una terraza del Borne! Como música de fondo, una guitarra flamenca que me ha llevado en volandas hasta un banco de Sevilla, junto a su catedral donde disfruté del regalo de otra guitarra rompiendo el silencio con sabiduría.

Mi primer abuelito estaba ansioso por meter baza en mi soliloquio: - Pero... , nena... - Mientras yo seguía dándole vueltas a mis frases. Finalmente, viendo que por las buenas no lograba nada, se decidió por lo más efectivo: - ¡Para, nena! ¿Has visto algo que valga la pena? - ¡Claro! - Menos mal. ¿Asi que crees que puedes haber encontrado ¡por fin! al perfecto padre de mi bisnieto?

Me quedé sin habla durante un rato, aturdida ¿Qué estaba pasando? ¿Mi primer abuelito TAMBIEN VA A DARME LA VARA CON TEMA DEL BISNIETO? 

- Claro, nena.  Me he dado cuenta de que, aunque yo esté en el Más Allá, el bisnieto también será mío, no de Andresito.

Me doy por vencida. Mañana iré a la tienda de los chinos del señor Li y compraré un muñeco que pueda hacer pasar por un bebé. !Y santas Pascuas!

 

martes, 21 de octubre de 2025

Anda que...

Hoy las Islas huelen a aceite caliente. A freiduría. Solo hay que seguir el olor ... y acabaremos frente a una cola esperando, pacientemente, que nos toque el turno para comprar ¡buñuelos buenísimos! 

Hoy, 21 de octubre. ¡Son las Virgenes! o ses Verges 

Anoche se dieron serenatas a las chicas solteras, hubo invitaciones a los músicos y cantantes por parte de las familias de las chicas donde no faltaron ¡Bunyols i vi dolç!

Yo he echo la peregrinación en busca de los ricos buñuelos de patatas y me he puesto como el Quico. Seguramente me han cantado Clavelitos pero como duermo como un lirón, no me he enterado de nada... ¿Qué no me ha cantado nadie? No puede ser porque es sabido que soy soltera...

- Sí, hija, sí. Y lo que te rondaré, morena. Tu abuela le pone cirios a tirios y troyanos pero ni por esas te sale novio. 

- Y Zarcozy en la cárcel... (murmuré) - ¿Habías pensado en él para lo del bisnieto, nena? (comentó mi primer abuelito, con las cejas levantadas) - Pues...

lunes, 20 de octubre de 2025

Esta vez no fue culpa mía.

La abuela llegó vistiendo unas medias rosa-torero. Eran las tantas de la madrugada y subió a casa para que la viera. Venían de la cafetería El Funeral donde habían celebrado la colocación del retrato, en la Pared de los Finados, del último socio en irse. 

Fueron incontables los brindis en su honor. Se bailó rock and roll desde el primero al último minuto. - "Lo hemos pasado fenomenal, nena" - Después cambió de tema señalándome las medias. - "¿Qué te parecen? " 

Debo decir que, a esas horas brujas de la madrugada, no me parecían NADA. - "Voy a ponerlas de moda, con taconazos de aquí te espero" Y empezó a celebrar el futuro éxito a base de lingotazos de chinchón. A todo esto Andresito dormía en el sofá de la salita. Geooooorge, el mayordomo inglés, bebía  té para no dormirse porque tenía que conducir. No sé la de viajes que hizo a cuarto de baño.

Fueron pasando las horas hasta que, de repente, la abuela se puso a roncar como si fuera un fuelle.

Sobre las doce del mediodía la Cotilla me despertó. - Que dice tu jefe que si vas a ir al trabajo para soltarle una perogrullada como siempre que te escaqueas, porque se te ha muerto un familiar cercano... del siglo XVII, vale más que te quedes en casa y le evitas el sofocón al pobre hombre. - Dije ¡Ostras, Pedrín! para quedar bien... y seguí durmiendo.

 

viernes, 17 de octubre de 2025

La pelea...

En casa se vivían momentos intensos. La mayoría no ha visto una caza en directo y mucho menos entre un gato y una medio sardina. Los comensales de la Santa Cena preguntaban si, una vez acabada la caza, los restos del perdedor se repartían entre el personal asistente al espectáculo. Nadie sabía nada.

Pascualita, después de afilarse las uñas siguió con su poderosa mandíbula. Y, a todo esto, el gato sin enterarse de nada. Alguien preguntó: - ¿Está bueno un gato? - Desde la cocina llegó la voz de Pepe el jibarizado: - ¡OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO! 

Llamaron a la puerta. Era la vecina del tercero buscando a su gato: - No lo he visto, no... - Ultimamente viene mucho por aquí... - ¿Ah, sí? ... No lo sabía. - ¿La Cotilla no te ha contado nada? ¿Estás mala? Toséis mucho en ésta casa... - Es alergia a gato... - ¿Tenéis uno? Si la envidia fuera tiña no pararíais de rascar. - ¡Oiga! - No me dejó meter baza la tía.

Poco después empezaron, de nuevo, las toses, estornudos y el moqueo: - ¡El gato está en casa!  (grité) - Había llegado el momento de la verdad. 

Reptando con la fuerza de su hermosa cola de sardina, Pascualita apareció delante del balcón por el cual se coló un rayo de sol y se auto nombró "Foco de la pelea".  Con un gesto teatral, la sirena se desplomó. El gato entró en escena pavoneándose mientras la Alergia nos hacía tararear, a golpes de tos, el Brindis de la Traviata.

El gato se relamió ante la hermosa sardina que iba a merendarse en un visto y no visto. Se acercó, la olió y cuando iba a abrir la boca, ésta quedó clausurada por unos dientes terribles que anunciaban: ¡¡¡ ESTE ES MI TERRITORIO, MARIANO !!!

Pascualita, como ganadora, nos dio la vara durante días, pero la perdonamos porque al librarnos del gato también lo hizo de la Alergia. Y aquí paz y después, gloria..

 

jueves, 16 de octubre de 2025

¡A cazar!

Mi casa se ha convertido en un auditorium  donde se escuchan toses y estornudos sin parar y en todos los tonos musicales.

Del cuadro de la Santa Cena surgen riachuelos que van a parar al mar (como dijo el poeta). Pompilio llega saltando de charco en charco con su carga de nuevos calcetines divorciados y sin dejar de estornudar.

La bolas de polvo están más enfadadas que un mono porque van todo el día mojadas y no han comprobado que el agua no es bueno para su salud.

El árbol de la calle está harto de recibir "perdigones" de saliva de todo bicho viviente y ha puesto a sus ramas más grandes como parapeto, cosa que no les ha sentado bien. Las he escuchado hablar entre ellas de Independencia.

La solución a lo que está pasando me la ha dado el mayordomo inglés de la abuela que han venido a visitarnos. Fue entrar en casa y ponerse, ambos, a toser y estornudar como posesos. - ¡Esto ser epidemia, madame! ¡¡¡HELP!!!

Cinco minutos después el rolls royce "volaba" por las calles del barrio. Esto me dio que pensar: ¿quién nos ha visitado últimamente? hum... hum... hum...  ¡Ya está! ¡EL GATO DE LA DEL TERCERO! 

Un destello en la zona de la pila de lavar del comedor aclaró más las cosas: Pascualita se afilaba las uñas de sus manos palmeadas, preparándose para un día de caza.

miércoles, 15 de octubre de 2025

El gato de la del tercero...

 Al pasar junto a la puerta del cuarto de la Cotilla, me pareció que allí se estaba originando una pelea. Estuve a punto de llamar a la puerta pero la prudencia me echó para atrás: - ¡Quieta, parada! (me dije) que lo mismo es la Mafia china del barrio y me montan un pipote

.El escándalo era impresionante. Por supuesto que los vecinos, que parecen estar siempre de vacaciones, preguntaban hasta por el número de la lotería que tocó en el primer sorteo que se hizo. - ¿Qué pasa en tu casa, nena? - A mi no me pregunte que no me agrada hurgar en la vida de los demás. Aunque, si quiere saber la verdad, saque una latita de berberechos, unas birras, pan del día... ¿No querrá que yo lo ponga todo, vecino.? - ¿Qué pone usted, si puede saberse?  - La historia y las ideas.

Total, que la idea cuajó y me invitaron al piscolabis porque soy la dueña de la casa.

Las conjeturas salieron a relucir: - Por lo que llevo oído desde hace horas... en ese cuarto se pelean un cocodrilo contra un hincha del Atlético Baleares...  - ¡Avemariapurísimaaaaaaaa! (La voz de la Cotilla se escuchó alta y clara) ¿Qué hacéis en mi cuarto? - ¡Ni lo hemos pisado, señora! 

La vecina entró en su habitación dejándonos boquiabiertos su enorme valor al hacerlo sin arma con la que defenderse. El PAPAM de la puerta al cerrarse nos dejó con el corazón en un puño. El silencio nos rodeó. 

La Cotilla iba agrupando camisetas del Baleares junto a las de Lacost del top manta, mientras remugaba sin parar: - ¡Dichoso gato del demonio!S¡Si te cojo comeremos, conejo con cebolla!!! El pastel, para mañana.

 

 

martes, 14 de octubre de 2025

Cosas de Palma.

La noticia que recorrió el mundo, decía así: - Ha llamado la atención un caso ocurrido en Palma a cuenta de una Dana, anunciada como virulenta, que tiene boquiabierto a cualquiera que no sea mallorquín. 

Entrevistada una pareja mallorquina que pasa unos días en Londres, contestaron con la tranquilidad que nos es habitual. - ¿Y qué quiere que le diga pero? Son cosas que pasan, idò... 

El reportero de la BBC, incrédulo, llegó a pensar que los mallorquines se reían en sus barbas en merecido pago por llenar la isla de guiris, en verano. 

-  Mire el video que nos ha mandado nuestra hija desde Palma: - El agua embarrada corría sin control arrastrando ramas caídas, contenedores de basura haciendo carreras por la calzada, etc. pero lo que realmente llamaba la atención era la gran cantidad de coches perfectamente aparcados a ambos lados de las calles. 

- ¿Cómo ha ocurrido éste fenómeno? -  Dicen que la Dana ha comentado que estaba cansada de hacer siempre lo mismo y ha querido innovar ¡Idò!

lunes, 13 de octubre de 2025

Alguien se ha dejado abierto el grifo ...

La voz alterada del árbol de la calle me despertó y me asomé al balcón, en pijama y con muy mal café. - ¡Cierra de una vez esa bocaza de madera! - Pero si no estoy cantando, nena? - ¡Gritas y eso me despierta, animal de bellota. - 

Luego me enteré que lo que esperaban los plataneros de las calles se les había ido de las manos. Ha llovido como si no hubiera un mañana ¡Menos mal que solo queríais ducharos- ¡No se puede beber chinchón cuando se va a trabajar! ¡La que habéis liado con el agua! ¿Es nuestra calle?

Sí, lo era pero anegada estab.a irreconocible. - De pronto se levantó un viento fuerte que venía contra corriente. El vendaval aupaba a las ola haciendo que cambiaran su tumultuoso camino. Poco tiempo después las olas entraban en nuestras calles arrastrando coches hacia sus casas. Devolviendo cada cosa a su sitio.

- ¡Nos ha costado pero lo hemos conseguido! (gritó la ola con pinta de jefazo) ¡Los coches aparcados y Pascualita en tus manos! Está un poco pachucha porque el agua de lluvia no le sienta bien.

La cogí como si fuera un colgajo. Con dos dedos. Y me obsequió arreándome un mordisco en la mano. Ahora juego al tenis sin raqueta ¡Y gano!

domingo, 12 de octubre de 2025

Vaya por Dios...

De repente la calle se convirtió en rio caudaloso. - ¡Anda la osa! ¿de dónde sale éste? - Los vecinos y vecinas, alertados por el ruido del agua, se asomaron, curiosos, a ver el espectáculo. En casa pasó tres cuartos de lo mismo. Las bolas de polvo se empujaban unas a otras. - ¡Nunca hemos visto nada igual! ¡Que fuerte!

Cabalgando sobre una ola vimos pasar a Pompilio intentando domarla como si fuera un caballo. Las bolas de polvo gritaban animándolo: - ¡Eres mi ídolo! - Y sin pensárselo dos veces, se lanzaron al vacío convirtiendo el balcón en un alegre trampolín. Entonces, llevadas por la emoción del momento las bolas de polvo de las otras casas también saltaron en medio de una gran algarabía.

Desde lo alto de la copa del árbol de la calle, mi primer abuelito disfrutaba del jolgorio envuelto en un sudario de seda roja llena de truenos y relámpagos.

Pascualita dormía en el interior del barco hundido hasta que sonaron los truenos y muy enfadada subió a la superficie de la pila de lavar del comedor. Cambió el enfado por participar en la juerga de las bolas de polvo. Y se lanzó al agua llevando tras de sí mis gritos: desgarradores: - ¡Noooooooooooo! ¡Es agua dulceeeeeeeeeeeeeeeee!

sábado, 11 de octubre de 2025

A río revuelto...

Unos nubarrones negros están adueñándose del barrio.  Los vecinos salen a ventanas y balcones a ver que pasa. - Parece que habrá jaleo... (dijo alguien) - Voy a quedarme aquí porque en la tele no dan nada bueno. ... - Habrá tormenta... 

Quienes estaban más dicharacheros eran los árboles de la calle: - ¡Hoy tocará baño, señores! - Y los de Parques y Jardines sin arreglarnos ¡con lo bien que nos sentaría una poda a fondo! - Siempre te estás quejando, tío plasta. 

- ¡Avemariapurísimaaaaaaaaaaaaaa! Menos mal que no me ha pillado la tormenta. (dijo la Cotilla que venía corriendo y cargada de velas , velitas y velones)  ¿Ha dejado vacías de luminarias a sus iglesias?... -  Soy previsora. En medio de las tormentas surgen apagones y... - . ¿Pero cuanto tiempo vamos a estar a oscuras, según usted? - Siempre habrá vecinos que no tengan velas... ¿No has oído decir: a río revuelto, ganancia de pescadores, inculta? 

Mientras la Cotilla me "instruía" me fijé en las muchas cajas de velas nuevas que iba amontonando en la mesa del comedor: - ¿Las ha robado? - ¡Esa boca, niña! Estaban abandonadas en la acera. No eran de nadie y para que se las lleve otra, me las llevo yo. 

- ¡Nenaaaaaaaaaa! (gritó alguien) - Me asomé al balcón. Tres chinos jóvenes preguntaron si había visto a la Cotilla. - Señol Li buscal.l a Cotilla ... ¿Estal en casa? - A través de la Cristalera vi a la vecina moviendo los brazos como aspas de molino diciendo ¡NO!


 

miércoles, 8 de octubre de 2025

Cuentos chinos,

 Una noche, la Luna llena se vistió de rojo mientras el aullido del lobo atemorizó a los vecinos del barrio. 

Fueron pocos los que sacaron la basura esa noche. La única persona que respetó las ordenanzas del Ayuntamiento fue Caperucita Roja. Ella no le temía al Lobo Feroz porque era sorda como una tapia y el aullido le entraba por una oreja y le salía por la otra.

Caperucita estaba con su abuelita como Pedro con la guitarra. Además, corría que se las pelaba. Su madre siempre la aprovisionaba de tapers llenos de cosas ricas para que, si se topaba con el Lobo, compartiesen la comida como buenos hermanos.

Pero tanto va el cántaro a la fuente que a veces se rompe. Y ocurrió que, en lugar de encontrarse con el Lobo Feroz, Caperucita se topó con Pascualita, más enfadada que un mono y se lió a mordiscos contra la Cotilla por haberle pisado su hermosa cola de sirena.

Dio la casualidad de que no le gustó nada de lo que había en los tapers y pegando una patada a la cestita la mandó a tomar viento. ¡Menuda trifulca se armó cuando la abuelita se quedó sin el queso, el pastel y la jarrita de miel! Sobretodo de esto último porque la jarrita se rompió y todos quedaron pringados.

Seguía la discusión cuando una Abeja Reina vino a fundar una nueva colmena en el árbol de la calle. - ¿Piensas quedarte aquí por la patilla, Majestad? Pues son tropecientos euros de alquiler. Que lo sepasssssss.

 

 

lunes, 6 de octubre de 2025

Pues bueno, pues vale...

Pascualita ha encontrado la horma de su zapato. Ya sé que no tiene pies pero es una forma de expresarme, María de la O. Estoy segura de que el conocimiento entre ellas viene de lejos porque ambas son más antiguas que andar palante.

La más jovencita es la Esfinge, mitad león, mitad persona. La otra es mitad pez, mitad persona. Dos personajes raros, raros. Y con un genio de mil demonios. Tengo entendido que llevan milenios sin hablarse hasta que, de repente sintieron que tenían muchas cosas que contarse y ahora hablan sin parar.

Pascualita, al ser tan pequeña como una sardina en aceite, viste minifalda y canta Quince años tiene mi amor, noche y día. La Esfinge, a la que teme el Tiempo, ha echo dúo con el árbol de la calle y cantan el Brindis de la Traviata en bucle. ¡Menudo tostón!

Y de repente, cada vez que se habla de la Flotilla por la Paz sale el careto de Pascualita en todas las televisiones mezclado con con infinidad de personas. Es una buena manera de pasar desapercibida. 

Adivina quién soy. Es el título que ha buscado a un nuevo concurso televisivo de esos que duran dos días y medio y pare usted de contar.Me gusta más: Pare usted de contar

 

 


 

domingo, 5 de octubre de 2025

Como la vida misma...

El elefante estiró su trompa hasta la copa del árbol de la calle. - Vaya, ya tenemos aquí a San Serenín del Monte haciendo como que no cotillea pero ¡anda que no! Todo cuanto personaje se pasea por mi casa no hace otra cosa que cotillear. Y el elefante que paseaba por mi barrio no quiso ser menos.

Las dos caras de la Cristalera rezumaban envidia cochina porque nadie les echaba cuentas cuando ellas tenían dos caras y el elefante solo una trompa. ¡Ya ves tú que mal está repartido el mundo!

Los comensales de la Santa Cena andan como pollo sin cabeza dándose golpes de pecho en plan arrepentimiento por haber cedido al hambre canina. Pascualita se hace cruces - ¿No tienes hambre? ¡Pues come! luego una buena siesta y aquí paz y después, gloria.

 

 

 

sábado, 4 de octubre de 2025

¡A comer tocan!

La algarabía que han montado los gorriones que viven en el árbol de la calle ha llamado mi atención: - ¿Qué pasa, vecinos? ¿A qué viene tanta escandalera? - Están comiendo a dos carrillos. Tienen la boca llena, por eso no pueden hablar (explicó el árbol)

Los comensales de la Santa Cena abrieron ojos y orejas para enterarse bien sobre qué tecla  tocar para poder aprovechar y comer ellos también. - ¡Son mosquitos! - El árbol tuvo que gritar para hacerse oír. - ¿Seguro? Pues va a ser que NO vamos a comer eso.

De la cocina llegó la voz de Pepe el jibarizado: OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO - Tiene razón Pepe. - Yaaaa... pero no es lo mismo pan que mosquitos...- Mi primer abuelito había traducido el refrán dicho por Pepe: .Donde hay hambre no hay pan duro.

- ¿A qué viene tanto mosquito? - A una subida del calor, supongo... ¿Qué,, los probamos?

Algún comensal se hizo el remolón pero la tentación y sobre todo,el hambre canina, pudieron más y dejaron entrar a los mosquitos en el cuadro donde fueron recibidos por doce bocas dispuestas a todo.

Más tarde hubo conatos de arrepentimiento. - No debimos haberlo echo... - No puede ser pecado porque un mosquito no es un pollo... 

Pascualita, persiguiendo a una nube de mosquitos que revoloteaban en el cuadro, acabó con ellos, cansada de sufrir picaduras, llenándose la boca con ellos y tragando agua de mar de la pila de lavar del comedor. Unos sonoros eructos dieron fe de lo bien que les había sentado, a todos, la comilona.

viernes, 3 de octubre de 2025

¡Jopé!

- "Nena, te mando a mi marido, Andresito, para que lo cuides mientras yo esté de flotilla ... " - ¡¿De qué?! - "Con los barcos que marchan rumbo a Gaza" - ¿Te han enrolado... ? Pero si tu te mareas solo con pensar que el barco puede moverse. - "Me dijeron que me sacarían en primera plana de los periódicos y las teles" 

La abuela estaba contenta. Sería famosa, aunque no le dijeron que era por ser la persona de más edad que participaba. - ¡Huy, si llega a saber que este era el motivo, hunde la flota entera y se queda tan pancha!

Andresito me miró. - No me descubras, nena. Tú abuela no paraba de decir ¡Que envidia me da ésta gente! ¡Yo quiero ir! Mueve tus influencias políticas para que me hagan un hueco  en uno de los barcos. Consiguelo... ¡o nos divorciaremos! . No me quedó más remedio que aceptar lo que me ofrecieron, por ser la más vieja ... ¡Ay, Señor, como se entere ¡Me capa! - No me gustaría estar en tu pellejo. - Me aseguraron que no dirían nada...

Fue poner la tele y salió una foto, no muy agraciada, de LA CENTENARIA ABUELA que nos acompañará los días que haga falta... - Andresito había perdido el color -¡Oh, noooooo! Soy hombre muerto - Pues sí (dijo mi primer abuelito que miraba compungido a su sucesor) - Te lo digo por experiencia...

 

 

jueves, 2 de octubre de 2025

Menuda faena.

Ha entrado en casa una mariposa de hermosos colores irisados. ¿De dónde venía? - Tenía que saberlo y mi primer abuelito no estaba a la vista para preguntárselo. Está atareadísimo probándose los sudarios de la temporada Otoño-Invierno. 

La mariposa revoloteó inspeccionando mi casa con ojo clínico. Se la veía cansada y le preparé agua con azúcar. Fue mano de santo. Una vez recuperadas las fuerzas se fijó en la pila de lavar del comedor y decidió posarse en las algas que asomaban del agua de mar. 

Las bolas de polvo contuvieron la respiración y otro tanto hicimos los que pensamos que corría peligro inminente de ser devorada por Pascualita que, en éste momento estaba en el barco hundido.

El árbol de la calle cerró la bocaza de madera.Todos evitamos hacer ruido. Los comensales de la Santa Cena, desde dentro del cuadro movieron sus brazos como si fueran aspas de molino al ver emerger a la sirena. Entonces ocurrió lo inesperado: la mariposa , de un vuelo corto, vino a colocarse sobre la cabeza de Pascualita, desenrolló su trompa y con ella acarició a la medio sardina que, emocionada, se estremeció.

Se creó una atmósfera agradable, simpática, cariñosa y... ¡Vaya, todo se fue al garete cuando Pepe el jibarizado, harto de que nadie le explicara lo que estaba ocurriendo, gritó enfadado: - ¡OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO! Y como una pompa de jabón, la atmósfera agradable, etc. etc. ¡EXPLOTÓ!

 

miércoles, 1 de octubre de 2025

Todos a favor de mi primer abuelito.

Bedulio ha vuelto a patrullar las calles del barrio me ha dicho la Cotilla pero, por prescripción facultativa, no debe pasar por nuestra calle. Por lo menos hasta que se descubra a santo de qué pierde los papeles.

Sería muy fácil para mi decir el porqué a su jefe: Mire usted, Bedulio tiene alergia al alma de mi primer abuelito.  Y no sé por qué. Es muy educado. Le gustan las bromas y exhibirse con los sudarios de alta costura que realizan para él los grandes modistos que ya habitan el Más Allá. Sin embargo el árbol de la calle me ha recomendado que no lo haga: - Los vivos se toman estas cosas muy en serio. Lo menos que pueden hacerte es ponerte un sambenito de Amiga de los fantasmas.

Mientras tomaba el cola cao con Pascualita comentaba estas cosas con el resto de personajes de casa. Los comensales de la Santa Cena pusieron a Bedulio a caer de un burro: - ¡Pero si tu primer abuelito es un encanto! Si no fuera por él no nos entenderíamos entre nosotros porque mira que se hablan idiomas en ésta casa.  Todos estuvieron de acuerdo. 

El abuelito, rojo como un tomate, disfrutaba escuchado las alabanzas que recibía: - ¡Basta, por favoooooooor! ¡Aaayyy, como os agradezco estas palabras inmerecidas.... jejejeje - Entonces de escuchó la voz de Pepe el jibarizado desde el estante de la cocina: - OOOOOOOOOOOOOOOOOOOO ... - Gracias, ... ¡Buaaaaaa! Pepito - La emoción pudo con él.

martes, 30 de septiembre de 2025

Falta agua.

Los Hombres y Mujeres del Tiempo han dicho que lloverá. Mucho. Y he corrido a colocar, a la triste y solitaria maceta del balcón, pegadita a los barrotes para que se duche sin tener que gastar agua de la Red.

Cuando el esperpento de plantita que hay sembrada estiró el pescuezo para coger la primera gota que cayera, el sol asomó entre las nubes negras e iluminó la calle y todo cuanto había en ella. Poco después tuve que echarle un vaso de agua porque se estaba secando.

La Cotilla, que llegaba a casa después del trapicheo de la noche, levantó la cabeza y me vio regando : ¡Lo sabía! Tenías que ser tú la que gasta el agua del grifo. ¡Insolidaria! Te pasas la vida poniendo a parir a los grandes trasatlánticos que atracan en la Bahía de Palma y se van cargados de agua ¡Y resulta que eres tú la manirota! ¡Te pillé con las manos en la masa!

Al oír los gritos de la Cotilla varias vecinas se asomaron a los balcones: - ¡Es la de siempre! (gritaron) - Su abuela ya no sabe qué hacer con ella (dijo la vecina, compungida (dijo la jodía) Ni padre para el futuro bisnieto de la pobre mujer, tiene a sus años ... ¡snif!...

Yo no sabía dónde meter el vaso... - ¡No hace falta que lo escondas. El pecado ya está hecho! - Las vecinas fueron esparciendo cotilleos sobre mi. Pero se demostró que hay justicia. Poco a poco, las chafarderas fueron acercándose a la entrada de las fincas, otras daban media vuelta en los balcones cuando el cielo se abrió de repente y una tromba de agua las dejó chorreando y con el miedo en el cuerpo.

. Mi primer abuelito, emocionado y envuelto en un hermoso sudario de alas de mariposa que tocaban campanillas al menor movimiento, dijo - Nena, que detallazo has teniendo dando de beber a quien tiene sed, como has echo con la mísera plantita que llora, agradecida. 

lunes, 29 de septiembre de 2025

Fenómenos paranormales.

Durante unos días no se vio a Bedulio por las calles. Pensé que eso sería bueno para que los municipales no vinieran más a casa. Tal vez el Municipal les contó su fobia hacia el ánima de mi primer abuelito y se la ha transmitido a todos sus compañeros. Pero me equivocaba de cabo a rabo por qué una mañana llamaron al timbre.

No, Bedulio no venía con los municipales. - ¿Está malito? - Es como si tuviera alergia a ésta casa. - Me dio la risa floja - Yo diría que a mi primer abuelito jijijiji... - ¿Vive aquí el abuelo? (preguntó uno de ellos) - No, pero cuando menos me lo espero, se presenta... ¡Ahora mismo está volando alrededor de  la lámpara del comedor! ¡Hola, abuelito! - El puñetero pasó rozándoles la cara y eso bastó para que les corriera un escalofrío por la espalda y les entraran las prisas: - Bueno..., pues eso ¡que nos vamos!

Salían a paso ligero pero, antes de alcanzar la puerta de la calle, frenaron en seco chocando entre sí. Hacia ellos se dirigía una especie de zorrito que, en vez de correr, reptaba por el pasillo. No sé que se les figuraría que era aquella aparición pero corrieron como alma que lleva el diablo escaleras abajo.

 En la huida escuché algo sobre el Jefe - ... Pues, como no venga su padre ...

 

 

sábado, 27 de septiembre de 2025

Hay gato encerrado.

La Cotilla entró en casa acompañada de varios municipales, Bedulio entre ellos. - ¿Qué ha pasado? (dije poniendo la cara más angelical que pude) - ¡Me han robado! - ¡Ostras, Pedrín! - ¡Me han vaciado el bolso! - ¿Sospecha de alguien, Cotilla? ¿De los dueños de los cepillos de alguna iglesia..., por ejemplo?

Los agentes me miraron con curiosidad. - ¿Acaso sabe usted algo que nosotros debamos saber? - Bedulio, que como siempre que entra en casa no las tenía todas consigo, se preocupó: - Mejor nos vamos... - Pero no le hicieron caso y empezaron las conjeturas: - Pues me suena lo del robo de los cepillos... - Un rato después me sentí sacrílega ante tanta pregunta capciosa. - ¡Oigan, que yo no he sido! 

Bedulio sudaba: - Yo la creo ¡Vámonos! - Pero no soltaban la presa. Así que no tuve más remedio que gritar: - ¡¡¡ABUELITOOOOOO!!!

En un segundo la sangre le bajó a los pies al pobre municipal ante el estupor de sus compañeros. - Llévenselo que le está dando un soponcio... Oh, que bonito sudario  ¿Es de Chanel, abuelito? - Bedulio no esperó la respuesta y, aunque a trompicones, bajó la escalera sin apenas tocar el suelo con los pies.

- Nos vamos pero volveremos porque aquí hay gato encerrado (dijeron sus compañeros)

 

 

 

viernes, 26 de septiembre de 2025

¡SOMOS UN EQUIPO!

Ahora que los días se van acortando la Cotilla sale de casa más temprano para ir al trapicheo. Normalmente no la veo pero la oigo cuando dice ¡Me voy! Esta tarde me ha dado tiempo de verla de refilón a punto de cerrar la puerta. Y me ha dado el pálpito de que llevaba algo escondido.

He corrido al balcón  para ver si estaba en lo cierto pero he pillado a las dos caras de la Cristalera discutiendo sobre si cerrarse o no por la bajada de la temperatura. - ¡Dejadme pasar, pánfilas! - ¿Tú, que opinas, nena? - ¡Nada! Solo quiero salir. - ¿Por el balcón? ¿Ya has tomado chinchón? jajajajaja - ¡Se va la Cotilla! - Pues tanta gloria lleve como descanso deje la muy jodía...

Las dejé por imposibles y busqué el boá y a Pascualita pero no pude encontrarlas. Puse en pie de guerra a todos los personajes de casa, incluido el árbol de la calle: - Las ramas pasaban el mensaje ¡Buscad a Pascualita! lanzando hojas a suelo que el viento se encargó de llevar a todos los rincones del barrio.

No tardó en llegar la noticia: La sirena, vestida de boá, va en la bolsa sin fondo de la Cotilla. Las bolas de polvo me indicaron el camino a seguir explotando sobre las huellas de la vecina...  Mi primer abuelito llegó el primero, se metió en la enorme bolsa y en un santiamén la dejó vacía. 

No nos quedamos a ver la expresión de la cara de la Cotilla cuando abriese la bolsa. Afortunadamente, Pepe el jibarizado vino conmigo en plan llavero y pudo contar en casa, con todo tipo de detalle, lo que había pasado: - OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO...